martes, 10 de febrero de 2026

POESÍA DE BOB DYLAN


POESÍA DE BOB DYLAN

"Todavía no he escrito nada que me haga dejar de escribir. No he llegado al lugar al que llegó Rimbaud cuando decidió dejar de escribir y se fue a vender armas a África."
Bob Dylan
 


Robert Dylan, nacido Robert Allen Zimmerman en Duluth, Minnesota, el 24 de mayo de 1941, más conocido como Bob Dylan, es un músico, compositor, cantante y poeta estadounidense, ampliamente considerado como una de las figuras más prolíficas e influyentes en la música popular del siglo XX y de comienzos del siglo XXI. 
Dylan aprendió a tocar la guitarra y el piano de forma autodidacta y participó en varias bandas locales. En 1959, asistió a la Universidad de Minnesota, pero abandonó sus estudios para dedicarse a la música. En la década de 1960, se trasladó a Nueva York y se convirtió en una figura destacada de la escena folk en Greenwich Village. Su álbum debut, "Bob Dylan" (1962), incluía versiones de canciones populares, mientras que su segundo álbum, "The Freewheelin' Bob Dylan" (1963), presentó sus primeras composiciones originales, como "Blowin' in the Wind" y "A Hard Rain's a-Gonna Fall".
Bob Dylan se convirtió en una voz importante del movimiento por los derechos civiles y contra la guerra de Vietnam. Su música trascendió el folk con la incorporación del rock and roll, influenciando a generaciones de artistas. Obras como "Highway 61 Revisited" (1965) y "Blonde on Blonde" (1966) son consideradas clásicos de la música popular. Ha explorado diversos géneros a lo largo de su carrera, incluyendo el country y el gospel.
A lo largo de su carrera, Dylan ha sido reconocido y honrado por sus composiciones, interpretaciones y grabaciones. Sus discos le han valido varios Grammys, Globos de Oro y premios de la Academia, y su nombre se halla en el Salón de la Fama del Rock and Roll, el Salón de la Fama de Compositores de Nashville y el Salón de la Fama de los Compositores. En enero de 1990, fue investido Caballero de la Orden de las Artes y las Letras
En el año 2000, fue reconocido  por la Real Academia Sueca de Música, y en 2004 alcanzó el segundo puesto en la lista de los Cien mejores artistas de todos los tiempos elaborada por la revista Rolling Stone, después de The Beatles. El 13 de junio de 2007 fue premiado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, y un año después recibió un reconocimiento honorario del Premio Pulitzer por su "profundo impacto en la música popular y en la cultura norteamericana, marcado por sus composiciones líricas de extraordinario poder poético".
Dylan recibió el Premio Nobel de Literatura en 2016 por "haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense".


BOB  DYLAN - POEMAS


LA HUIDA DEL VAGABUNDO

Ayudadme en mi miseria
Oí al vagabundo decir
Cuando le sacaban del tribunal
Y se lo llevaban
«Mi camino no ha sido agradable
Y me queda poco tiempo,

Y sigo sin saber
Qué mal le he hecho yo a nadie»

El juez se quitó la toga,
Sus ojos se llenaron de lágrimas
«Jamás lo comprenderías», le dijo,

«¿Por qué tienes que intentarlo?» ,
Fuera el público alborotaba,
Se le podía oír desde la puerta,
Dentro el juez bajaba del estrado
Mientras el jurado clamaba pidiendo más.

«¡Oh!, callen ya a ese maldito jurado»,
Gritaron el asistente y la enfermera.
El juicio ya fue bastante malo,
Pero esto es diez veces peor.
Justo entonces, un rayo,
Reventó el Juzgado,
Y mientras todo el mundo caía de rodillas a rezar,
El vagabundo escapó.

Colección Visor de poesía 1972
Versión de Antonio Rasines


SOÑÉ QUE VEÍA A SAN AGUSTÍN

Soñé que veía a San Agustín
Tan vivo como tú y yo,
Atravesando a toda velocidad estos cuartos
En la más absoluta de las miserias.
Con una manta bajo el brazo
Y un abrigo de oro macizo
Buscando precisamente las almas
Que ya habían sido vendidas.

