domingo, 28 de enero de 2018

LAS VERDADERAS HISTORIAS DETRÁS DE LOS CUENTOS Y LAS PELÍCULAS INFANTILES: EL FLAUTISTA DE HAMELIN


LAS VERDADERAS HISTORIAS DETRÁS  DE LOS CUENTOS Y LAS PELÍCULAS INFANTILES: EL FLAUTISTA DE HAMELÍN

“Sólo hay una cosa peor que una flauta, dos flautas”.
Wolfgang Amadeus Mozart


Buenas tardes, queridos lectores. Hoy abordaré la historia de un cuento de hadas recogido por los Hermanos Grimm, inspirado en una historia cuyos detalles se han perdido en el tiempo pero que fue, sin dudas, un episodio trágico en la historia de una pequeña ciudad alemana: “El flautista de Hamelin”.


 EL FLAUTISTA DE HAMELIN

“El flautista de Hamelin” (“Der Rattenfänger von Hameln”, que se traduciría como El cazador de ratas de Hamelín”) es una fábula o leyenda alemana, documentada por los Hermanos Grimm y publicado en el volumen Deutsche Sagen(1816). La historia gira alrededor de una misteriosa desgracia acaecida en la ciudad de Hamelin (Hamlen), Alemania, el 26 de junio de 1284.
Existe un famoso poema en inglés sobre ese tópico escrito por Robert Browning.
La primer mención sobre la leyenda del Flautista de Hamelin no proviene de la literatura, ni de la tradición oral, sino de un vitral del siglo XIII, ahora perdido, que narraba la historia de un músico que raptó a los niños de Hamelin y los introdujo en las entrañas de un monte.  Hans Dobbertin creó en época moderna un  nuevo vitral, el mismo que hoy puede admirarse en la Iglesia del Mercado de Hamelin. Esta obra se ve al flautista vestido coloridamente, guiando a los niños vestidos de blanco, fuera del pueblo.
También existe una descripción de lo ocurrido, que puede verse en Hamelin, y que data del año 1601. Se basa al parecer en un escrito de 1384, cuyo autor oyó la historia cuando  era niño de labios de su abuela, testigo de los acontecimientos: 

En el año de 1284 en el día de Juan y Pablo
siendo el 26 de junio
por un flautista vestido con muchos colores,
fueron seducidos 130 niños nacidos en Hamelin
y se perdieron en el lugar del calvario, cerca de las colinas.


LA HISTORIA RECOGIDA POR LOS HERMANOS GRIMM

Según el cuento, la ciudad de Hamelin sufría una invasión de ratas y un flautista que estaba de paso en la ciudad, se ofreció a deshacerse de los roedores a cambio de una recompensa. Tocó la flauta y las ratas lo siguieron hasta el río donde se ahogaron. Volvió a Hamelin a cobrar lo prometido, pero los ciudadanos se negaron a pagar. El día 24 de junio de ese mismo año (festividad de San Juan)el flautista regresó a la ciudad buscando venganza. Mientras los mayores estaban en la Iglesia, tocó su flauta mágica y 130 niños y niñas lo siguieron hacia las colinas que rodeaban la ciudad. Nunca más se supo de ellos. Sólo quedaron en el pueblo tres infantes: un niño rengo que no pudo seguir la comitiva, un niño sordo que no oyó la música, y un niño ciego que se perdió en el bosque.
Algunas versiones de la historia dicen que los niños se ahogaron como las ratas; otras, que entraron en una cueva que llevaba directamente al infierno; y las más suaves, que el flautista cobró su recompensa y devolvió a los niños.


LOS  ORÍGENES DE LA LEYENDA

Los orígenes de la leyenda del Flautista de Hamelin, al igual que el de otros cuentos populares, son  poco claros. Los estudiosos del folclore alemán señalan que el núcleo de la historia es la desaparición de los niños, y que el episodio de las ratas se agregó tiempo después, a mediados del siglo XVI. Sostienen, también, que el rapto de los niños simboliza la expansión hacia el este (Ostsiedlung) de los pobladores de la Baja Germania entre los siglos XII y XV.  En este sentido, los pequeños de Hamelin representan a los jóvenes de la ciudad que se lanzaron a la conquista del este. 
El investigador e historiador Radu Florescu sostiene en su libro del año 2005, “In Search of the Pied Piper” (“El Flautista de Hamelin: la historia detrás de la leyenda”), que el destino de los niños hipnotizados por la música del Flautista de Hamelin fue Transilvania. La figura del Flautista simboliza a un verborrágico líder militar germano que organizó y comandó una expedición colonizadora a la región del Báltico. Los niños de la leyenda son sus jóvenes soldados quienes, hipnotizados por la elocuencia de aquel militar, representada en la dulce pero engañosa melodía de la flauta, lo siguieron y perecieron en un naufragio. 
El historiador  William Manchester en su libroA World Lit Only by Fire: The Medieval Mind and the Renaissance” da como fecha del  luctuoso suceso el 24 de junio de 1484,  y sostiene que el  misterioso flautista era un psicópata y pederasta. Menciona que entre las versiones de la historia existen algunas que cuentan que los infantes fueron encontrados desmembrados y esparcidos entre la maleza del bosque o colgados de las ramas de los árboles.
Lo cierto es que no hay una interpretación única para  esta leyenda. Hay teorías que afirman que los niños fueron víctimas de algún tipo de accidente por el cual se ahogaron en el río Weser (que pasa por la ciudad), fueron enterrados por algún deslizamiento de tierra o padecieron una enfermedad que los habitantes consideraron peligrosa y contagiosa, posiblemente alguna forma de peste, por lo que fueron conducidos fuera del pueblo para proteger a los demás del contagio.  


