lunes, 11 de abril de 2022

PELÍCULAS DE TERROR Y CRÍMENES INSPIRADAS EN HECHOS REALES III


PELÍCULAS DE TERROR Y CRÍMENES INSPIRADAS EN HECHOS REALES III

"Lo que tenemos aquí es una máquina perfecta. Una máquina devoradora. En realidad, es un milagro de la evolución. Lo único que hace esta máquina es nadar y comer y hacer tiburoncitos y eso es todo."
"Jaws" ("Tiburón", 1975)

Dice el genial Stephen King en el prólogo de su libro de cuentos “Night Shift” (“El umbral de la noche”, 1978) que cree haber encontrado la clave sobre la fascinación que ejercen en los seres humanos las historias de terror en un pequeño fragmento de una crítica de cine de la revista Newsweek: “ Se trataba de un comentario sobre una película de terror, no muy buena, y decía más o menos lo siguiente: «...una película estupenda para las personas a las que les gusta aminorar la marcha y contemplar los accidentes de carretera». Es un buen juicio cáustico, pero cuando uno se detiene a analizarlo comprende que se puede aplicar a todas las películas y relatos de terror. Ciertamente “La noche de los muertos vivientes”, con sus truculentas escenas de canibalismo y matricidio, era una película para personas a las que les gusta aminorar la marcha y contemplar los accidentes de carretera. ¿Y qué decir de la chica que vomitaba sopa de guisantes sobre el sacerdote en “El exorcista”? “Drácula”, de Stoker, que a menudo sirve como punto de referencia para los relatos modernos de horror (y así debe ser, porque se trata del primero con matices francamente psicofreudianos), describe a un maníaco llamado Renfield que engulle moscas, arañas y finalmente un pájaro. Regurgita el pájaro, después de haberlo comido con plumas y todo. La novela también narra el empalamiento —la penetración ritual, se podría decir— de una joven y bella vampira, y el asesinato de un bebé y su madre.
(…)
 “Lo cierto es —y la mayoría de nosotros lo sabemos, en el fondo— que muy pocos podemos dejar de echar una mirada nerviosa, por la noche, a los restos que jalonan la autopista, rodeados por coches patrulla y balizas. Los ciudadanos maduros cogen el periódico, por la mañana, y buscan inmediatamente las notas necrológicas, para saber a quiénes han sobrevivido. Todos experimentamos una breve fascinación nerviosa cuando nos enteramos de que ha muerto un Dan Blocker, o un Freddy Prinze, o una Janis Joplin. Nos embarga el terror mezclado con una extraña forma de gozo cuando Paul Harvey nos cuenta por la radio que una mujer embistió el filo de una hélice en un pequeño aeropuerto de campaña, durante una borrasca, o que un hombre metido en una gigantesca mezcladora industrial se evaporó instantáneamente cuando un compañero de trabajo tropezó con los controles. No hace falta explayarse sobre lo que es obvio: la vida está poblada de horrores pequeños y grandes, pero como los pequeños son los que entendemos, son también los que nos sacuden con toda la fuerza de la mortalidad.
“Nuestro interés por estos horrores de bolsillo es innegable, pero también lo es nuestra repulsa. El uno y la otra se combinan de manera inquietante, y el producto de esta combinación parece ser la culpa..., una culpa quizá no muy distinta de la que acompañaba habitualmente al despertar sexual.
(…)
“…se puede observar una analogía interesante entre el sexo y el miedo. A medida que adquirimos la capacidad de entablar relaciones sexuales, se aviva nuestro interés por dichas relaciones. Ese interés, si no se pervierte, se encauza naturalmente hacia la copulación y la perpetuación de la especie. A medida que tomamos conciencia de nuestra muerte inevitable, descubrimos la emoción llamada miedo. Y pienso que, así como la copulación tiende a la autoconservación, todo temor tiende a la comprensión del desenlace final.”
Por supuesto, coincido absolutamente con la conclusión de Stephen King: muy pocos podemos dejar de echar una mirada nerviosa, por la noche, a los restos que jalonan la autopista, rodeados por coches patrulla y balizas. Está en nuestra naturaleza. La forma en que algunos lo hacemos es consumir literatura y cine de terror. Otros, devoran febrilmente casos policiales o sienten cierta fascinación extraña por los psychokillers. Supongo que los señores que compran La Nación leerán los avisos fúnebres.

Para todos aquellos que tienen asumido que no, que no pueden dejar de mirar el accidente, aunque todavía les dé un poco de vergüencita decirlo en voz alta, va la tercera parte de esta abundante lista de películas de terror y crímenes inspiradas en hechos reales.