«Despertad, despertad», gritó con fuerza,
Con voces desmesuradas
«Salid talentudos reyes y reinas
Y escuchad mi triste queja.
No hay un solo mártir entre vosotros
Al que podáis llamar vuestro,
Pero seguid vuestro camino con conformidad,
y sabed que no estáis solos".

Soñé que veía a San Agustín,
Vivo y echando fuego por la boca
Y que yo era uno de los que
Le echaron a morir a la calle.
Y me desperté encolerizado
Tan solo y aterrorizado,
Que apoyé los dedos contra el cristal,
Y agaché la cabeza y lloré.

Colección Visor de poesía 1972
Versión de Antonio Rasines


UNA FUERTE LLUVIA VA A CAER


                       ¿Dónde has estado hijo mío
                       de los ojos azules ?
                       ¿Dónde has estado mi pequeño
                       querido?
He tropezado en el costado de doce
                        montañas nubladas
He caminado y gateado en seis
                        autopistas inclinadas
Me he parado en el medio de siete
                        forestas tristes
He estado afuera de frente a una docena
                       de océanos muertos
He estado diez mil millas en la boca
                       de una tumba
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.

                       ¿Qué has visto hijo mío
                       de los ojos azules?
¿Qué has visto mi pequeño
                       querido?
Vi un niño recién nacido con lobos salvajes
                       a su alrededor;
Vi una carretera de oro sin nadie
                       en ella
Vi una rama negra con sangre
                       que seguía cayendo
Vi un cuarto lleno de hombres
                       con martillos ensangrentados
Vi una blanca escala toda cubierta
                       de agua
Vi diez mil conversadores con las lenguas
                       todas rotas
Vi revólveres y espadas filosas en las manos
                       de pequeñuelos
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte,
Y es una fuerte lluvia la que va a caer

                       ¿Qué escuchaste hijo mío
                       de los ojos azules?
¿Qué escuchaste mi pequeño
                       querido?
Escuché el sonido del relámpago
                       que bramaba advertencias
Escuché el rugido de una ola capaz
                       de inundar al mundo entero
Escuché a cien tarn-tarns cuyas manos
                       estaban incendiadas
Escuché a diez mil murmurando
                       y nadie escuchaba
Escuché a una persona morir de hambre
                       y a muchos reírse
Escuché la canción de un poeta que murió
                       en el arroyo
Escuché los sonidos de un payaso que lloraba
                       en el callejón
Escuché el sonido de una persona que clamaba
                       ser humano
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.

                        ¿A quién encontraste  hijo mío
                        de los ojos azules?
¿A quién encontraste mi pequeño
                        querido?
Encontré a un chico al lado de un pony muerto
Encontré a un blanco arrastrando a un perro negro
Encontré a una joven cuyo cuerpo se quemaba
Encontré a un joven que me dio un arco iris
Encontré a un joven que estaba herido de amor
Encontré otro hombre herido de odio
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte,
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.

                       ¿Que harás ahora hijo mío
                       de los ojos azules?
¿Qué harás ahora mi pequeño
                       querido?
Me voy afuera antes que la lluvia
                       comience a caer
Caminaré hacia las profundidades de la foresta
                       oscura más profunda
Donde la gente es numerosa y sus manos
                       están vacías
Donde las píldoras de veneno están inundando
                       sus aguas
Donde la casa del valle encuentra
                       la prisión húmeda y sucia
Donde el rostro del verdugo está siempre
                       bien escondido
Donde el hambre es feo, donde las almas
                       son olvidadas
Donde el color es negro, donde nada
                       es el número
Y yo diré y lo hablaré y lo pensaré
                       y lo respiraré
Y lo reflejaré desde la montaña para que todas
                       las almas lo puedan ver
Entonces me pararé sobre el océano hasta
                       empezar a hundirme
Pero sabré bien mi canción antes de empezar
                       a cantar
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte,
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.

