domingo, 20 de abril de 2025

PASCUA: EL DÍA MÁS IMPORTANTE PARA LOS CRISTIANOS


 PASCUA: EL DÍA MÁS IMPORTANTE PARA LOS CRISTIANOS

"Bendito sea el Dios y Padre de nuestros Señor Jesucristo quien, por su gran misericordia, mediante la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha reengendrado a una esperanza viva".
 (Pedro 1: 3-9)

Pascua, también llamada Pascha (arameo, griego, latín), Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor, es una fiesta cristiana y festividad cultural que conmemora la resurrección de Jesús de entre los muertos, descripta en el Nuevo Testamento como ocurrida al tercer día de su entierro después de su crucifixión por los romanos en el Calvario c. 30 d. C. Es la culminación de la Pasión de Jesús, precedida por la Cuaresma (o Gran Cuaresma ), un período de 40 días de ayuno, oración y penitencia. 
Los cristianos que observan la Pascua comúnmente se refieren a la semana anterior a la festividad como Semana Santa, período que en el cristianismo occidental comienza el Domingo de Ramos (que marca la entrada de Jesús en Jerusalén) que incluye el Miércoles Santo (en el que se lamenta la traición  a Jesús), y contiene los días del Triduo Pascual, incluido el Jueves Santo, que conmemora la Santa Cena y la Última Cena, así como el Viernes Santo, que conmemora la crucifixión y muerte de Jesús. En el cristianismo oriental , los mismos eventos se conmemoran con los nombres de los días que comienzan con "Santo" o "Santo y Grande", y la Pascua en sí podría llamarse Gran y Santa Pascua. En el cristianismo occidental y oriental, el tiempo de Pascua comienza el Domingo de Pascua y dura siete semanas, terminando con la llegada del día 50, el Domingo de Pentecostés, pero en el cristianismo oriental la despedida de la fiesta es el día 39, el día anterior a la Fiesta de la Ascensión.
La Pascua y sus festividades relacionadas son fiestas móviles, sin fecha fija. Su fecha se calcula según un calendario lunisolar (año solar más fase lunar) similar al calendario hebreo. El Primer Concilio de Nicea (325) estableció la observancia común de la Pascua para todos los cristianos el primer domingo después de la primera luna llena del equinoccio de primavera o después de él. Más tarde, Dionisio el Exiguo (525) convenció al Papado para fijar el equinoccio en el 21 de marzo (equinoccio de primavera eclesiástico).​ Por lo tanto, la fecha varía siempre entre el 22 de marzo y el 25 de abril.​ Dado que en las Iglesias orientales se sigue el calendario juliano, para el cual el 21 de marzo corresponde al 3 de abril según el calendario gregoriano, para todas estas comunidades, la Pascua varía siempre entre el 4 de abril y el 8 de mayo.
Durante este día se celebran en distintos lugares del mundo procesiones religiosas, así como celebraciones litúrgicas.​ En las misas solemnes se enciende el cirio pascual, cuya luz representa el símbolo de Jesucristo resucitado. Las costumbres del Domingo de Resurrección varían en todo el mundo cristiano, pero la decoración de los huevos de Pascua es algo común en muchos países del mundo occidental.También hay una serie de platos tradicionales de Pascua que varían según la región y la cultura.