“THE EXORCIST” (1973)

"The Exorcist"
 ("El exorcista") es una película de terror norteamericana de 1973 dirigida por William Friedkin, sobre un guion escrito por William Peter Blatty basado en la novela homónima del propio Blatty, publicada en 1971. Está protagonizada por Ellen Burstyn, Jason Miller, Linda Blair y Max von Sydow. La cinta relata los fatídicos hechos de la posesión diabólica de Regan MacNeil, una niña de doce años de edad, y del exorcismo al que más tarde fue sometida. La película fue seguida por “Exorcist II: The Heretic” (“Exorcista II: El Hereje”, John Boorman, 1977), “The Exorcist III” (“El Exorcista III”, William Peter Blatty, 1990), “Exorcist: The Beginning” (“El exorcista: el comienzo”, Renny Harlin, 2004) y "Dominion: Prequel to the Exorcist" ("Dominion: Precuela del exorcista", Paul Schrader, 2005).
William Peter Blatty escribió su novela inspirándose en un exorcismo efectuado en 1949 a un niño de 14 años, del que oyó hablar en 1950, cuando recibía clases en la Universidad de Georgetown, un centro dirigido por sacerdotes jesuitas. El adolescente, a quien la Iglesia Católica le dio posteriormente el seudónimo de Roland Doe para proteger su verdadera identidad, era hijo único de una familia de origen alemán y de creencias lutero-cristianas. Luego de utilizar una tabla Ouija para contactarse con una tía fallecida, su personalidad cambió rotundamente, comenzó a repeler todo objeto religioso y a hablar con voz extraña en dialectos irreconocibles. En su casa los muebles comenzaron a moverse solos y muchos objetos, a levitar. El caso llegó a oídos de un reverendo local, William S. Bowdern, quien, estupefacto, no sólo presenció estos fenómenos, sino que también vio como la cama del muchacho se sacudía sola y en su pecho aparecían varios arañazos en forma de letras, como “si alguien los hubiera trazado desde dentro con un cuchillo”. El religioso consiguió autorización para realizarle un exorcismo que se prolongó por seis semanas y culminó felizmente.
Después de la pesadilla por la que pasó, Roland Doe,  tuvo una vida absolutamente normal. Se casó, fue padre de dos hijos, ejerció un empleo gubernamental y se radicó en los alrededores de Maryland.


“L’AFFAIRE DOMINICI” (1973)

“L’Affaire Dominici” (“El affaire Dominici”) es un thriller dramático dirigido por Claude Bernard-Aubert en 1973, basado en hechos reales, protagonizado por Jean Gabin. Se denomina affaire Dominici a la investigación criminal sobre el triple asesinato de tres turistas británicos en Francia. Durante la noche del 4 al 5 de agosto de 1952, Sir Jack Drummond, un científico de 61 años, su esposa Anne Wilbraham, de 45, y la hija de ambos,  Isabel,  de 10, fueron asesinados junto a su coche, que estaba estacionado en las cercanías de La Grand'Terre, una granja perteneciente a la familia Dominici, situada cerca del pueblo de Lurs en el departamento de Basses-Alpes (ahora Alpes-de-Haute-Provence). El patriarca de la familia, Gaston Dominici, fue condenado por los tres asesinatos en 1957 y sentenciado a muerte, aunque  se creía en general que su culpabilidad no estaba claramente establecida. Ese mismo año, el presidente René Coty conmutó la pena capital por cadena perpetua y el 14 de julio de 1960, el presidente Charles de Gaulle ordenó la liberación de Gaston Dominici por razones humanitarias debido a su mal estado de salud.


“BADLANDS” (1973)

“Badlands” (“Malas tierras”) es una película de 1973 escrita y dirigida por Terrence Malick, protagonizada por Martin Sheen y Sissy Spacek. Cuenta la historia del rebelde Kit Carruthers, quien se enamora de la joven de 15 años Holly Sargis y decide dejar atrás su mediocre vida y alcanzar el triunfo sea como sea.
La película es una dramatización de los  asesinatos cometidos por Charles Starkweather, de 19 años,  y su novia Caril Ann Fugate, de 14, quienes, entre diciembre de 1957 y enero de 1958, dejaron una seguidilla de once muertos en el trayecto entre Nebraska y Wyoming (tres de esos muertos fueron la madre, la hermana y el padrastro de la chica). La pareja fue capturada el 29 de enero de 1958Starkweather fue ejecutado diecisiete meses más tarde, mientras que Fugate cumplió 17 años de prisión.