LOS ECOS DE UNA TRAGEDIA

Existe una ley-costumbre largamente establecida en Hamelin, que prohíbe cantar o tocar música en una calle particular de la ciudad, por respeto a las víctimas del legendario acontecimiento: la llamada Bungelosenstrasse (Calle sin tambores). Durante desfiles públicos con música, incluidas las procesiones matrimoniales, las bandas dejan de tocar al llegar a esta calle y continúan con la música una vez que la ha atravesado.
La Rattenfängerhaus (Casa del cazador de ratas) es un edificio histórico  y se sitúa a la entrada de la peculiar calle. Hoy en día es uno de los restaurantes más famosos de la zona y una de las atracciones turísticas más visitadas de Alemania.

Hasta aquí, amables lectores, este opúsculo dedicado a "El flautista de Hamelin".  Me despido de ustedes con el famoso poema de Robert Browning, algo extenso, sí, pero digno de ser leído:

EL FLAUTISTA DE HAMELÍN 


I
El poblado de Hamelin está en Brunswick
Cerca de la famosa ciudad de Hanover
El río Weser, ancho y profundo
Moja sus paredes en el lado sur;
Un hermoso cuadro nunca visto;
Pero, cuando empezó mi canción,
Hace casi quinientos años,
¡Qué lástima!, ver sufrir a la gente
Por culpa de esos bichos.

II
¡Ratas!
Se peleaban con los perros y mataban a los gatos,
Y mordían a los bebes en sus cunas,
Comían los quesos de los moldes,
Y chupaban la sopa directamente de los cucharones de los cocineros,
Partían los barriles de sardinas saladas,
Anidaban en los sombreros domingueros de los hombres,
Y arruinaban las charlas de las mujeres
Ahogando sus voces
Con gritos y chillidos
En cincuenta diferentes sostenidos y bemoles.

III
Al fin el pueblo en bloque
Se congregó en la municipalidad:
“¡Que quede claro!”, gritaron, “¡nuestro intendente es un inútil;
Y nuestro consejo un escándalo!
¡Pensar que nosotros compramos ropas elegantes
Para imbéciles que no pueden determinar
Lo mejor para librarnos de esta plaga!
¿Ustedes creen que porque son gordos y viejos,
Van a encontrar sus funciones más fáciles?
¡Arriba señores! ¡Den a sus cerebros una sacudida
Y encuentren el remedio que nos está faltando,
O tengan por seguro que los mandaremos a empacar!”
Con esto el intendente y el consejo
Quedaron bajo una terrible consternación.

IV
Una hora se reunieron en consulta
Y al final el intendente rompió el silencio:
“Por una moneda he de vender mi traje;
¡Cómo desearía estar lejos de aquí!
Es fácil ordenarle a uno que se sacuda el cerebro—
Estoy seguro que mi pobre cabeza volverá a dolerme,
Ya la he estrujado, y todo en vano.
¡Ah, que daría por una trampa, trampa, trampa!”
Justo cuando decía esto, ¿qué pudo pasar?
Un suave golpe en la puerta de la cámara.
“¡Por Dios!”, gritó el intendente, “¿qué sucede?”
(Sentado entre los miembros del consejo,
Se lo veía pequeño, aunque terriblemente gordo;
Sin brillo en sus ojos, no más húmedos
Que una ostra demasiado larga y abierta,
Salvo cuando su panza sufría turbulencias
Frente a un plato de tortuga verde y gelatinosa)
“¿Son solo unos pies que se arrastran en la alfombra?
¡Cualquier cosa que suene como una rata
Hace que mi corazón lata violentamente!”

V
“¡Entre!”— Gritó el intendente, incorporándose:
¡Y así entró la figura más extraña!
Su saco largo, tan raro, que iba de los pies a la cabeza
Era mitad amarillo y mitad rojo,
Y él mismo era alto y flaco,
Con ojos azules, penetrantes, cada uno como un botón,
Su pelo claro y suelto, su piel oscura,
sin patilla en las mejillas, y sin barba en el mentón,
Y labios donde las sonrisas iban y venían;
Sobre sus amigos y parientes, nadie pudo conjeturar:
Ni nadie pudo tampoco admirar lo suficiente
Al hombre alto y su antigua vestimenta.
Uno dijo: “¡Es como si mi tatarabuelo,
Marchando al compás de las trompetas del Día del Juicio Final,
Hubiera hecho este camino desde su colorida tumba!”

VI
Él se aproximó a la mesa del Consejo:
Y, “Con permiso Su Señoría”, dijo, ” yo estoy capacitado,
A través de un hechizo secreto, para atraer
A todas las criaturas que viven bajo el sol,
Que se arrastran, o nadan, o vuelan, o corren,
Atraerlas detrás mío, en una forma que nunca se ha visto.
Y yo principalmente uso mi hechizo
En criaturas que dañan a la gente,
En el topo, el sapo, el tritón y en la víbora;
Y todo el mundo me conoce por el flautista.”
(Y en este punto ellos notaron alrededor de su cuello
Una bufanda a rayas rojas y amarillas,
Que armonizaba con su saco hecho del mismo paño,
Y en una punta de la bufanda colgaba una flauta;
Y notaron también, sus dedos, que se movían sin pausa
Como impacientes por tocar
En la flauta, que colgaba a baja altura
Sobre su vestidura anticuada)
“Y aunque,” dijo, ” parezco un pobre flautista,
El pasado junio, liberé al Reino de Tartaria,
De un enorme enjambre de jejenes;
Alivié en Asia al Nizam
De una monstruosa camada de murciélagos:
Y en cuanto a lo que atormenta sus mentes,
¿Si logro eliminar las ratas de la ciudad,
Me darán ustedes mil monedas?”
“¿Mil? ¡Cincuenta mil!”–fue la exclamación
Que dieron asombrados, el Intendente y su Consejo.