Versión de Marcelo Covian


TREN VIAJERO

Hay un tren de hierro, que ha estado rodando a lo largo de los años
Con una caja de combustible llena de odio y un horno lleno de temores
Si alguna vez le habéis oído, o habéis visto su carcasa rota de color de sangre.
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

¿Os habéis parado alguna vez a pensar en todo el odio que lleva?
¿Habéis visto alguna vez a sus pasajeros, a sus pobres almas confusas y enloquecidas?
¿Habéis empezado a pensar que tenéis que detener ese tren?
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

¿Os cansáis alguna vez de los sonidos sermoneantes del miedo
Cuando han golpeado vuestra cabeza y martilleado en vuestros oídos?
¿Habéis preguntado sobre ello y no os han contestado?
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

Me pregunto si los líderes de las naciones son conscientes
De este mundo asesino que me dejan en las manos
¿Os habéis quedado despiertos alguna noche preguntándooslo?
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

¿No habéis estado nunca a punto de decir, o habéis dicho para vosotros mismos
Que la persona que está a vuestro lado puede estar equivocada?
¿Acaso el delirio de los locos hace enloquecer vuestras tripas?
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

¿Os deprimen acaso los maniáticos asesinos y los que odian?
¿Os marean la política y los sermones?
¿Os duele el corazón con los incendios de autobuses?
Entonces habéis oído mi voz cantando y sabéis cómo me llamo.

Colección Visor de poesía 1972
Versión de Antonio Rasines

  

GEORGE JACKSON

Cuando me desperté esta mañana
Mi cama estaba empapada de lágrimas
Han matado a un hombre al que amaba de verdad
Le han pegado un tiro en la cabeza.

Dios, Dios, han matado a George Jackson
Dios, Dios, le han tumbado por tierra

Le metieron en la cárcel
Por un robo de treinta dólares
Cerraron la puerta tras él
Y tiraron la llave

Dios, Dios, han matado a George Jackson
Dios, Dios, le han tumbado por tierra

Nunca aceptó la mierda de nadie
Nunca agachó la cabeza ni se arrodilló
Las autoridades le odiaban
Porque era demasiado real.

Dios, Dios, han matado a George Jackson
Dios, Dios, le han tumbado por tierra.

Los guardianes de la prisión le maldecían
Mientras le vigilaban desde lo alto
Pero tenían miedo de su poder
Estaban asustados de su amor.

Dios, Dios, han matado a George Jackson
Dios, Dios, le han tumbado por tierra

A veces pienso que este mundo
No es más que un gran patio de prisión
Algunos somos presos
Los otros somos guardianes.

Dios, Dios, han matado a George Jackson
Dios, Dios, le han tumbado por tierra.

Colección Visor de poesía 1972
Versión de Antonio Rasines

HACE MUCHO TIEMPO, MUY LEJOS


Predicar sobre la paz y la hermandad
¡Oh!, ¡cuál puede llegar a ser el precio!
Un hombre lo hizo hace ya mucho tiempo
y le colgaron de una cruz.

Hace mucho tiempo, muy lejos,
Estas cosas ya no pasan hoy en día.

Las cadenas de esclavos
Se arrastraban por el suelo
Con las cabezas y los corazones agachados
Pero esto fue en tiempos de Lincoln
Y eso fue hace mucho tiempo.

Hace mucho tiempo, muy lejos
Cosas como ésta ya no pasan hoy en día.

Las armas de guerra se dispararon salvajemente
El mundo entero sangró
Los cuerpos de los hombres flotaron en las orillas
De océanos de barro.

Hace mucho tiempo, muy lejos,
Cosas como ésta ya no pasan hoy en día.

Un hombre tenía mucho dinero
Otro no tenía ni para comer
Un hombre vivía como un rey
El otro mendigaba en la calle

Hace mucho tiempo, muy lejos
Estas cosas ya no pasan hoy en día.

Un hombre murió por un cuchillo muy afilado
Un hombre murió por la bala de un rifle
Un hombre murió de tristeza
Al ver el linchamiento de su hijo

Hace mucho tiempo, muy lejos
Cosas como ésta ya no pasan hoy en día.

Los gladiadores se mataban los unos a los otros
Esto fue en tiempos de los romanos
La gente les vitoreaba con los ojos inyectados en sangre
Mientras los ojos y la mente se cegaban

Hace mucho tiempo, muy lejos
Cosas como ésta ya no pasan hoy en día.

Y hablar de paz y hermandad
¡Cuál puede llegar a ser el precio!
Un hombre lo hizo hace mucho tiempo
y le colgaron de una cruz.

Hace mucho tiempo, muy lejos
Cosas como ésta ya no pasan hoy en día. ¿No?

Colección Visor de poesía 1972
Versión de Antonio Rasines

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