“THE TEXAS CHAINSAW MASSACRE” (1974)

“The Texas Chainsaw Massacre” (“La masacre de Texas”)  es una película de terror independiente de 1974, producida, escrita y dirigida por Tobe Hooper. Narra la historia de dos hermanos que viajan junto a un grupo de amigos a Texas, con el objetivo de visitar la tumba de uno de sus abuelos que, supuestamente,  ha sido profanada. En el trayecto son atacados por una familia de caníbales. La película tuvo varias secuelas: “The Texas Chainsaw Massacre 2 (“La masacre de Texas 2”, Tobe Hooper, 1986)“Leatherface: Texas Chainsaw Massacre III” (“Leatherface: La masacre de Texas 3”, Jeff Burr, 1990), “The Texas Chainsaw Massacre: The Next Generation”(“La masacre de Texas : la nueva generación”, Kim Henkel, 1994), “The Texas Chainsaw Massacre” (“La masacre de Texas”,  Marcus Nispel, 2003, remake de la película de 1974), “The Texas Chainsaw Massacre: The Beginning” ("La masacre de Texas: el inicio”, Jonathan Liebesman, 2006, precuela de la anterior), “Texas Chainsaw 3D (La matanza de Texas 3D”,  John Luessenhop, 2013) y Leatherface” ( Alexandre Bustillo y Julien Maury, 2016).
Si bien la historia de “The Texas Chainsaw Massacre” es absolutamente ficticia, su villano por excelencia y uno de los más famosos del cine de terror, Leatherface (Cara de cuero) está, al igual que Norman Bates (“Psycho”), claramente inspirado en Ed Gein, un asesino en serie de Wisconsin que  cometió sus crímenes durante la década del ’50. Cuando se descubrieron sus homicidios se hallaron en su casa unos cuantos objetos realizados con piel y huesos humanos, similares a los que aparecen en el filme de Hoope. Se encontró, también, un vestuario completo fabricado con piel humana, que incluía pantalones, un torso con pechos, y varias máscaras muy parecidas a las que Leatherface usa en la película.


"DERANGED: THE CONFESSIONS OF A NECROPHILE" (1974)

“Deranged” (“Trastornado”), también conocida como “Deranged: The Confessions of a Necrophile” (“Trastornado: Confesiones de un necrófilo”), es una película de terror canadiense-americana dirigida por Alan Ormsby y Jeff Gillen en 1974 y protagonizada por Roberts Blossom, que, además de actor era poeta. Se trata de otra cinta inspirada en las macabras andanzas de Ed Gein.
Ezra Cobb  (el álter ego de Gein, magistralmente interpretado por Roberts Blossom) vive con su madre en una región no identificada del Medio Oeste. La mujer, una fanática religiosa, lo ha adoctrinado desde su infancia para que odie a las mujeres. Tras su muerte, Ezra cae en un espiral de locura que lo lleva a  desenterrar cadáveres, utilizando la piel y los huesos para fabricar indumentaria y mobiliario. Pronto, sus obsesiones van más allá de los muertos y se convierte en un asesino en serie.
La película desapareció después de su lanzamiento en 1974 y fue redescubierta en Florida a mediados de los años ’90, convirtiéndose rápidamente en un filme de culto.   


“JAWS” (1975)

"Jaws" ("Tiburón") es un filme estadounidense de terror, suspenso y aventuras de 1975, siendo su estreno recordado como un verdadero hito en la historia del cine. Dirigido por Steven Spielberg, se basa en la novela homónima del escritor Peter Benchley. La película, estelarizada por Roy Scheider, Richard Dreyfuss y Robert Shaw, cuenta cómo un enorme tiburón blanco  ataca a los bañistas en las playas de Amity Island. Estos sucesos llevan al jefe de la policía local a enfrentarse con las autoridades, que no quieren espantar a los turistas (de los que depende la economía de Amity) y  emprender la caza del escualo junto a un biólogo marino y un cazatiburones profesional. La película tuvo tres secuelas directas "Jaws 2" ("Tiburón 2", Jeannot Szwarc, 1978), "Jaws 3" ("Tiburón 3", Joe Alves, 1983) y  "Jaws: The Revenge" ("Tiburón: la venganza", Joseph Sargent, 1987).
Peter Benchley, autor de novela original, basó su historia en una serie de ataques de tiburones a lo largo de la costa de Nueva Jersey, Estados Unidos, entre el 1º y el 12 de julio de 1916, en los que murieron cuatro personas y una resultó herida. Los incidentes ocurrieron durante una muy fuerte ola de calor, en pleno verano, y  en el auge del brote de la epidemia de polio en el noreste de Estados Unidos, circunstancias que llevaron  a miles de personas a los balnearios de la costa de Jersey.
La reacción local y nacional a los ataques  incluyó una ola de pánico que llevó a la caza de tiburones con el objetivo de erradicar la población de tiburones devoradores de hombres y proteger las economías de las comunidades costeras de Nueva Jersey. Las ciudades del balneario cerraron sus playas públicas con redes de acero para proteger a los bañistas.
Antes de 1916, el conocimiento científico sobre los tiburones se basaba en conjeturas y especulaciones. Los sucesos acontecidos en la playas de Nueva Jersey obligaron a los ictiólogos a reevaluar las creencias comunes sobre las habilidades de los tiburones y la naturaleza de sus ataques.