VII
El flautista se paró en la calle,
Sonriendo primero con una pequeña sonrisa,
Como sabiendo la magia que duerme
en su modesta flauta;
Y entonces como un músico experto,
Frunció sus labios para soplar la flauta,
Y sus agudos ojos verdeazules parpadearon,
Como una llama de vela rociada con sal;
Y antes de que la flauta diera tres notas,
Se escuchó como si un ejército murmurase;
Y el murmullo se fue haciendo un estruendo;
Y el estruendo se convirtió en un fuerte retumbo;
Y hacia afuera de las casas las ratas se revolcaban.
Ratas grandes, ratas pequeñas, ratas flacas, ratas fornidas,
Ratas marrones, ratas negras, ratas grises, ratas tostadas,
Serias viejas aplicadas, alegres jóvenes juguetonas,
Padres, madres, tíos, primos,
Con sus colas paradas y sus bigotes erizados.
Familias por decenas y docenas,
Hermanos, hermanas, maridos, esposas–
Siguieron al flautista con gran entusiasmo.
Calle tras calle él sopló avanzando,
Y paso a paso ellas lo siguieron bailando.
Hasta que llegaron al río Weser,
¡Donde todas se zambulleron y murieron!
—Salvo una quién, valiente como Julio Cesar,
Cruzo a nado y sobrevivió para llevar
(Como el conquistador Romano con su manuscrito)
A ‘Ratalandia’, su hogar, el siguiente comentario:
Que decía así, “A la primera nota de la flauta
Escuché un sonido como de tripas que se agitan,
Como de manzanas, maravillosamente maduras
Cayendo dentro de un lagar de cidra,
Y de un abrir de frascos de pickles,
Y de entornar de tapas de conservas,
Y de un descorchar de frascos de aceite,
Y de un romper las cubiertas de los barriles de manteca,
Y de parecer, en fin, como si una voz
(Más dulce que la voz del arpa)
Dijera, ¡Oh ratas, disfruten!
¡El mundo se ha convertido en una gran cocina!
¡Entonces coman, masquen, tomen sus viandas,
Desayuno, almuerzo, cena, refrigerio!
Formando todo un compacto jugo azucarado,
Y justo cuando estaba por alcanzar
Ese compacto barril de delicias,
Que brillando como el sol
Parecía decirme: ‘¡Vení, perforame!’
—Me vi arrastrada por el río Weser.”

VIII
Deberías haber escuchado a la gente de Hamelin
Tocar la campana hasta magullar el campanario.
“Vayan”, gritó el intendente, “¡Y tomen palos largos,
Remuevan los nidos y tapen los agujeros!
Consulten carpinteros y albañiles,
Que no quede ni rastro en nuestro pueblo
de las ratas!”— Cuando, de repente, el flautista
Apareciendo en el mercado con su carita pícara
Dijo: “¡Primero, si no se ofenden, las mil monedas!”

IX
¡Mil monedas! El intendente se puso verde;
Y lo mismo hicieron los del Consejo.
Las cenas administrativas hacían estragos
Con los vinos Claret, Mosella, Borgoña y del Rhin,
Y con solo la mitad de ese dinero
Repondrían los barriles de su bodega.
¡Pensar en pagarle esa suma a un vago
Que viste un saco de gitano rojo y amarillo!
“Además,” dijo el intendente, con un guiño cómplice,
“Nuestro negocio terminó en el borde del río;
Hemos visto el hundimiento de los bichos,
Y lo que está muerto, creo, no puede volver a la vida.
De todas formas nosotros no somos gente de retroceder,
Ante la obligación de darte algo de beber,
Y un poco de dinero para que pongas en tu bolsillo;
Pero de las monedas que hablamos,
De ellas, como bien sabés, fue un chiste.
Además, las pérdidas que sufrimos nos han vuelto ahorrativos.
¡Mil monedas!, por favor, Vení, ¡llevate cincuenta!”

X
El flautista ofendido gritó
“¡Esto es una estafa! ¡y no tengo tiempo para esperar!
He prometido visitar a la hora de la cena
Bagdad, y he aceptado la invitación
Del cocinero principal, hombre rico, que me agradece
El haber exterminado unos escorpiones,
Que invadieron la cocina del Califa.
Con él, no necesité regatear,
Y en cuanto a ustedes, ¡no crean que me daré por vencido!
La gente que hace que me enoje
Puede lograr que sople en otra dirección.”



XI
“¿Cómo?” gritó el intendente, “¿Pensas que voy a aguantar
Que me traten peor que a un Cocinero?
¿Insultado por un vago irrespetuoso
Que lleva una flauta inútil y un vestido colorinche?
¿Nos estás amenazando, muchacho? ¡Adelante,
Soplá tu flauta hasta que revientes!”

XII
Una vez más el flautista se paró en la calle
Y nuevamente sobre sus labios
Puso su flauta larga, su caño suave y recto;
Y antes de soplar tres notas (tan dulces y
Suaves notas; nunca el genio de un músico
Dio melodía tan embelesada)
Hubo un susurro que se pareció a un bullicio
De alegre muchedumbre empujando, saltando, cantando,
Pequeños pies golpeando, zapatos de madera martillando,
Pequeñas manos aplaudiendo y pequeñas lenguas parloteando,
Y como gallinas en el campo cuando se desparrama la cebada,
Salieron los niños corriendo,
Todos los chicos y las chicas,
Con sus mejillas rosadas y sus rulos rubios,
Sus ojos brillantes y sus dientes como perlas,
Saltando ligero, con gritos y risas,
Corrieron alegres detrás de la maravillosa música.

