viernes, 17 de julio de 2020

LAS 8 FRASES QUE MÁS CALIENTAN A LOS HOMBRES EN LA CAMA


LAS 8 FRASES QUE MÁS CALIENTAN A LOS HOMBRES EN LA CAMA

“Esta noche no me digas nada solo endúlzame los oídos.”

Si ustedes creyeron que los consejos sexuales algo pavotes eran monopolio exclusivo de la revista Cosmopolitan y que sólo las lectoras de la mentada revista, jóvenes, inexpertas y ansiosas de convertirse en devoradoras de hombres, podían seguirlos, se equivocaron fiero. No sólo la Cosmo nos ayuda a mejorar nuestra vida sexual: hay cientos de sitios en la web que nos aconsejas cientos de cosas para que los hombres se calienten con nosotras hasta cuando hacemos un omelette y nuestros orgasmos sean mejores.
Buscando alguna nota que resultara útil a mis lectoras, terminé en la página de Fashion TV. Página que yo suponía orientada a obsesionarnos con zapatos que nunca tendremos y perfumes demasiado caros ahora que el dólar se fue al carajo. Pero no. Fashion TV también se mete alegremente entre nuestras sábanas y nos ofrece un artículo esclarecedor: Las 8 frases que más calientan a los hombres en la cama”. Parece, mis queridas, que con sólo 8 frases cuasi mágicas, podemos convertir a una mojarra moribunda en un volcán incandescente. Si no me creen, pasen y lean.

LAS 8 FRASES QUE MÁS CALIENTAN A LOS HOMBRES EN LA CAMA

1) “Quiero que lo hagamos ya”: Parece que, para los hombres, que una mujer tome la iniciativa y los atropelle con un “Hagámoslo ya” desesperado y calenturiento, es sumamente estimulante y que esta frase, dicha en el momento y en el lugar adecuados, es el preámbulo perfecto para un encuentro súper apasionado. ¿Por qué hago pie en el momento y el lugar adecuados? Porque un “Hagámoslo ya” en la cola del supermercado apunta más a salir corriendo sincronizadamente con una lata de tomates afanada que a revolear calzones y entregarse a las mieles del sexo.

2) “Te la voy a…”: A todo el mundo le gusta el sexo oral, aunque existan entes oscuros como el apóstol Guillermo Maldonado que lo declara antibíblico y el Tribunal Supremo de Turquía que lo tilda de antinatural (y eso a pesar de la fama de reventaditos que tienen los turcos, culpa de Antonio Gala, seguro).  Pero, además de practicarlo (ya encontraremos por ahí consejos para hacerlo como Dios manda, a pesar de la dudosa palabra del apóstol Maldonado), si deseamos que nuestros hombres se conviertan en bestias babeantes dispuestas al sexo desenfrenado, debemos anunciar la práctica. Parece que el oído también puede ser un órgano sexual y las palabras, un invaluable instrumento de excitación. Bruno, un garoto y pintor de brocha gorda perdido en la red, declara: “Me extraña mucho cuando veo ciertas películas porno, o estoy con algunas personas que no hablan ni dicen nada en la cama. ¿Guardan pacto de silencio? En Brasil hablamos mucho, decimos cosas lindas o avanzamos lo que les vamos a hacer la próxima vez, porque el oído es un órgano muy erótico para nosotros. Quizás por eso damos tanta importancia a la música. Yo no concibo estar con una mujer y no decir nada”. Tomen nota, sobre todo si están planificando una canita al aire en las playas de Ipanema.

4- “Cómo te siento”: El señor que nos está penetrando sabe que nos está penetrando. Pero, para encender las luces de la lujuria, nada mejor que recordárselo verbalmente. Eso le causa mucho placer. Vuelvan a leer los dichos de Bruno, nuestro garoto amigo. En la cama, los hombres quieren cháchara.