“THE LEGEND OF LIZZIE BORDEN” (1975)

“The Legend of Lizzie Borden” (“La leyenda de Lizzie Borden”) es una película estadounidense de 1975, dirigida por  Paul Wendokos para la televisión, con Elizabeth Montgomery como protagonista principal. Es una recreación de los hechos acontecidos el 4 de agosto de 1892, cuando Andrew Borden y su mujer  (padre y madrastra de Lizzie Borden) fueron asesinados con un objeto afilado (probablemente un hacha) en su casa de Massachusetts. Lizzie Borden fue la única sospechosa de los homicidios, aunque fue absuelta en un controvertido juicio. 
El doble asesinato, el posterior juicio y el hecho de que nadie fue finalmente condenado por las muertes convirtieron esta historia en una causa célebre en EE. UU., y aún hoy sigue siendo un episodio que desafía al mundo de la criminología. Lizzie Borden nunca pudo deshacerse de las sospechas que cayeron sobre su persona  y se ha convertido en  una figura muy importante en el folklore estadounidense.
Como curiosidad, vale acotar que la bellísima Elizabeth Montgomery era prima sexta de Lizzie Borden, ya que su ascendencia se remontaba al John Luther, residente de Massachusetts en el siglo XVII. Rhonda McClure, la genealogista que documentó la conexión Montgomery-Borden dijo: "Me pregunto cómo se habrá sentido Elizabeth al saber que estaba interpretando a su propia prima." Uno de los vestidos usados por Montgomery en la película está en exhibición en la casa original de los Borden, que hoy es un hotel temático, el Lizzie Borden Bed and Breakfast Museum.


"THE MAIDS" (1975)

"The Maids" es una película británica de 1975 dirigida por Christopher Miles, protagonizada por Glenda Jackson, y Susannah York. Se centra en las vidas de Solange y Claire, dos sirvientas que construyen elaborados rituales sadomasoquistas cuando su señora (Madame) está ausente. El foco de su dramatización es el asesinato de Madame, y se turnan representando ambos lados de la división de poder.
La película está inspirada en el caso de las hermanas Christine y Léa Papin, dos muchachas de la ciudad de Le Mans consideradas mucamas modelo, sin ningún problema con Monsieur y Madame Lancelin, sus patrones, pero que en un ataque de furia homicida asesinaron salvajemente a la señora y a su hija Geneviéve.
El 2 de febrero de 1933 Christine, de 28 años, y Léa, de 22, estaban planchando cuando hubo un corte de luz. Entonces, y sin motivo alguno, ambas se precipitaron sobre sus víctimas utilizando primero martillos y cacerolas y después cuchillos, arrancándoles los ojos con sus propias manos.  Cuando llegó la policía, estaban en la cama, acurrucadas una junto a la otra. La casa estaba llena de sangre.
La prensa de la época especuló con una pasión anormal entre hermanas. La opinión pública se dividió: para unos, las Papin eran monstruos; para otros, víctimas expiatorias de la ferocidad burguesa. Se consultó a médicos y psiquiatras, pero luego de un corto debate el jurado condenó a Christine a la pena de muerte y a Léa, a diez años de trabajos forzados. La condena de Christine fue conmutada más tarde por cadena perpetua. Murió en 1937 en el Hospital Psiquiátrico de Rennes, presa de alucinaciones e intentando arrancarse los ojos. 
Léa Papin fue liberada de la prisión en 1941 y se desconoce la fecha exacta de su muerte.


“LAS POQUIANCHIS” (1976)

“Las Poquianchis” es una película mexicana inspirada en el caso de las hermanas González Valenzuela. Fue dirigida por Felipe Cazals en 1976.
Las Poquianchis  fue el nombre con el que se conoció a este grupo de asesinas seriales mexicanas activas entre 1950 y 1964, principalmente en la ciudad de San Francisco del Rincón, Guanajuato, México. El grupo estaba conformado por cuatro hermanas de la familia González Valenzuela. Delfina González Valenzuela era la líder. Las otras tres mujeres que pertenecían al clan criminal eran María de Jesús González Valenzuela, María del Carmen González Valenzuela y María Luisa "Eva" González Valenzuela.
Las cuatro mujeres eran dueñas de varios burdeles en Guanajuato y Jalisco,  y sus víctimas fueron en su mayoría prostitutas  a su servicio,  aunque también asesinaron a clientes y bebés de las mujeres esclavizadas. Su número confirmado de víctimas es de 91, pero se cree pudieron matar a más de 150 personas. Mantuvieron su red de prostitución protegidas por las autoridades municipales y estatales hasta 1964, cuando la aparición de  los cadáveres de unas jóvenes asesinadas y enterradas por órdenes de las Poquianchis destapó la cloaca de corrupción y crimen que rodeó a estas macabras mujeres.