XIII
El Intendente estaba duro, y el Consejo mudo
Como si se hubieran convertido en bloques de madera,
Incapaces de moverse o de gritarles
A los chicos que alegremente saltaban,
—Solo podían seguir con los ojos
Esa feliz muchedumbre que seguía al flautista.
El Intendente estaba sorprendido
Y los miembros del Consejo solo atinaban a golpearse el pecho,
Mientras el flautista se desviaba de la calle principal,
Hacia donde el río Weser agita sus aguas
¡Justo frente al camino que seguían sus hijos!
Sin embargo, el flautista cambiando de rumbo,
Dirigió sus pasos hacia el monte Koppelberg,
Y detrás de él los pequeños saltando;
Al ver esto los padres se sintieron aliviados.
“¡El nunca podrá cruzar la gran montaña!
¡Se verá forzado a apagar su música,
Y podremos ver a nuestros niños detenerse!”
Pero cuando ellos alcanzaron la ladera,
Un maravilloso y extenso portal se abrió,
Como si una caverna repentinamente se hubiera cavado,
Y el flautista avanzó, seguido por los pequeños,
Y cuando ya todos estuvieron adentro,
La puerta de la montaña se cerró de golpe.
¿Dije todos? ¡No! Uno que era rengo, quedó atrás,
Al no poder bailar como los otros todo el largo del camino;
Y después de unos años, si alguien le reprochaba
Por su tristeza, él solía decir,—
“¡Desde que mis compañeros se fueron, es el pueblo el que está triste!
Y además no puedo olvidar que quedé privado
De las placenteras vistas que ellos ven,
Esas que el flautista me prometió a mi también,
Porque yo los guío, dijo el flautista, a una alegre tierra,
Muy cerca, aquí nomás,
Donde el agua fluye y crecen frutales,
Las flores alegran con sus colores
Y todo es extraño y nuevo:
Aquí los gorriones son más brillantes que los pavos reales
Y los perros más veloces que los venados,
Las abejas han perdido sus aguijones,
Y los caballos nacen con alas de águilas:
Y justo cuando me aseguraba
Que mi renguera se curaría pronto
La música se detuvo, y yo también,
Y entonces quedé solo, contra mi voluntad,
Para seguir ahora rengueando como antes,
¡Sin escuchar nada mas de aquel hermoso país!”

XIV
¡Pobre, pobre Hamelin!
¡Les vino a la cabeza a muchos vecinos
Aquel texto que dice que es más fácil,
Que un camello pase por el ojo de una cerradura
A que un rico pase por la entrada del cielo!
El Intendente mandó, Este, Oeste, Norte y Sur,
Bajo palabra, una oferta al flautista,
En todas partes grupos de hombres lo buscaron,
Para ofrecerle oro y plata,
Si solamente regresaba por donde se fue,
Trayendo a todos los chicos detrás de él.
Pero cuando se dieron cuenta que era en vano,
Que el flautista y los niños se habían ido para siempre,
Lanzaron un decreto por el cual,
Todos los abogados debían fechar los documentos
Con la siguiente fórmula:
“A tantos meses y días de lo que sucedió aquí
Desde el veintidós de julio,
De mil trescientos setenta y seis”.
Y también, para recordar la ruta donde
los niños fueron vistos por última vez,
la llamaron “La Calle del Flautista”.
Nadie podrá en este lugar tocar flauta o tambor,
Bajo pena de perder su trabajo.
No sufrirían tampoco que tabernas o posadas
Sobresalten con algarabía una calle tan solemne,
Y frente al lugar de la caverna,
Escribieron la historia en una columna,
Y en la gran ventana de la iglesia pintaron
Lo mismo, para dar a conocer al mundo,
Como sus hijos fueron robados.
Y todo sigue allí, hasta hoy día.
Y tampoco debo omitir,
Que en Transilvania hay una tribu,
De gente muy especial, que tanto asombra a sus vecinos,
Y asegura que sus extravagantes maneras y vestidos,
Son herencia de sus padres y madres que se han elevado,
Desde una prisión subterránea
En la cual fueron encerrados,
Por una potente música, hace muchos años.
Venían de Hamelin de la tierra de Brunswick,
Sin saber el cómo ni el porqué del traslado.

XV
Entonces, Carlitos, tengamos, vos y yo,
Cuentas claras con todos los hombres— ¡especialmente flautistas!
Y, cuando un flautista nos libere de ratas y ratones
Si nosotros le prometimos algo, ¡cumplamos nuestra promesa!


Buenas tardes.

Ilustración 1: Chris Rawlins
Ilustración 2: Antonio Lorente
Ilustración 3: Margaret Evans Price
Ilustración 4: Klm Yu Kang
Ilustración 5: Elisabeth Alba

jueves, 4 de enero de 2018

PARQUES DE DIVERSIONES EMBRUJADOS


PARQUES DE DIVERSIONES EMBRUJADOS

"Nosotros vendemos diversión."
Stephen King, "Joyland"

Cuando pensamos en parques de diversiones, imaginamos lugares luminosos, alegres, que la gente visita para entretenerse y disfrutar. Pero no siempre es así: algunos de estos parques tienen historias bastante oscuras e indiscutida fama de estar embrujados. Pasen y vean. 