5- “No aguanto más”: Hacerle saber a nuestro hombre que estamos calientes como una pava también lo calienta muchísimo a él.  Porque una se da cuenta enseguida cuando un  hombre está excitado (recordemos las palabras de la fabulosa Mae West: “¿Llevas una pistola en el bolsillo o es que te alegras de verme?”), pero a los varones les resulta más complicado saber si nosotras también estamos desesperadas por un fogoso revolcón. Por eso es importante avisarles. También en el momento y lugar adecuados. Y con un tono más bien franelero. Porque un “No aguanto más” espetado en la cara de un masculino después de revolear al gato del vecino y a un par de los platos que ese turro no lava nunca, no será jamás prólogo de delicias eróticas y puede desembocar en poner el gancho en los papeles de divorcio.

6- “Ahora voy yo arriba”: Para los hombres, que  vayas arriba, es una manera de que tomes la iniciativa. De que vos trabajes un poco también y muestres que no sos ni una muñeca inflable ni una mujer en piloto automático. A los varones no les gustan las mujeres excesivamente pasivas en la cama, salvo que se trate de un degenerado al que lo excita que una se haga la muertita. Como Nacho Martínez en “Matador”, ¿se acuerdan?

7- “Me encanta tu…”: Así como a las damas las regocija que los hombres alaben sus lolas o su cola, a los varones les gusta que las señoritas piropeen su miembro viril. Los excita, los exalta, los enloquece. El hombre es naturalmente egocéntrico y  su miembro es, para él, su bien más preciado. Ya hablamos, en otras ocasiones, que los piropos y frases amables dedicados al pene están encuadrados dentro de ciertas reglas de convivencia. Nada de diminutivos. En la cama no hay cositas, señoras. Hay cosas descomunales. Mientan, si es necesario (lo será la mayoría de las veces), pero no derrapen poniéndole a las partes de sus hombres apodos que remiten a gatitos, ositos, y otros bichitos tiernos y pequeños.

8- “Quiero que me beses toda”: Esta frase también habla de una mujer que toma la iniciativa. Pero, además, habla de una dama que sabe lo que quiere y verbaliza sin pudores sus gustos y preferencias. Parece que, en la cama, hay que empezar a pedir. Cosa que me parece muy bien. Porque, para ser justa con los varones, debo admitir que las mujeres en general pretendemos que el tipo sepa qué hacer, cómo hacerlo y dónde hacerlo sin que nosotras soltemos palabra. Chicas, asumamos de una vez que, además de ser un poco torpes, los hombres no tienen la bola de cristal. Es una exigencia desmedida pretender que nuestro masculino sepa qué nos gusta si jamás nos tomamos el trabajo de decírselo.

Hasta aquí, señoras, las 8 frases que más calientan a los hombres en la cama según el sitio web de Fashion TV. Espero que haya sido de utilidad para aquellas damas y damitas que quieren encender el fuego de la pasión sin hacer grandes gastos (bah, ningún gasto, porque las palabras son gratis, cosa que no se puede decir de las medias de red y las esposas de peluche para el bondage de mentiritas).
Porque creo firmemente en el poder de la palabra, esta vez, y a pesar de haber hecho algunos comentarios odiosos, adhiero completamente al misterioso equipo de redacción que firma esta nota. Y los dejo reflexionando sobre las palabras con la voz de Anne Sexton: “Igual estoy enamorada de las palabras./ Son palomas que caen del techo./ Son seis naranjas sagradas en mi regazo./ Son los árboles, las piernas del verano,/y el sol, su cara apasionada.” 

Buenos días.

jueves, 2 de julio de 2020

EL ZODÍACO DEL SEXO


EL ZODÍACO DEL SEXO

“Las estrellas en el cielo tocan la música. Si sólo tuviéramos oídos para escucharlas.” 
Pitágoras