“EATEN ALIVE” (1976)

“Eaten Alive” (“Trampa mortal”) es una película de terror estadounidense dirigida por Tobe Hooper  en 1977. Relata las andanzas del propietario de un hotel de carretera que alimenta a su mascota, un enorme cocodrilo, con carne humana.
El argumento de la película  está vagamente inspirado en la historia del asesino en serie estadounidense Joe Ball, apodado "el Hombre Aligator”, “el Carnicero de Elmendorf” “el Barba Azul de Texas”. Se lo acusa de haber matado alrededor de veinte mujeres en la década del ’30, aunque muchas veces se ha puesto en duda su existencia y hay quienes lo consideran un personaje ficticio, parte del folklore de Texas.
Supuestamente, Ball era propietario de un bar en Texas, el  Sociable Innen cuyos fondos tenía un estanque con cinco cocodrilos. Solía cobrar a sus clientes a cambio de ofrecerles un macabro espectáculo: ver como sus mascotas se alimentaban con perros y gatos vivos.
En la zona comenzaron a desaparecer jóvenes de mujeres, casi siempre camareras del bar, algunas de las cuales habían tenido relaciones sentimentales con Joe Ball, incluyendo dos de sus esposas. Tras muchas sospechas y especulaciones, sumadas a la declaración de un vecino de Ball  que aseguró haberlo visto descuartizar el cuerpo de una mujer y lanzarlo a sus hambrientas mascotas, los Rangers de Texas entraron en el Sociable Inn el 24 de septiembre de 1938, para examinar el lago de Joe. Mientras realizaban el registro, Ball cogió una pistola y se pegó un tiro en la cabeza. Los caimanes fueron donados al Zoo de San Antonio.

Hasta aquí, mis queridos, la tercera parte de esta jugosa lista de películas de terror y crímenes inspiradas en hechos reales.  Me despido de ustedes con unas palabras de Stephen King con las que siempre me sentí absolutamente identificada: “A veces me preguntan cuál es la primera película de terror que recuerdo y yo siempre respondo que “Bambi”. Mi madre me llevó a verla al cine y me acuerdo de la escena del incendio con los animales huyendo. Era realmente terrorífica. De vuelta a casa tenía miedo de que el fuego me atrapara a mí”.

Buenas tardes.

sábado, 2 de abril de 2022

PELÍCULAS DE TERROR Y CRÍMENES INSPIRADAS EN HECHOS REALES II


PELÍCULAS DE TERROR Y CRÍMENES INSPIRADAS EN HECHOS REALES II

"A partir de ahora ninguna mujer de la zona de gran Boston, sea quien sea y viva como viva, puede sentirse segura".  
"The Boston strangler" ("El estrangulador de Boston", 1968)

En Pennsburg, un diminuto municipio de dos calles al este de Pensilvania, EE. UU., hay una pequeña casa con una exótica colección de arte que difícilmente se podría encontrar en una galería pública. Colgadas en las paredes de una habitación de la planta baja hay truculentas imágenes de cráneos amontonados, mujeres en posiciones de intimidad explícita y variadas heridas y mutilaciones. También hay cuadros con motivos folclóricos y animales fantásticos. Pero lo que hace  verdaderamente especial a esta colección, propiedad de John Schwenk, no es su contenido sino su origen: todas las obras fueron pintadas por asesinos en serie.
Schwenk   atesora obras de arte y artefactos relacionados con  asesinos de la misma manera que otros acopian estampillas o memorabilia de The Beatles. Entre sus objetos más preciados hay un retrato pintado por  John Wayne Gacy (el tétrico payaso asesino, que animaba fiestas infantiles y violó y mató a al menos a 33 niños y jóvenes en Chicago durante la década del ’70), el dibujo de un cráneo realizado por Richard Ramírez (el feroz acosador nocturno, responsable de numerosos asesinatos y asaltos sexuales en California entre 1984 y 1985) y varias piezas conectadas a Charles Manson (líder de la diabólica familia Manson, secta criminal que orquestó el brutal asesinato de la actriz embarazada Sharon Tate y otras seis personas en Los Ángeles en 1969). Posee también miles de cartas de asesinos en serie condenados a muerte, muchas de ellas dirigidas a él personalmente. Los convictos le han enviado una tarjeta de identificación de la  prisión, la casaca de un uniforme carcelario, mechones de pelo, un conjunto de dientes falsos y otras rarezas de oscura procedencia. Considera a algunos de ellos verdaderos amigos y reconoce que a otros (los depravados sexuales no reformados) les tiene bastante miedo. Su esposa, Stacey, ruega para que no los liberen nunca, ya que saben dónde viven ella y su marido.
John Schwenk admite con orgullo la fascinación que despiertan en él los asesinos en serie ("Estoy interesado en lo que posee alguien que es capaz de matar a otro ser humano y que lo hace en numerosas ocasiones", dispara sin que le importe demasiado lo que los demás opinen de él). Stacey aguanta estoicamente las excentricidades de su marido.
Nosotros miramos películas.