-TAKAKONUMA GREENLAND

Takakonuma Greenland (también llamado Takakanonuma o Mattari) es un parque de diversiones, actualmente abandonado, ubicado en Hobara, una localidad cercana a Fukushima, en Japón.
La leyenda cuenta que, a principios de la década del '70, cuando los parques de diversiones eran sumamente populares en Japón, un hombre llamado Makoto soñaba con construir uno que realmente sorprendiera a sus visitantes, pero su situación económica no se lo permitía. Empecinado en cumplir su sueño, Makoto contactó  con un Oni (demonio del folclore japonés) llamado Amanojaku, un ente malvado y poderoso que cumple los deseos de quienes lo invocan pero reclama siempre algo a cambio. En el caso de Makoto, el trato incluyó la entrega de su hija, quien desapareció misteriosamente el día de la inauguración del Takakonuma Greenland, en 1973.  Sin embargo, Makoto no pudo disfrutar durante mucho tiempo de su infame trato con  Amanojaku, ya que falleció dos meses más tarde de la apertura del predio.
Tiempo después, otro empresario compró el parque, para entonces abandonado, y lo reabrió en 1986. Durante los años que funcionó, poco más de diez,  murieron en el lugar al menos seis personas y varias más resultaron heridas en accidentes trágicos e inexplicables. Además, muchos visitantes aseguraron haber visto en los juegos a una pequeña niña que aparecía y desaparecía misteriosamente.
Pero más allá de la leyenda, los accidentes y las supuestas apariciones fantasmales, el hecho que terminó de consagrar a Takakonuma Greenland como un lugar embrujado fue el suicidio de un adolescente de 16 años que se lanzó desde la montaña rusa llamada El Dragón Blanco, que fue la más grande de Japón durante muchos años y en su recorrido pasaba por un bosque en donde, antiguamente, había un cementerio. Según lo reseñado en el sitio Creepy Pastas, los amigos del joven contaron que todo el día se comportó de forma normal, pero al entrar al juego su actitud cambió, y que antes de saltar al vacío comentó: “Voy a ir con ella”.
Takakonuma Greenland está cerrado desde el año 1999 y el bosque lo ha ido engullendo poco a poco. El óxido se ha apoderado de todas las atracciones, dándole un aspecto muy siniestro, y el manto de niebla que siempre envuelve el lugar lo hace todavía más escalofriante.


-DISNEYLAND

Disneyland, ubicado en California, EE. UU., es, quizás, el parque de diversiones más famoso del mundo, pero no por ello está exento de espíritus y embrujos. Son muchas las leyendas urbanas que lo tienen como protagonista. Algunos vigilantes del lugar han asegurado que por las noches, cuando el parque descansa, hay luces que se prenden o apagan solas y juegos mecánicos comienzan a funcionar sorpresivamente. Además, en ciertos lugares, pueden verse apariciones fantasmales.
Al parecer, los extraños sucesos estarían relacionados con espíritus que permanecen en el lugar debido a los accidentes fatales acontecidos en el parque o a cenizas esparcidas en el predio, a pesar de la prohibición de hacerlo. 
Entre los entes que frecuentan Disneyland, según el portal Mundo Esotérico Paranormal, están el niño que llora junto a la salida de la Mansión Embrujada, el fantasma del piloto de una avioneta que en la década de 1940 cayó sobre el terreno del parque y al que los vigilantes llaman “El hombre del bastón”,“George”, un trabajador del parque que murió al ser impactado por un rayo y que ahora recorre la atracción de Piratas del Caribe.
Lo cierto es que son varios los accidentes mortales registrados en Disneyland:

-Mayo de 1964: Mark Maples, de 15 años de edad,  se disponía a celebrar una jornada en las atracciones del parque junto a sus compañeros del colegio. Sin embargo, cuando se montaron en la atracción conocida como Matterhorn -una montaña construida a imitación de Los Alpes-, Mark se desabrochó el cinturón de seguridad y se puso de pie. En el momento en el que el tren descendió una cuesta, el joven salió despedido y cayó sobre las vías de la atracción, lo que le provocó una fractura en el cráneo.

-Junio de 1966: Thomas Guy Cleveland, de 19 años, murió cuando intentó colarse en Disneyland a lo largo de la pista de Monorail. En Grad Nite, el chico escaló la cerca de casi 5 metros de alto e ignoró la advertencia de un guardia de seguridad que le avisó que un tren se aproximaba. Fue atropellado y arrastrado más de 10 metros sobre la pista.

-Agosto de 1967: Ricky Lee Yama, de 17 años de edad, falleció cuando ignoró las instrucciones de seguridad y salió de su auto People Mover cuando atravesaba un túnel. Yama se resbaló cuando saltaba de un auto a otro y fue aplastado por los autos que se aproximaban.

-Junio de 1973: Bogden Delaurot, 18 años, se ahogó en los Ríos de América intentado regresar a nado desde la Isla de Tom Sawyer hasta el parque principal Disneyland. Delaurot y su hermano de 10 años lograron quedarse en la isla después del anochecer, y cuando decidieron irse  unas horas más tarde, prefirieron nadar a través del río en lugar de pedir ayuda. Debido a que su hermano menor no sabía nadar, Delaurot trató de cargarlo sobre su espalda mientras nadaba hasta la orilla. El pequeño fue rescatado por un operador de transporte lo llevó a bordo de un bote, pero Bogden perdió la vida. Su cuerpo no fue localizado por los buscadores hasta la mañana siguiente.

-8 de julio de 1974: Deborah Gail Stone, de 18 años, era una de los miembros del reparto en la atracción America Sings, que contaba con diversos escenarios giratorios. Durante los intermedios los miembros del reparto se movían entre estos escenarios y en una de esas rotaciones, Deborah, una novata en el parque de atracciones, quedó atrapada entre una pared interior y la de la plataforma giratoria. Uno de los espectadores que grabó el espectáculo logró captar el grito que la chica dio antes de ser aplastada por la maquinaria.

-7 de junio de 1980: Gerardo Gonzales, un recién graduado de la preparatoria de San Diego, murió en el People Mover en un accidente muy similar al que había sufrido Ricky Lee Yama 13 años antes. Gonzales pasaba de un auto a otro cuando el People Mover entró en el SuperSpeed ​​Tunnel. El chico tropezó, cayó a las vías y fue atropellado.