EL HUEVO DE PASCUA

El huevo de Pascua es una tradición gastronómica de la fiesta de Pascua. Tanto en las culturas paganas como en el cristianismo primitivo era el símbolo de la fertilidad, y en parte representaba el inicio de un ciclo. Se regalaban huevos como símbolos de prosperidad y fertilidad. En el mundo eslavo su decoración alcanzó un auge especial, en la tradición de la písanka.
Se cree que el origen de la tradición de comer huevos al finalizar el invierno es una reminiscencia de la Edad de Hielo. Tras el duro invierno, y cuando apenas quedaban provisiones, con la llegada de la primavera volvían las aves desde el sur (esto solo es aplicable al hemisferio norte) y empezaban a poner huevos, de los que se alimentaban los seres humanos hasta que podían volver a cazar con la llegada de mejores temperaturas.
El intercambio de huevos de Pascua está muy extendido en diversos países de Europa y América. La elaboración y decoración de un huevo relleno como tradición pascuense se remonta al siglo XIX. Por estas fechas las cocinas comienzan a decorar sus escaparates con coloridos huevos rellenos Una explicación es que, en ciertas épocas pretéritas, los huevos fueron considerados carne, por lo que no se podían comer durante la Cuaresma, aunque las gallinas, como es natural, seguían poniendo. Los huevos se conservaban cocidos y se consumían al terminar la Cuaresma, en la Pascua. El hecho de asociar el huevo con la fertilidad y por coincidir la Pascua con la estación primaveral, estación fértil por excelencia, hace que haya quedado establecido en toda Europa como símbolo de la Pascua. De modo que, muy pronto, los pasteleros de época comenzaron a elaborarlos utilizando distintos ingredientes. Primero fue el azúcar, luego el chocolate.
En la Edad Media, el intercambio de huevos se hacía con huevos de tortuga, a los que se trataba la cáscara mediante diferentes procesos para decorarla. Muchas veces eran verdaderas obras de arte.
En la actualidad, la tradición continúa con algunas variaciones. En Europa se mantiene la costumbre que data desde la Edad Media de adornar huevos con teñidos y pintados. Aunque parece que la práctica de huevos ornamentales era principalmente elaborada por clases altas o de recursos, se difundió a decoraciones más sencillas, como con el empleo de hojas de árbol para crear patrones sobre el cascarón. El comercio y la modernidad, por su parte, se han encargado de incorporar los huevos de chocolate, y los huevos de plástico para ser llenos de dulces. En Argentina y Uruguay, se conserva la tradición de regalar huevos de Pascua decorados artesanalmente con glasé multicolor o chocolate. Mientras, en el norte de México huevos rellenados de confeti, conocidos como cascarones, son decorados y cubiertos con papel.


EL CONEJO DE PASCUA

El conejo de Pascua es un personaje imaginario popular, que según la leyenda, trae canastas llenas de huevos de colores y dulces a los hogares de los niños durante la noche entre el Sábado Santo y el Domingo de Pascua, por lo que tiene similitudes con Papá Noel, ya que ambos traen regalos a los niños en la noche antes de un día de fiesta. Se mencionó por primera vez en la obra de Georg Franck von Frankenau​ "De ovis paschalibus"​ ("Acerca de los huevos de Pascua") en 1682, que se refiere a una tradición de Alsacia de una liebre que trae los huevos de PascuaDentro de esta tradición, existe una leyenda alemana en la que una mujer pobre, incapaz de ofrecer dulces a sus hijos, escondió en el jardín huevos decorados. Los niños, al ver a un conejo, creyeron que había puesto huevos. Desde entonces, los niños fabricaban un nido que se encontraba en el jardín a la espera de los huevos del conejito de Pascua, que se llena durante la noche.
Aunque sus orígenes no están muy definidos, se supone que la elección del conejo se debe a su prolífica capacidad de procreación, de gran valor simbólico en una temporada de fiestas dedicadas a la fertilidad de la tierra tras el invierno.
En la tradición católica, existe la leyenda del Conejo de Pascua. Cuenta que un conejo estuvo encerrado en el sepulcro junto con Jesús y presenció su Resurrección. Al haber presenciado el milagro, cuando salió de la cueva, fue el encargado de difundir el mensaje a todos los niños y niñas, regalando los tradicionales huevos de Pascua, cuyo consumo había estado prohibido durante la Cuaresma.
La evidencia más antigua de la liebre de Pascua fue registrada en el suroeste de Alemania en 1678 por el profesor de medicina Georg Franck von Franckenau , pero permaneció desconocida en otras partes de Alemania hasta el siglo XVIII. El académico Richard Sermon escribe que "las liebres se veían con frecuencia en los jardines en primavera, lo que podría haber servido como una explicación conveniente del origen de los huevos de colores que se escondían allí para los niños. Como alternativa, existe una tradición europea que sostiene que las liebres ponían huevos, ya que el rasguño o forma de una liebre y el nido de una avefría se parecen mucho, y ambos se encuentran en los pastizales y se ven por primera vez en primavera. En el siglo XIX, la influencia de las tarjetas, los juguetes y los libros de Pascua popularizó la liebre/conejo de Pascua en toda Europa. Los inmigrantes alemanes luego exportaron la costumbre a Gran Bretaña y Estados Unidos, donde evolucionó hasta convertirse en el conejo de Pascua".