Aquí va entonces, la segunda parte de esta copiosa lista de películas de terror y crímenes inspiradas en hechos reales. 



"BONNIE AND CLYDE" (1967)

Bonnie and Clyde” es una película  estadounidense de 1967 dirigida por Arthur Penn, con Warren Beatty y Faye Dunaway en los papeles principales.  Narra la vida de los dos villanos nacionales, Bonnie Parker y Clyde Barrow, amantes que recorrieron el Medio Oeste, Oeste y Sur de Estados Unidos dejando tras de sí un rastro de muertes y delitos.
Bonnie  y Clyde  fueron dos famosos fugitivos, ladrones y criminales estadounidenses. Captaron la atención de la prensa por su accionar y por el profundo amor que se tenían, y fueron considerados enemigos públicos  entre 1931 y 1934. Aunque la banda que lideraban fue conocida por sus robos a bancos, Clyde Barrow prefería robar pequeños comercios y gasolineras.
Bonnie y Clyde fueron abatidos el 23 de mayo de 1934, en una carretera secundaria cerca de Bienville Parish (Luisiana), donde fueron emboscados por la policía. Los amantes deseaban ser enterrados uno junto al otro, pero la familia Parker no lo permitió. Clyde Barrow descansa en el Western Heights Cemetery, y Bonnie Parker, en el Crown Hill Memorial Park, ambos en Dallas, Texas. Las siguientes palabras (extraídas de un poema escrito por Bonnie) están inscriptas en su lápida: “Así como las flores son endulzadas / por el sol y el rocío, / este viejo mundo es más brillante / por las vidas de gente como tú.” En la de Clyde, se lee: “Perdido pero no olvidado.”
Se puede considerar a Bonnie y Clyde como los primeros criminales famosos de la era moderna y su leyenda perdura en el tiempo. Bonnie sabía perfectamente cómo manipular a la prensa y su poema  "The Story of Bonnie and Clyde" fue publicado por todos los periódicos. En su artículo "Bonnie and Clyde: Romeo and Juliet in a Getaway Car", el escritor Joseph Geringer explica que Bonnie y Clyde gozaron de la simpatía de muchos norteamericanos,  ya que representaban a todos los trabajadores en paro y a parte de la sociedad desencantada con los Estados Unidos de la Gran Depresión, que vio en la pareja a un dúo similar a Robin Hood, el antiguo héroe enfrentado a un gobierno corrupto. En una producción de A&E Network en la que dos bandidos son los protagonistas, el historiador Jonathan Davis expresó un pensamiento similar al escribir "cualquier personaje que robe bancos o luche contra la ley, suple una serie de fantasías secretas de gran parte del público."
Cada año, en el aniversario de la muerte de los amantes, se celebra en Gibsland, Luisiana, el "Bonnie and Clyde Festival". El lugar donde se produjo la matanza, situado en la Autopista 154 al sur de Gibsland, es conmemorado con un hito de piedra donde se dejan recuerdos. 


“THE BOSTON STRANGLER” (1968)

“The Boston Strangler” (“El estrangulador de Boston”) es una película dirigida por Richard Fleischer en 1968. Reconstruye la vida del famoso asesino que aterrorizó la ciudad americana de Boston a comienzos de los ‘60, mediante una narración cercana del documental, en la que se destaca la fractura de la pantalla en pequeñas ventanas y la magistral interpretación de su principal actor, Tony Curtis, en el que, para muchos, fue el mejor papel de su carrera.
Albert Henry DeSalvo confesó ser el Estrangulador de Boston, quien entre el 14 de junio de 1962 y el 4 de enero de 1964, asesinó a trece mujeres solteras entre 19 y 85 años de edad. La mayoría de estas mujeres fueron asaltadas sexualmente en sus apartamentos y luego estranguladas con su propia ropa. La víctima más anciana murió de un ataque al corazón. Otras dos fueron apuñaladas hasta la muerte, una de ellas fue también golpeada. Sin ningún signo de entrada forzada en sus viviendas, se supuso que conocían a su asesino o voluntariamente le permitieron la entrada a sus hogares.
DeSalvo fue sentenciado a cadena perpetua en 1967. Seis años después, fue encontrado asesinado a puñaladas en la enfermería de la prisión.
Aún hoy hay dudas en cuanto a si DeSalvo era realmente el Estrangulador de Boston, ya que las personas que solían tratarlo en el momento de su confesión, jamás lo creyeron culpable. También se observó que las mujeres asesinadas por el Estrangulador tenían diferentes edades y grupos étnicos, y había un modus operandi diferente en varios de los crímenes.