-4 de junio de 1983:   Philip Straughan, de 18 años, también se ahogó en los Ríos de América luego de robar, junto a un amigo, una lancha inflable de mantenimiento, para dar un paseo. Incapaces de controlar adecuadamente el bote, golpearon una roca cerca de la Isla Tom Sawyer, y Straughan cayó al agua. El chico estaba borracho y festejaba su cumpleaños número 18.

-3 de enero de 1984:   Dolly Regene Young, de 48 años, falleció en el Matterhorn en un incidente notablemente similar al que le costó la vida a Mark Maples, casi 20 años antes. Young cayó desde su asiento frente a un carro que se aproximaba y la aplastó. Pericias posteriores revelaron que su cinturón de seguridad no estaba abrochado en el momento del accidente, pero como viajaba sola, no se pudo determinar si se había desabrochado el cinturón deliberadamente o no.

-24 de diciembre de 1998: Luan Phi Dawson, de 33 años, falleció en un trágico accidente en la víspera de Navidad. Todo ocurrió a bordo del Columbia, réplica de un barco del siglo XVIII y atracción poco peligrosa. El operador falló en atracarlo correctamente lo que causó que una grapa de metal se soltara y golpeara a Luan Phi Dawson y a su esposa, Lieu Thuy Vuong. Dawson fue declarado muerte cerebral dos días después y falleció cuando su sistema de soporte vital fue desconectado.

-5 de septiembre de 2003:  Marcelo Torres, de 22 años, falleció  en un accidente en el Big Thunder Mountain Railroad. El joven estaba sentado en el primer vagón de la formación cuando una de las ruedas traseras de la locomotora fallo, lo que ocasionó que frenase bruscamente. Los vagones que venían detrás impactaron  con la locomotora que se levantó por el impacto y aplastó a Torres. 


-LAKE SHAWNEE AMUSEMENT PARK

El Lake Shawnee Amusement Park, en West Virginia EE. UU., abrió sus puertas en 1926  y fue abandonado 40 años más tarde.
Las leyendas sangrientas que rodean al parque se remontan hasta la tribu de nativos americanos que ocupó esas tierras hasta 1783, cuando una familia europea quiso adueñarse del lugar y desató una guerra contra los habitantes originales. En el enfrentamiento, el patriarca de dicha familia, Mitchell Clay, sufrió el violento asesinato de sus tres hijos, mientras que él y sus compañeros asesinaron sin piedad a decenas de nativos.
Siglos después, en la década de 1920, Conley T. Snidow compró el sitio y construyó un parque de diversiones con unos columpios giratorios y un estanque para nadar, pero la muerte accidental de dos niños dentro del predio marcó su decadencia. Lake Shawnee Amusement Park fue abandonado en 1966, pero nunca fue desmantelado y sus actuales dueños, que compraron la propiedad en 1985, aseguran que oyen los columpios moverse incluso cuando no hay viento.
Gaylord White, un miembro de la familia propietaria, aseguró al New York Daily News que, además, en una ocasión vio a una niña con el vestido completamente cubierto de sangre.Ella me miró y, mientras lo hacía, yo no podía moverme“, dijo.
En la última semana de octubre, los actuales propietarios del parque organizan  recorridos nocturnos.


-ALTON TOWERS

El Alton Towers es un parque temático del Reino Unido, sumamente popular. Algunos accidentes inexplicables han iniciado el rumor de que el lugar está embrujado. Así lo afirma, por lo menos,  la médium Christine Hamlett, consultada por el diario británico Daily Mirror, quien comentó que ese hechizo sería el causante también de varios fenómenos paranormales registrados en el predio.
Según la leyenda, la maldición que pesa sobre el Alton Towers se remonta a 1800, cuando el conde Charles Talbot le negó ayuda a una anciana. La mujer en cuestión resultó ser una hechicera que maldijo a la familia de Talbot y al lugar donde está emplazado el parque. Muchos visitantes del Alton Towers aseguran haber visto fantasmas con ropa victoriana en el lugar  y haber sido golpeados con objetos y piedras que vuelan en todas direcciones. Además, los pasos, ruidos misteriosos y sombras extrañas son cosa de  todos los días en las zonas más antiguas del parque, aunque muchos huéspedes creen que forman parte de las atracciones del lugar.
El Alton Towers fue el protagonista de un episodio especial de Most Haunt, programa dedicado a lo sobrenatural, en donde la médium dijo haber visto a un hombre grande encapuchado y constantemente enfadado. Además, un integrante del equipo fue “atacado” por una fuerza invisible que lo lanzó contra la pared, y otros más recibieron una lluvia de piedras que intentaba sacarlos del lugar.


-PARQUE DIVERSIONES

El Parque Diversiones Dr. Roberto Ortiz Brenes o simplemente Parque Diversiones, es un parque temático ubicado en el distrito La Uruca, en San José,  Costa RicaEl lugar tiene actualmente más de 30 años de funcionamiento y, aunque en general sus visitantes son niños y jóvenes en busca de entretenimiento, los trabajadores del lugar aseguran que dentro de sus instalaciones se suceden apariciones fantasmagóricas, especialmente la de una niña que suele verse en los juegos y que, según cuenta la leyenda, murió hace mucho tiempo cerca de los toboganes. Además, los empleados del parque aseguraron al diario "CR Hoy" que es común escuchar que el juego Los Canales de Tortuguero se pone en funcionamiento por sí solo y los botes comienzan a caer al agua, aunque al acudir al centro de control se encuentran con que todo está apagado y el agua está en completa calma. Declararon, también, que en la atracción  Pueblo Antiguo todo aparece en completo desorden por la mañana, a pesar de que, antes de cerrar todo con candado, se deja el lugar en óptimas condiciones. 