Ya saben, mis queridos, que yo no creo demasiado en los horóscopos. Para corroborar esta escandalosa falta de fe suelo echar mano a la historia del maravilloso Milan Kundera. Cuando los soviéticos invadieron Checoslovaquia, en 1968, después de la malograda “Primavera de Praga”, prohibieron las obras del mentado escritor (que ya había sido expulsado del Partido Comunista en 1948) y Kundera sobrevivió redactando, con un nombre falso, horóscopos para una revista popular. Milan Kundera, obviamente, no era astrólogo ni nada que se le pareciera: escribía ficción, que es lo que mejor se le da. Y que es lo que hacen, a mi humildísimo entender, todos los que definen los rasgos de personalidad de los seres humanos o vaticinan sus dramas y sus comedias basándose simplemente en su fecha de nacimiento.  Sirva todo lo  expuesto hasta aquí como preámbulo para el desarrollo de un picante opúsculo que aborda un tema sensacional: el zodíaco del sexo. Porque hay gente que no se conforma con esbozar que las librianas son egocéntricas y las escorpianas somos malas: también asegura que las posiciones que elegimos a la hora del amor tienen que ver con los planetas. Y que son las estrellas las que definen nuestra pasión por el sexo oral o por las previas largas, nuestra preferencia por los escenarios tradicionales o por los más atrevidos y los pocos o muchos riesgos que corremos a la hora de hacer el amor. Pasen y vean.

EL ZODÍACO DEL SEXO (SEGÚN LOS EXPERTOS DE LA WEB)


ARIES: “Hallaré un  camino o me lo abriré.” (Aníbal)

Los arianos son seres dominantes en todos los aspectos de su vida y, por supuesto, también entre las sábanas. Son gentes decididas que gustan de tomar la iniciativa en lo que a lides eróticas se refiere. Los hombres nacidos bajo el signo de Aries adoran hacerle el amor a sus parejas echando mano a la amable postura del perrito, y las damas del mismo signo gozan desenfrenadamente cuando ellas están arriba y sus hombres, abajo. Estas posiciones sexuales refuerzan la idea de que son ellos quienes tienen las riendas del encuentro y  de que Aníbal no fue el único gran conquistador de la historia.


TAURO: “Disfrutar de todos los placeres es insensato; evitarlos, insensible.” (Plutarco)

Sensuales y tranquilos, los taurinos son amantes declarados del juego previo y la seducción interminable. Ellos anteponen la calidad de los encuentros eróticos a la cantidad: prefieren hacer las cosas bien una vez cada tanto antes de tener asiduos encuentros sexuales en los que no se luzcan demasiado. Los varones gustan de recostarse casi sentados sobre las almohadas con su mujeres encima. Las damas optan por las posturas clásicas, aderezadas previamente con una sesión suculenta de mimos y caricias.


GÉMINIS: “La variedad es la madre de la diversión.” (Benjamin Disraeli)

Los geminianos son seres extraordinariamente fantasiosos, ávidos de probar cosas nuevas y divertidas. Para ellos se han inventado, sin duda, los juguetes eróticos y todo tipo de artilugio cochino que pulule por ahí. Son muy intensos. La postura favorita del geminiano es recostado con las piernas extendidas y la mujer de espaldas a él con las piernas flexionadas en paralelo a su torso. Las geminianas también prefieren esta postura. El secreto de la misma es, según los expertos, que los movimientos sean mínimos e intensos para poder llegar a un clímax  magistral.


CÁNCER: “El recuerdo es el perfume del alma.” (George Sand)

Los nativos de Cáncer son románticos y tradicionales y no se inclinan por las grandes innovaciones a la hora de los bifes. Los cancerianos gustan de lo que podríamos llamar una lenta intensidad. Su postura sexual favorita es la de la serpiente: acostado sobre la mujer quien, durante la refriega, lo abraza con sus piernas por detrás de la espalda. Las dulces cancerianas prefieren dejarse amar y que sean sus compañeros quienes llevan la batuta. 


LEO: “La manera de hacer es ser.” (Lao Tsé)

Si hay algo que caracteriza a los leoninos es la feroz necesidad de llamar todo el tiempo la atención. Ellos quieren ser los protagonistas centrales de lo que ocurre entre sus sábanas. Los nacidos bajo el signo de Leo son hedonistas y estrellas absolutas de la relación y prueban cualquier chanchada sin ningún tipo de prejuicio. Son fetichistas, les encanta filmarse mientras hacen el amor y probar escenarios insólitos para sus escarceos sexuales. A la hora de tener sexo, las chicas leoninas prefieren estar arriba y los varones, que su pareja se ponga en cuatro patas.


VIRGO: “Apaga el gris de tu vida y enciende los colores que llevas adentro.” (Pablo Picasso)

Los virginianos son, junto con los cancerianos, los clásicos del Zodíaco. No se sienten atraídos por los placeres exóticos: prefieren lo sencillo y natural. Tanto los hombres como la mujeres regenteados por Virgo eligen para desfogarse la clásica posición del misionero.