“EL CHACAL DE NAHUELTORO” (1969)

“El Chacal de Nahueltoro” es una película chilena de 1969, producida por la Universidad de Chile, escrita y dirigida por Miguel Littín. Es la recreación de un impactante crimen, hito de la crónica roja  de Chile de mediados de la década del ‘60, cuando un campesino llamado Jorge del Carmen Valenzuela Torres fue apresado por el asesinato múltiple de una mujer y sus cinco hijos, en la localidad de NahueltoroCoihueco, Chile.
Jorge del Carmen Valenzuela Torres, de paso en  Nahueltoro, se enamoró de Rosa Rivas, una mujer de 38 años, cocinera del Fundo Moticura, viuda y madre de cinco hijos pequeños. Al patrón del fundo le desagradó que la mujer se emparejara con Valenzuela,  debido a su evidente alcoholismo, y la despidió. Rosa y Valenzuela  se fueron a vivir juntos a un lugar llamado "La Isla" (sector formado por el Río Ñuble). 
La tarde del 20 de agosto de 1960, la pareja discutió ferozmente porque Rosa no había podido cobrar su pensión de viudez por problemas burocráticos. Frustrado por carecer de dinero para comprar alcohol, Valenzuela la asesinó con una guadaña y dio muerte también a sus hijos. Cubrió los cadáveres con piedras y huyó del lugar.
Unos días después del hecho, Exequiel Dinamarca, dueño del Fundo Chacayal, encontró los cuerpos de las seis víctimas y dio aviso a la policía. Un mes después, el Chacal fue arrestado. Tras pasar casi tres años en la cárcel de Chillán fue sentenciado a muerte y fusilado por un pelotón de Gendarmería de Chile


"EL BOSQUE DEL LOBO" (1970)

“El bosque del lobo” es una película española  de 1971 dirigida por Pedro Olea, basada en la novela “El bosque de Ancines”,  de Carlos Martínez-Barbeito, la que a su vez se inspira en el siniestro caso de Manuel Blanco Romasanta, interpretado en el filme por Nelson Villagra.
Romasanta  fue un psicópata criminal español, autor confeso de trece asesinatos durante el siglo XIX. No fue ejecutado al considerarse el único caso documentado de licantropía clínica,  síndrome psiquiátrico que provoca que  la persona afectada alucine que  es o puede transformarse en un animal.
Manuel Blanco Romasanta nació en 1809 en GaliciaEspaña. En su partida de nacimiento figura consignado como Manuela, pues se creyó que era una niñaDe aspecto físico normal, aunque de muy baja estatura, trabajó como sastre y era considerado instruido para la época, ya que sabía leer y escribir.
Llevó una vida aparentemente normal hasta el fallecimiento de su esposa,  en el que no tuvo participación. A partir de ese momento se dedicó a la venta ambulante, trasladándose para ello durante los primeros años por la zona de Esgos y, posteriormente, abarcando toda Galicia. Luego de ser acusado por la muerte de un alguacil cerca de Ponferrada, se instaló en Rebordechao. Por ese entonces comenzaron los asesinatos, que cometía en los bosques de Redondela y Argostios. Dio muerte a nueve personas, siempre mujeres o niños y logró eludir a la justicia, pero los rumores acerca del macabro componente de los ungüentos que vendía (grasa humana) pusieron a la policía sobre su pista y fue capturado en Nombela (Toledo) .
Rosamanta fue acusado de engañar a mujeres y niños para llevarlos a los bosques, matarlos, sacarles el sebo o unto, y posteriormente venderlo. Él se defendió declarando ser víctima del sortilegio de una bruja que lo hacía transformase en lobo durante las noches de luna llena. Y confesó que, convertido en lobo, había matado a trece personas por instinto, usando sus patas y dientes para acabar con sus vidas y comer sus cadáveres. Más tarde alegó que lo que sufría no era una maldición sino una enfermedad. Fue condenado a muerte en 1853, pero poco tiempo después, la reina Isabel II firmó una orden para liberar a Romasanta de la pena capital, cambiándola por prisión perpetua. 



