viernes, 1 de mayo de 2026

PERROS MITOLÓGICOS III

 

PERROS MITOLÓGICOS III

"El vínculo entre humanos y perros ya se veía como algo sagrado".
Homero 

Buenas tardes, amables lectores. Les traigo hoy la tercera parte de esta fabulosa lista de canes mitológicos. Pasen y lean.


CWN ANNWN

Los Cŵn Annwn son perros espectrales de Annwn, el Otro Mundo en la mitología galesa, conocidos por su asociación con la Cacería Salvaje, una manifestación de la caza espectral que ocurre en el otro mundo donde persiguen almas o presas sin descanso hasta su muerte. Se cree que escuchar sus aullidos, especialmente en el frío y la oscuridad, es un claro presagio de muerte. A medida que se acercan, sus gruñidos se vuelven más suaves, y de cerca suenan como lamentos. 
El origen de los Cŵn Annwn se remonta a las tradiciones y el folclore galés, apareciendo en textos como los Mabinogi. Aparecen en leyendas como la de Pwyll, Príncipe de Dyfed, donde Pwyll se enfrenta a Arawn y deben intercambiar sus lugares, y en cuentos sobre las Gwragedd Annwn (Damas del Otro Mundo) y sus perros blancos con orejas rojizas.



ARGOS

En la Odisea, Argos es el nombre del perro de Odiseo, rey de Ítaca. Argos aparece en el canto XVII, cuando Odiseo regresa a Ítaca luego de luchar en la Guerra de Troya y deambular por el mar, tras veinte años de ausencia. Odiseo, para enfrentarse mejor a sus enemigos, aparece con sus facciones disimuladas por Atenea y disfrazado de mendigo, de manera que nadie lo reconozca. Pero Argos, enfermo y descuidado, sí lo conoce y lo saluda trabajosamente con la cola. Odiseo, enterado de la fidelidad de su perro y de su estado actual, pero imposibilitado de responder el saludo para no quedar en evidencia, derrama una lágrima y sigue su camino. El perro, cumplida su misión de esperar veinte años a su amo, muere a sus pies.
Argos era conocido por su velocidad y fuerza y sus habilidades superiores de rastreo.



HUAY PEK

El Huay Pek (o Uay Peek en algunas variantes) es una figura central en la leyenda maya de la península de Yucatán, representando un perro brujo o un espíritu con la capacidad de transformarse en animal, a menudo asociado con el curandero Juan Moo, quien supuestamente escapó de la Santa Inquisición al finales del siglo XVII.
La palabra "uay" en la cultura maya antigua se refería a un "espíritu acompañante" o "nahual", que podía ser un animal, objeto o fenómeno, compartiendo su esencia con una persona.
Tras la llegada de los españoles, las antiguas creencias mayas fueron demonizadas, y los uay pasaron a ser asociados con la brujería y la magia negra, dando lugar a figuras como el Huay Pek.
La leyenda más difundida sobre el Huay Pek se centra en Juan Moo, un curandero de Ticul, Yucatán, conocido por su habilidad y respetado por la comunidad, pero perseguido por las autoridades eclesiásticas por considerarlo pagano. Se dice que Juan Moo tenía la capacidad de transformarse en un perro grande, negro y con ojos rojos, el Huay Pek.
La leyenda cuenta que un coronel español llamado Bixente Almazán Guardiola y otros militares intentaron vigilar a Juan Moo, y al cabo de varios días, observaron al enorme perro brujo. El coronel, aterrorizado, soltó su arma y se convenció de su existencia.
La leyenda del Huay Pek sigue viva en Yucatán, con relatos recurrentes de haber escuchado ruidos de cadenas o visto sus ojos rojos en la noche, generando temor en algunas comunidades.



PERRO DEL URCO

Un perro del Urco (en gallego can do Urco) o Huerco es un animal propio de las mitologías gallega y asturiana que adopta la forma de un perro enorme, de color negro, con grandes cuernos y orejas, y que sale del mar arrastrando cadenas. Su presencia se considera de mal augurio, muchas veces anuncio de una muerte próxima. ​Tiene gran similitud con los espíritus o demonios acuáticos británicos como el kelpie que según los cuentos atraían a los incautos para luego ahogarlos, o que al ser vistos se tomaban como malos augurios. En Galicia el animal recibe los nombres de Urco, can do Urco y Can do Mar, mientras que en Asturias se denomina Güercu.



LÉLAPE

Lélape (o Lélaps) es un perro de la mitología griega famoso por su velocidad infalible y su capacidad para nunca fallar en atrapar lo que cazaba. Su historia está ligada al mito de la zorra teumesia, una criatura destinada a no poder ser jamás cazada.
Según las versiones de Pseudo-Apolodoro y Antonino Liberal, el perro Lélape fue un regalo de Minos a ProcrisMinos eyaculaba serpientes, escorpiones y arañas que devoraban los genitales de sus amantes. Procris consiguió ayudarle introduciendo una vejiga de cabra en la vagina de Pasífae, la mujer de Minos. Así, Minos echaba las alimañas en la vejiga y luego sí podía realizar el acto sexual con Pasífae. A cambio de esta ayuda, Minos regaló a Procris el perro Lélape y una jabalina que nunca erraba el blanco.
El mito más conocido de Lélape involucra la persecución de la zorra teumesia. Esta zorra aterrorizaba Tebas y, en un momento dado, Creonte pidió a Anfitrión que se encargara de ella. Anfitrión recurrió a Lélape, pero la zorra era inmune a ser capturada.
Para resolver la contradicción de un perro infalible contra una zorra inalcanzable, Zeus interviene y transforma a ambos animales en piedra.
Como consecuencia de esta intervención divina, Lélape fue catasterizado en la constelación de Canis Major, mientras que la zorra teumesia fue inscrita en la constelación de Canis Minor. 


Hasta aquí, amables lerctores, la tercera parte de la lista de canes mitológicos. Me despido de ustedes con unas palabras de Joseph Campbell: "El mito es la canción de la tierra. Habla de quienes somos".

Buenas tardes.