LIBRA: “El hombre en su esencia no debe ser un esclavo, ni de sí mismo, ni de los otros, sino un amante. Su único fin está en el amor.” (Rabindranath Tagore)

Los nativos de Libra son sensuales, imaginativos y curiosos y para sentirse felices y satisfechos necesitan, además de sexo, mucho amor. Librianos y librianas precisan del romance como del aire que respiran. Y, en lo que a encuentros sexuales se refiere, le dan vital importancia al entorno: flores, velas, música, fragancias y lencería especial aportan el toque perfecto a sus encuentros eróticos.


ESCORPIO: “Las pasiones son los viajes del corazón.” (Paul Morand)

Salvajes, apasionados e indómitos, los escorpianos andan por la vida con unas perpetuas ganas de. Siempre disfrutan al máximo cada encuentro sexual. No tienen posiciones favoritas para lucirse en la cama: para ellos, hombres y mujeres, la postura perfecta es la que los desafía y los hace experimentar orgasmos interminables.


SAGITARIO: “La sabiduría es la hija de la experiencia.”  (Leonardo Da Vinci)

Los sagitarianos no sólo son apasionados, son, además, místicos. Gustan de leer e investigar sobre sexo y darle a todos sus encuentros carnales un toque exótico y sofisticado. Una posición festejada por hombres y mujeres de Sagitario es aquella en la que ambos amantes se arrodillan enfrentados, ella con las piernas separadas, él con las piernas juntas y, abrazados, alcanzan el clímax de modo rítmico y pausado.


CAPRICORNIO: “La perfección se logra al fin, no cuando no hay nada que agregar, sino cuando ya no hay nada que obtener.”  (Antoine de Saint-Exupéry)

Prácticos hasta en el momento del amor, los capricornianos  no ven con buenos ojos eso de andar perdiendo el tiempo. Para ellos, el jugueteo previo a la consumación del acto sexual es algo absolutamente prescindible y los encuentros eróticos se viven como algo rápido y fugaz.  Pero a pesar del tufillo a trámite que tiene el sexo de estas gentes, los nativos de Capricornio tienen sus posturas amatorias favoritas: los caballeros prefieren estar sentados con sus mujeres sobre ellos dándoles la espalda y las damas, acostadas boca arriba con las piernas levantadas.


ACUARIO: “Vivir es inventar.”  (Frederick Nietzsche)

Imaginativos y sexys, los acuarianos hacen un culto del erotismo. Todo lo que existe puede ser usado para  obtener placer  y disfrutarlo en la intimidad de la pareja. La postura perfecta para el amante acuariano es aquella en la que él permanece de pie y su media naranja le rodea las caderas con las piernas mientras él la sostiene por la cintura. Y, para la acuariana, arriba de su partenaire.


PISCIS: "Hay dos maneras de vivir la vida: una, creyendo que no existen los milagros; la otra, como si todo fuera un milagro." (Albert Einstein)

Los piscianos son románticos, imaginativos y apasionados. Son los obreros del amor, para ellos la seducción y los juegos previos son imprescindibles a la hora de gozar. No tienen reparos en experimentar cosas nuevas y no son nada vergonzosos en la intimidad: disfraces, accesorios y juguetes son buenos compañeros de los nacidos bajo el signo de Piscis. El sexo oral es la actividad sexual favorita de piscianos y piscianas.

Hasta aquí, apreciados lectores, el Zodíaco del Amor que me vendió Internet. Una no es una atorranta, pero tampoco es una carmelita descalza.  Y, por una cuestión más que nada de longevidad, ha tenido algún que otro approach con señores de diferentes signos zodiacales. Y no es para llevarle la contra a los astrosexólogos de la web, pero yo me innové todo con un canceriano, me dormí grandes siestas con un escorpiano (con el agravante de que yo también lo soy) y el geminiano que tengo en casa es tan conservador que lo único que le falta es arrodillarse antes del acto, repetir con devoción  “No es por vicio ni por fornicio, sino para dar un hijo a tu servicio” y persignarse. Así que termino esta parrafada como la empecé, descreyendo totalmente de horóscopos, horoscopeadores y amantes inclinados al sexo oral gracias a las buenas artes de las estrellas. Como siempre, mis queridos, quedan ustedes en libertad de creer lo que les plazca.

