LA HISTORIA
En
su cumpleaños, un niño recibe un juego de 25 soldaditos de plomo, todos hechos
con una vieja cuchara de hojalata, y los coloca sobre una mesa. Uno de ellos se
sostiene sobre una sola pierna porque fue el último en ser moldeado y no había
suficiente metal para completarlo. Cerca de allí, el Soldadito divisa a una
bonita Bailarina de Papel con una lentejuela en la cintura. Ella también se
sostiene sobre una pierna, y el Soldadito se enamora perdidamente. Esa noche, un Duende con forma de muñeco sorpresa, que también ama a la Bailarina, le advierte furioso al soldado que la deje de mirar, pero él lo
ignora.
Al
día siguiente, el Soldadito se cae del alféizar de una ventana (presumiblemente
por obra del Duende) y aterriza en la calle. Dos niños lo encuentran, lo meten
en un barquito de papel y lo hacen navegar por el verdillo. El barquito y su
pasajero acaban en una alcantarilla, donde una rata exige al Soldadito el pago de
un peaje.
Navegando, el barco es arrastrado hasta un canal, donde un pez se traga al Soldadito de Plomo. Cuando este pez es atrapado y abierto, el personaje vuelve a la mesa frente a la Bailarina. Inexplicablemente, el niño toma al Soldadito y lo arroja a la chimenea. Una corriente de aire también arrastra a la Bailarina. Juntos, en el
fuego, se consumen. A la mañana siguiente, la sirvienta remueve las cenizas.
Encuentra un pequeño corazón de plomo y una lentejuela.
En los últimos años, algunos escritores han cambiado el final de la historia. Han creado desenlaces más alegres o completamente felices. En estas nuevas versiones, el Soldadito y la Bailarina no se queman. Son rescatados o la escena del fuego directamente se elimina.
-La mamá al rescate: Después de que el Soldadito regresa a casa, los juguetes celebran. Anuncian el compromiso del Soldadito con la Bailarina. Pero el Duende de la caja de sorpresas empuja al Soldadito a la chimenea. La puerta se abre y una corriente de aire que provoca que la Bailarina caiga al fuego. La persona que abrió la puerta es la madre de los niños que entraba a la habitación para ordenarla. Al ver los juguetes en el fuego, los rescata y los salva de un final triste. Días después, un tío de los niños les pinta ropa nueva. El Soldadito recibe un uniforme de general y la Bailarina un elegante vestido de novia.
-El duende arrepentido: Cuando el Soldadito regresa de su aventura, un especialista le coloca la pierna que le faltaba. El tío de los niños le pinta un uniforme de general. El Soldadito queda más apuesto que nunca. Cuando se anuncian sus nupcias con la Bailarina, el Duende se acerca. Lleno de remordimiento, le pide perdón y le ofrece su amistad. El Soldadito acepta. Desde ese día, todos viven felices para siempre.
INSPIRACIÓN E INTERPRETACIONES
La inspiración de Andersen para esta historia surgió de un juego de soldaditos de plomo que recibió como regalo de un hombre rico. Los soldaditos estaban hechos de hojalata y tenían brazos y piernas móviles. Al escritor le fascinaba la idea de que los juguetes cobraran vida y vivieran sus propias aventuras. Escribió "El Soldadito de Plomo" como homenaje a aquellos soldaditos de plomo que habían despertado su imaginación.
La historia se interpreta a menudo como una alegoría de la condición humana. La firmeza del Soldadito de Plomo representa el espíritu humano, que permanece inquebrantable incluso ante la adversidad. La Bailarina de Papel representa la belleza y la fragilidad de la vida. La historia nos recuerda que la vida está llena de desafíos, pero es la firmeza del espíritu humano la que nos permite superarlos.
La figura del Soldadito puede interpretarse como una alegoría del alma humana. Al igual que el personaje, el alma es firme y decidida y lucha por mantenerse fiel a sí misma a pesar de los obstáculos. La inquebrantable lealtad del Soldadito de Plomo a la Bailarina de Papel simboliza la inquebrantable lealtad del alma a sus propios ideales y valores. Además, las imperfecciones físicas del Soldadito de Plomo pueden interpretarse como una metáfora de las propias imperfecciones y debilidades del alma humana. A pesar de estos defectos, el Soldadito de Plomo se mantiene fuerte y decidido, sin rendirse jamás en su búsqueda de la Bailarina de Papel.
Finalmente, el trágico destino del Soldadito de Plomo, consumido por el fuego, puede interpretarse como una representación del destino final del alma. Así como el Soldadito es destruido por el fuego, el alma humana eventualmente será consumida por las llamas de la muerte. Sin embargo, al igual que sucede con el Soldadito de Plomo, el legado del alma perdurará mucho después de que su forma física haya sido destruida.
Según un artículo de Carmen Médici de Steiner publicado por la "Revista uruguaya de psicoanálisis" el cuento "es una historia de amor y de desigualdad, para el soldado la bailarina encarna todo eso que para él es inaccesible, aparece además fuertemente la diferencia de clase, el lugar de privilegio, ella vive en un castillo y él es apenas un soldado sin una pierna que convive hacinado con otros 25 en una caja. Su travesía es penosa y de un profundo drama, tanto así que logra crear una gran empatía con el lector".
Hasta aquí, amables lectores, todo lo que tengo para contarles hoy. Me despido de ustedes con unas palabras de Víctor Hugo: "El alma tiene ilusiones, como el pájaro alas. Eso es lo que la sostiene".
Buenas tardes.
Ilustración 1: Ana Herrero
Ilustración 2: Tomasz Pląskowski
Ilustración 3: Emilia Dziubak
Ilustración 4: David Hohn
Ilustración 5: JesAntArt
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