Hasta aquí, mis queridos, todo lo que tenía para ofrecerles hoy. Me despido de ustedes con un pensamiento del rabino Harold Kushner: "La diversión puede ser el postre de nuestras vidas, pero nunca su plato principal."

Buenas tardes.


lunes, 1 de enero de 2018

HAPPY BIRTHDAY, MR. FRANKENSTEIN


HAPPY BIRTHDAY, MR. FRANKENSTEIN

“¿Cómo es posible contemplar a un ser tan noble destruido por el dolor sin experimentar una profunda pena?”.
Mary Shelley

Una noche de junio 1816, el que fue conocido como el año sin verano,  un grupo de amigos del poeta inglés Lord Byron estaban reunidos en la Villa Diodati, junto al lago Lemán, en Suiza. En el grupo se encontraban Mary  y Percy Shelley;  la hermanastra de Mary, Claire Clairmont; y el médico personal de Lord Byron, John Polidori
La erupción del volcán Tambora en Indonesia, el año anterior, había cubierto al cielo con una nube de cenizas que apenas dejaba filtrar los rayos de sol. En Europa reinó el tiempo frío y lluvioso, y los cinco amigos se aburrían mortalmente hasta que Byron retó a sus invitados a crear una historia de terror.  Luego de varios días (y una pesadilla), Mary tuvo las principales ideas que conformarían su famosísima novela "Frankenstein o el moderno Prometeo" ("Frankenstein, The Modern Prometheus"), que se publicó por primera vez en Londres el 1º de enero de 1818, hace exactamente 200 años. 
Aquella noche de tertulia en la Villa Diodati no sólo dio pie al nacimiento de un clásico de la literatura de terror, sino que también inspiró a John Polidori para crear su obra "El Vampiro" (“The Vampyre”), basada en un relato de Byron sobre leyendas de vampiros que había escuchado en sus viajes a los Balcanes. 



LA NOVELA  

La novela que Mary Shelley gestó aquel verano gira en torno a Víctor Frankenstein, un joven suizo, estudiante de medicina en Ingolstadt, obsesionado por conocer "los secretos del cielo y la tierra" y desentrañar "la misteriosa alma del hombre". Víctor crea un nuevo ser a partir de la unión de distintas piezas de cadáveres diseccionados. "La repugnancia y un vertiginoso espanto se apoderaron de mi corazón cuando fui consciente de la criatura que había creado", son las palabras que Shelley pone en la boca de  Víctor Frankenstein para referirse a su creación, que con el tiempo fue identificado con su apellido pero que en la novela es nombrado como "ser demoníaco", "engendro", "la criatura" y "horrendo huésped".
Entre las fuentes de inspiración de Mary Shelley figuran varios hechos científicos de su tiempo, como las investigaciones de Luigi Galvani y de Erasmus Darwin sobre el poder de la electricidad para revivir cuerpos ya inertes (galvanismo) y, sobre todo, la figura del científico amateur Andrew Crosse quien aseguraba ser capaz de devolverle vida a los insectos muertos a través de un proceso que el mismo denominó electro-cristalizaciónCrosse fue temido y rechazado por la sociedad al ser considerado un ser endemoniado”. No se conserva nada de su trabajo ya que sus estudios fueron destruidos.
El nombre de Frankenstein probablemente alude al pueblo homónimo (entonces alemán;  en la actualidad, polaco), donde se extraía plata y oro con nuevos procedimientos químicos que acarrearon importantes problemas de salud a la población. Otra teoría sostiene que refiere a un castillo cercano a Darmstadt, donde un notorio alquimista, llamado Johann Conrad Dippel, hizo algunos experimentos con cuerpos humanos. Mary Shelley habría conocido el castillo durante su viaje a Suiza.
La elección de la universidad de la ciudad bávara de Ingolstadt como escenario de los experimentos de Víctor Frankenstein  puede responder a la fama que tenía su departamento de medicina alrededor de 1800, año en el que fue cerrado. Algunas teorías señalan que la sociedad secreta de los Illuminati fue fundada en esta ciudad y que Percy Shelley era miembro de dicha organización. 
"En el verano de 1816 visitamos Suiza y nos convertimos en vecinos de Lord Byron. (...) Pero resultó ser un verano húmedo y desagradable, la lluvia incesante nos impedía con frecuencia salir de casa", explica  Mary Shelley en el prólogo de "Frankenstein"."Unos volúmenes de historias de fantasmas, traducidos del alemán al francés, cayeron en nuestras manos. No he vuelto a leer aquellas historias desde entonces, pero permanecen frescas en mi mente, como si las hubiese leído ayer. 'Cada uno de nosotros escribirá una historia de fantasmas', explicó Lord Byron, y su propuesta fue aceptada. Éramos cuatro",
Después de recorrer dos siglos, la historia del monstruo de Frankenstein sigue tan vigente como el primer día. La influencia de la obra en la cultura en general es innegable, y las adaptaciones y reinterpretaciones de la historia y sus personajes, incontables. Algunos autores consideran a "Frankenstein o el moderno Prometeo" es la primera novela de ciencia ficción propiamente dicha. 