Buenas noches.

martes, 30 de junio de 2020

COSAS QUE HACEN (Y NO DEBERÍAN HACER) LOS HOMBRES EN LA CAMA


COSAS QUE HACEN (Y NO DEBERÍAN HACER) LOS HOMBRES EN LA CAMA

“En el deseo sexual, la mujer es un animal que bebe té y el hombre uno que bebe agua.”
Valérie Tasso

Parece que la influencia de nuestra querida revista “Cosmopolitan” se ha extendido por toda la red, ya que alegremente proliferan los sitios web que nos instruyen acerca de cómo comportarnos con nuestro chico. Y, obviamente, acerca de cómo nuestro chico debe comportarse con nosotras. Para ejemplo basta un botón. El sitio web Ella Hoy ha publicado una conmocionante nota firmada por Patricia González e intitulada “Cosas que hacen (y no deberían hacer) los hombres en la cama”. Porque hay comportamientos que no podemos permitirle a nuestro chico desde ningún punto de vista si queremos disfrutar como Dios manda de las mieles del sexo. Cierto es que el accionar de hombres y mujeres a la hora del amor suele ser diferente: mientras nosotras somos románticas, apasionadas y vuelteras, ellos prefieren ir a los bifes sin mucho trámite o con algún trámite más bien corto. Los hombres reniegan de la burocracia amorosa. Y que suelen hacernos pedidos exóticos a los que muchas veces accedemos tan sólo para que se dejen de joder. Pues, no. Hay cosas que no.  Si queremos pasarla bien tenemos que tener en claro cuáles son los comportamientos masculinos repudiables entre las sábanas.
Acorde a mi proverbial espíritu de servicio, transcribo aquí una lista de esos comportamientos censurables, con el fin de alertar a las damas y damitas menos avispadas que suponen que en la cama sus hombres pueden hacer lo que se les cante. La cosa no es así, gente querida. Pasen y lean.

Cosas que hacen (y no deberían hacer) los hombres en la cama

1- Olvidan los preliminares: Como ellos están siempre listos como boys scouts en llamas, suponen que nosotras somos iguales y olvidan que el juego previo es esencial  en una buena relación sexual y que, antes de ir al acto propiamente dicho, necesitamos una estimulación previa de algunas de nuestras zonas erógenas para ponernos a tono. Los hombres tienen que entender que el amor no es un relámpago sino una dulce llovizna que debe extenderse durante un tiempo prudencial para no dejarnos pagando. Si están apurados pueden retirarse de nuestro tálamo con el rabo entre las patas.

2- No tienen demasiada imaginación: Este problema lo tienen los varones en la cama y en muchos otros ámbitos de la vida. Salvo honrosas excepciones, los hombres son más bien animales de costumbre. Tienen una postura erótica que les queda cómoda y ahí se achanchan,  sin tener en cuenta que nosotras queremos novedades,  piruetas y escenarios insólitos como los de las películas.
No debemos permitirle a nuestro chico que el aburrimiento se cuele entre las sábanas sólo porque él es adicto a la postura del misionero. Demostrémosles a esos vagos que hay posturas diferentes que pueden proporcionarnos coitos más felices y duraderos.

3- Tiran del pelo: Parece que los machos conservan todavía ciertos resabios de la época de las cavernas, cuando era natural que arrastraran a las damas de las mechas. Y, a la hora del amor, esos resabios se ponen de manifiesto y hacen que nuestros tórtolos nos tiren de los pelos como si fuera la cosa más erótica del mundo, utilizando esta estúpida agresión como signo de masculinidad propia y sumisión ajena, algo que les encanta. Hay chicas a las que les gusta que les tiren del pelo. Hay chicas a las que no. Si no te gusta, no se lo permitas.