EL BILBIE DE PASCUA

Los Macrotis son una especie en peligro de extinción de marsupiales australianos peramelemorfos conocidos vulgarmente como bilbies. Para recaudar dinero e incrementar las labores de conservación y concienciación de la especie, en Australia se vende como alternativa al Conejo de Pascua. Muchas tiendas en Australia venden chocolates con forma de bilbie. 
La primera aparición documentada del Bilbie de Pascua fue en marzo de 1968 cuando una niña de 9 años llamada Rose-Marie Dusting escribió una historia titulada "Billy, el Bilbie de Pascua australiano", el cual fue publicado como un libro 11 años después. La historia ayudó a captar la atención pública de salvar al bilbie.​ En 1991, Nicholas Newland, de la "Fundación del Conejo Libre en Australia" también desarrolló la idea del Bilbie de Pascua para incrementar la concienciación de los daños medioambientales que los conejos salvajes causaron y para reemplazar el Conejo de Pascua con verdadera fauna nativa.
El primer Bilbie de Pascua de chocolate fue vendido en el Warrawong Sanctuary cuando este pertenecía a John Wamsley.


LA DIOSA OSTARA

Ostara (en inglés antiguo Eostre) es el nombre de una antigua divinidad germánica de la primavera, cuyo primer antecedente documental procede del monje benedictino Beda el Venerable, quien en su libro historiográfico, "De Temporum Ratione", afirma que los anglosajones llamaban al mes de abril eosturmonath, en homenaje a una divinidad de ese nombre, Ēostre, quien se halla detrás del nombre de la Pascua en inglés: Easter.
En el norte de Europa, las imágenes de Pascua a menudo involucran liebres y conejos. El primer erudito en hacer una conexión entre la diosa Ostara y las liebres fue Adolf Holtzmann en su libro "Deutsche Mythologie". Holtzmann escribió sobre la tradición: "La liebre de Pascua es inexplicable para mí, pero probablemente la liebre era el animal sagrado de Ostara; así como hay una liebre en la estatua de Abnoba".Charles J. Billson citó numerosas costumbres populares que involucraban liebres alrededor de la temporada de Pascua en el norte de Europa. Billson dijo que "ya sea que hubiera una diosa llamada Ostara o no, y cualquiera que sea la conexión que la liebre pueda haber tenido con el ritual de adoración sajón o británico, hay buenas razones para creer que la sacralidad de este animal se remonta a una era aún más remota, donde probablemente es una parte muy importante del gran Festival de Primavera de los habitantes prehistóricos de esta isla".
Adolf Holtzmann también especuló que, en el folclore alemán moderno, "la liebre debió haber sido alguna vez un ave, porque pone huevos". A partir de esta afirmación, numerosas fuentes posteriores construyeron una leyenda moderna en la que la diosa Ostara transformó un ave en una liebre ponedora. Una respuesta a una pregunta sobre el origen de las liebres de Pascua, publicada en la edición del 8 de junio de 1889 de la revista "American Notes and Queries" afirmaba: "En Alemania y entre los alemanes de Pensilvania, la mañana de Pascua se regalan conejos o liebres de juguete hechos de franela cantona y rellenos de algodón. Se les dice a los niños que este Osh'ter ha puesto los huevos de Pascua. Esta curiosa idea se explica así: la liebre era originalmente un ave, y fue transformada en un cuadrúpedo por la diosa Ostara; en agradecimiento a Ostara, la liebre ejerce su función original de ave al poner huevos para la diosa en su día festivo".  Según el folclorista Stephen Winick, para 1900 muchas fuentes populares habían retomado la historia de Ostara y la liebre. 

Hasta aquí, amables lectores, todo lo que tenía para contarles acerca de la Pascua. Me despido de ustedes con unas palabras de San Agustín: "Jesús se apartó de nuestra vista para que volvamos sobre nosotros, entremos en nuestro corazón y le hallemos; pues aunque partió, siempre está aquí con nosotros".

¡Muy felices Pascuas!

No hay comentarios:

Publicar un comentario