TEMÁTICA

"Frankenstein" se subtitula "El moderno Prometeo", sugiriendo de esta manera la principal fuente de su inspiración. Prometeo suele presentarse como el escultor de la humanidad, un titán que creó al hombre a partir de la arcilla. La novela no es una simple reescritura del mito clásico, ya que, a diferencia del titán, el moderno Prometeo no es castigado por los dioses, sino por su propia creación. Shelley  expone en la novela el dilema  Ciencia vs. Naturaleza, y reemplaza la utopía científica por la distopía de una creación que no encuentra su lugar en el mundo.
"Frankenstein" puede leerse como una alegoría de la perversión que puede traer el desarrollo científico. Concebida y escrita durante las fases tempranas de la Revolución Industrial, una época de cambios dramáticos, la novela deja traslucir que detrás de los experimentos de Víctor Frankenstein está la búsqueda del poder divino. El total desprecio que muestra Frankenstein por la naturaleza puede ser considerado como símbolo del permisivo capitalismo naciente, que no respeta la dignidad básica del ser humano. De hecho, la rebelión de la criatura contra su creador es un claro mensaje del castigo que deriva del uso irresponsable de la tecnología.
Otra lectura del texto descubre en él una alegoría del embarazo y de los miedos frecuentes que las mujeres tenían en tiempos de Shelley de que el nacimiento acarrease consecuencias fatales para la madre o para los fetos prematuros. Esta interpretación se sustenta en el hecho de que Mary Shelley había tenido un parto prematuro poco antes del verano de 1816. 


LA AUTORA

Mary Shelley, cuyo nombre de pila era Wollstonecraft Godwinnació en Londres, el 30 de agosto de 1797, hija de dos escritores y pensadores de avanzada, Mary Wollstonecraft y William Godwin. Su madre murió de una infección posparto después de darla a luz.
Como la mayoría de los niños, Mary tenía su lugar de evasión: el Cementerio de Saint Pancras, donde estaba enterrada su madre. Sobre su tumba aprendió a leer. En ese mismo lugar, a los 16 años, la escritora se encontró por primera vez a solas con el poeta Percy Shelley. Allí se declararon su amor y planearon fugarse. Percy estaba casado y ya tenía hijos. “El cementerio, con la tumba sagrada, fue el primer sitio donde el amor brilló en tus ojos. Nos encontraremos de nuevo (...). Un día vamos a unirnos”, escribió Mary en su diario diez años después, cuando ya había quedado viuda.
Mary y Percy Shelley, junto con la hermanastra de la escritora y amante del poeta Lord Byron, Claire Clairmont, vivieron en Francia y viajaron por Europa. Cuando regresaron a Gran Bretaña, Mary estaba embarazada. Durante los siguientes dos años ella y Percy se enfrentaron al ostracismo social, a las deudas constantes y a la desgracia del fallecimiento de su hija, nacida prematuramente. 
El regreso a Inglaterra estuvo marcado por la tragedia. La medio hermana de Mary, Fanny Imlay, se suicidó en otoño y en diciembre del mismo año Harriet, supuestamente embarazada, hizo lo propio arrojándose al Lago Serpentine que está en el centro del Parque Hyde londinense. Antes de finalizar ese mismo año, pocas semanas después de que el cuerpo de Harriet hubiese sido recuperado del agua, Percy y Mary se casaron. Este matrimonio pretendía, fundamentalmente, conseguir que la custodia de los hijos de Percy fuera dada a la nueva familia Shelley, pero fue en vano: los tribunales decidieron que los niños fueran entregados a padres adoptivos.
Los Shelley abandonaron Gran Bretaña en 1818 y se mudaron a Italia. El hijo de la pareja, Will, murió de malaria en 1818, en Roma, y su hija recién nacida, Elena (aunque muchas fuentes aseguran que la niña era hija de Percy pero no de Mary) en 1819, durante una mudanza. Ese mismo año nació su hijo Percy.
El 8 de julio 1822, Percy Shelley se ahogó al hundirse su velero, durante una tormenta inesperada, en la Bahía de La Spezia. Su cadáver apareció en la playa, desfigurado por el mar. Allí mismo fue enterrado, ya  que las leyes sanitarias de Italia impedían que se lo trasladara para un entierro convencional. Más tarde, un grupo de sus amigos, entre los que se encontraban Lord Byron y el biógrafo y aventurero Edward Trelawny, desenterraron el cuerpo y llevaron a cabo un ritual casi tribal, en el que fue cremado. Trelawny rescató su corazón de entre las llamas, al ver que se mantenía intacto mientras el resto del cuerpo ardía. La leyenda cuenta que Mary debió forcejear con el escritor Leigh Hunt, amigo de Shelley, para poder quedarse con el corazón de su marido. Byron se puso del lado de la escritora. Una vez que lo consiguió, Mary envolvió el corazón de su esposo en una página donde estaba escrito “Adonais”, un poema de Shelley.  Mary Shelley  llevó junto a ella el corazón de su esposo en sus sucesivos viajes y mudanzas a modo de reliquia, durante un cuarto de siglo, hasta su muerte. Falleció el 1º de febrero de 1851, en Londres, a causa de un tumor cerebral. Tenía 53 años.
El corazón de Percy Shelley está enterrado junto al cuerpo de Mary en la ciudad costera de Bornemouth, en Inglaterra. En esa tumba, además de sobrar un corazón, hay reliquias sus tres hijos muertos en la infancia. De cada uno guardó algo,  cabello, un pañuelo.
Como libre pensadora Mary Shelley fue una defensora de los derechos de la mujer: “No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres, sino que tengan más poder sobre sí mismas”, dijo alguna vez.  Entre sus obras, además de "Frankenstein", figuran  “Mathilda”, “Valperga”, “El último hombre”, “Lodore” y  “Falkner”. 

Hasta aquí, amables lectores, este pequeño homenaje al monstruo de Frankenstein en su 200 aniversario. Me despido de ustedes con palabras que Mary Shelley puso en su boca: “Todos los hombres odian a quienes son infelices. ¡Cuánto odio debo despertar yo que soy el más infeliz de todos los seres vivientes!”

Buenas noches. 


Ilustración 1: Autor desconocido
Ilustración 2: Boris Karloff en Frankenstein” (James Whale, 1931)
Ilustración 3: Robert De Niro en Mary Shelley's Frankenstein” (Kenneth Branagh, 1994)
Ilustración 4: Luis Miguez