4- Dicen palabras malsonantes: A estos bárbaros no sólo los excitan los tirones de pelo. También les gusta llamarnos perras, trolas, gatos, y todo el muestrario de boludeces que se les pueda ocurrir. Ante esta catarata de palabras ofensivas para cualquier  dama que se precie de tal, nuestra amiga Patricia nos urge a poner las cosas en su lugar: hay que aclararle a nuestro tórtolo que nosotras no somos putas ni siquiera jugando. Porque a las mujeres de bien no nos gusta ser insultadas (personalmente pienso que las palabras malsonantes no suenan tan mal a la hora del sexo, pero acá la consejera es Patricia así que a mí no me den bola).

5- Se obsesionan con la cara B: Sí, sí, sí. Los hombres tienen una obsesión malsana con la cara B, la puerta de atrás o como ustedes gusten llamar a su baja espalda. La fascinación por el sexo anal viene en el cromosoma Y. Y es algo que, en general, a las mujeres no nos hace demasiada gracia. Para darle el gusto una puede hacerlo cada tanto. Pero si nos incomoda, nos duele, nos ofusca, es bueno dejar en claro que no tenemos ni ganas ni obligación de hacer algo  que no nos produce placer.

6- Quieren tranquilidad después: Consumado el precioso acto, los hombres suelen quedarse dormidos, ponerse a ver la tele o fumar un cigarrillo sin hacernos el menor caso.  Las mujeres somos mucho más románticas y afectivas y, en los momentos post éxtasis, necesitamos mimos, arrumacos, palabras cálidas. No debemos permitir que, finalizado el coito, el varón nos degrade a la categoría de mueble. No somos una cómoda o una mesita de luz. Somos damas que necesitamos ser abrazadas.

Esta es, mis queridas, la lista de cosas que los varones hacen y no deben en la cama. Debo confesarles que nuestra amiga Patricia me pareció algo mojigata. A estas alturas las damas no nos escandalizamos por tirones de pelo o  palabras malsonantes. Tenemos demasiadas horas de “Cosmopolitan” encima. Los que nos convirtió en entes lo suficientemente degenerados como para disfrutar de esas cosas.
Me despido de ustedes con un pensamiento de Groucho Marx: ¿Qué haría si pudiera volver a vivir toda su vida?: Probar más posiciones.”

Buenas noches.

viernes, 19 de junio de 2020

POESÍA DE JIM MORRISON II



POESÍA DE JIM MORRISON II

“Tan sólo estaba explorando los límites de la realidad. Tenía curiosidad por ver qué pasaría. Eso era todo: simple curiosidad.”
Jim Morrison

 “Si mi poesía intenta algo, es liberar a la gente de sus límites para ver y sentir”, decía Jim Morrison allá por los años '60.  Estaba muy orgulloso de su trabajo poético y de su capacidad para escribir poesía. Tal como lo prometí, aquí está la segunda parte del trabajo literario  de Jim Morrison. Disfruten.


Jim Morrison - Poesía



 La película


La película comenzará en unos instantes.
Anunció la estúpida voz.
Todos aquellos sin sitio esperarán al siguiente espectáculo.

Nos colocamos lentamente, lánguidamente en el pasillo.
El auditorio era enorme y silencioso.
Mientras nos sentábamos y oscurecía, la voz continuaba.

El programa de esta tarde no es nuevo.
Has visto este espectáculo una y otra vez.
Has visto tu nacimiento, tu vida y tu muerte.
Podrás recordar todo el resto.
¿Tendrás un buen mundo cuando mueras?
¿Bastante para basarlo en una película?

Me estoy yendo de aquí.
¿Adónde vas?
Al otro lado de la mañana.
Por favor, no persigas las nubes, pagodas.

Su sexo le atrajo como una cálida y amistosa mano.

Está bien, todos tus amigos están aquí.
¿Cuándo podré verlos?
Después de que hayas comido.
No tengo hambre.
Uh, quisimos decir golpeado.



 
Despertar del recién nacido

Gentilmente se agitan, gentilmente ascienden.
Los muertos son recién nacidos despertándose.
Con desoladoras amputaciones y almas húmedas.
Gentilmente suspiran en el extasiado funeral de asombro

¿Quién llamo a esa muerte al baile? ¿Fue la joven mujer aprendiendo a tocar la canción del fantasma en su pequeño piano?
¿Fueron los desérticos niños? ¿Fue el mismo fantasma de Dios, tartamudo, animado, charlando ciegamente?

Te he llamado para embalsamar la tierra.
Te he llamado para anunciar la tristeza cayendo como carne quemada.
Te he llamado para desearte el bien. Para glorificarte como un nuevo monstruo. Y ahora te llamo para rezar.



Un  banquete de amigos

Wow, estoy harto de dudas
Vivir en la luz de la certeza
Sur
Crueles ataduras
Los esclavos tienen el poder
hombre perros y sus mezquinas mujeres
tirando pobres mantas sobre
nuestros marineros.

¿Y dónde estabas en nuestra recostada hora?
¿Ordeñando tu bigote,
o moliendo una flor?

Estoy harto de estas severas caras
Mirándome desde la torre
de la televisión, Quiero rosas en
mi enrejado jardín, ¿cava?
Bebes reales, rubíes
deben ahora reemplazar a los abortados.
Extranjeros en el fango.
Estos mutantes, comida de sangre
para la planta que es arada.

Están esperando para llevarnos dentro
del cortado jardín.
¿Sabes cómo de pálida y lasciva aterradora
viene la muerte en la desconocida hora?
Sin previo aviso, imprevista
como una aterrador y amigable invitado que has
traído a tu cama.
La muerte hace ángeles de todos nosotros
y nos pone alas
donde teníamos hombros
suaves como garras
de cuervo.

No más dinero, no más disfraces
Este otro reino parece desde lejos el mejor
hasta su otra mandíbula revela incesto
y obediencia perdida a una ley vegetal.

No iré.
Prefiero un banquete de amigos
a una Familia Gigante.



 Lamento

Lamentos por mi miembro
Escocida y crucificada
Busco conocerte
Adquiriendo emotiva sabiduría
Puedes abrir los muros del misterioStriptease

Cómo recibir a la muerte en el espectáculo matinal.
Muerte de la televisión que absorben los niños.
Misterio de la sana muerte que me haces escribir
Tren lento, la muerte de mi pene da la vida.

Perdona a los pobres viejos que nos dieron la entrada
Nos enseñaron a Dios en las oraciones infantiles por la noche.

Guitarrista
Anciano sátiro sabio
Canta tu oda a mi pene

Acaricia su lamento
Endurece y guíanos, congelados
Células perdidas.
El conocimiento del cáncer.
Hablar al corazón.
Y dar el gran regalo.
El Trance del Poder de las Palabras.

Este establo amigo y la bestia de su zoo
Salvajes y peludas chicas.
Mujeres floreciendo en sus cimas.
Monstruos de piel.
Cada color se conecta
para crear el bote
que mueve la raza.
Cualquier infierno podría ser más horrible
que ahora.
¿Y real?

Presioné su muslo y la muerte sonrió.

Muerte, vieja amiga.
La muerte y mi pene son el mundo.
Puedo perdonar mis pecados en nombre de
Sabiduría, Lujo y Romance

Sentencia sobre sentencia
Las palabras con la cura de los lamentos
Para la muerte del espíritu de mi pene
No tiene significado en el suave fuego
Las palabras me dieron mis pecados y me pondrán bien.
Creételo

Juntémonos todos ahora y lamentemos la muerte de mi pene
Una tonelada de conocimiento en la emplumada noche
Los chicos se vuelven locos en su cabeza y sufren
Sacrifico mi pene en el altar del silencio.


Canción del fantasma


Despierta
Sacúdete los sueños de tu pelo
Mi preciosa y dulce niña.
Elige el día y el signo para tu día
El día es divino.
La primera cosa que ves.

Una inmensa y radiante playa en una bonita y adornada luna
Parejas desnudas corren por sus tranquilos lados
Y reímos como dulces, locos niños
Inmersos en la lana confusa de la mente infantil
La música y las voces giran a nuestro alrededor

Eligen su antiguo cantar
Tu tiempo ha regresado
Elige ahora, su dulce canto
Debajo de la luna
Junto al lago antiguo

Entra otra vez en el dulce bosque
Entra en el cálido sueño
Ven con nosotros
Todo está roto y baila.