“THE HONEYMOON KILLERS” (1970)

The Honeymoon Killers” (“Los asesinos de la luna de miel”) es una película norteamericana de 1970 escrita y dirigida por Leonard Kastle. Está inspirada en la historia de Raymond Fernández y Martha Beck, los notorios asesinos de los corazones solitarios de los años ‘40. Está protagonizada por Tony Lo Bianco y Shirley Stoler.
Ramón Martínez Fernández nació el 17 de diciembre de 1914 en Hawaii, de padres españoles. En 1932,  regresó a España con su familia, pero volvió a EE. UU. siendo adulto y fue encarcelado por un año, debido a pequeños robos. Su compañero de celda le enseñó vudú y magia negra. Después de cumplir esta sentencia, se mudó a Nueva York y comenzó a responder a los anuncios personales de mujeres solas. Las invitaba a cenar y luego les robaba su dinero y posesiones. En 1947, respondió un anuncio personal publicado por Martha Beck.
Martha Jule Seabrook nació el 6 de mayo de 1920 en Milton, Florida. Debido a un problema glandular, tenía exceso de peso, lo que le dificultó conseguir empleo, aún después de recibirse de enfermera. Trabajó en una empresa fúnebre, preparando los cuerpos femeninos para el entierro y, más tarde, se mudó a California. De vida sexual promiscua, regresó a Florida soltera y embarazada. Inventó que el padre de su bebé era un militar fallecido en la Campaña del Pacífico, conmoviendo a la ciudad con su pérdida y logrando que la historia fue publicada en el periódico local. Poco después de que su hija naciera, quedó embarazada nuevamente y contrajo un rápido matrimonio con un conductor de Pensacola llamado Alfred Beck, de quien tomó el apellido. Se divorciaron seis meses más tarde, luego de que Martha diera a luz a su hijo. Desempleada y madre soltera de dos hijos, Beck se refugió en un mundo de fantasías, comprando revistas de romance y novelas, y viendo películas románticas. En 1946, encontró empleo en el Hospital para Niños de Pensacola. En 1947 publicó el anuncio de corazones solitarios que respondió Raymond Fernández.
Fernández y Beck congeniaron y, cuando ella fue despedida de su trabajo, envió a sus hijos al Ejército de Salvación y se mudó a su casa en Nueva York. Atendía todos los caprichos de Fernández y se convirtió en una solícita colaboradora de sus delitos, haciéndose pasar por su hermana. En 1949, la pareja cometió los tres asesinatos por los cuales más tarde serían condenados. Janet Fay, de 66 años, se comprometió con Fernández y cuando Beck los encontró en la cama, la atacó con un martillo. Fernández completó la faena estrangulándola. Asesinaron luego a Delphine Downing, una joven viuda, a la que Beck disparó estando inconsciente, y a su hijita de dos años, ahogándola en un estanque. Se deshicieron de los cuerpos, pero los vecinos las reportaron desaparecidas, y la policía llamó a su puerta el 28 de febrero de 1949.
Fernández y Beck fueron condenados por tres asesinatos y sentenciados a muerte. El 8 de marzo de 1951, ambos fueron ejecutados en la silla eléctrica. A pesar de su relación tumultuosa a menudo profesaban  públicamente su amor, tal como lo hicieron al pronunciar sus últimas palabras:

"Quiero gritarlo: ¡Amo a Martha! ¿Qué sabe el público sobre el amor?" - Raymond Fernández.

"Mi historia es una historia de amor. Pero sólo aquellos torturados por el amor pueden saber lo que quiero decir [...] El encarcelamiento en la Casa de la Muerte ha reforzado mis sentimientos por Raymond..." - Martha Beck.


“10 RILLINGTON PLACE” (1971)

“10 Rillington Place” (“El estrangulador de Rillington Place”) es una película británica de 1971 dirigida por Richard Fleischer, basada en la novela de Ludovic Kennedy y protagonizada por Richard Attenborough, John Hurt y Judy Geeson. Narra la historia de una joven pareja y su bebé quienes, en el Londres de la posguerra, se mudan al Nº 10 de Rillington Place, ignorando que el  inquilino del piso inferior, John Reginald Christie, es un perverso asesino.
John Reginald Christie fue un asesino en serie de origen inglés, activo en las décadas de 1940 y 1950. Estranguló a por lo menos seis mujeres, incluyendo a su esposa Ethel, en su apartamento en el Nº 10 de Rillington Place, Notting Hill, Londres.
Christie cometió su primer delito a  los 17 años: fue sorprendido robando dinero mientras trabajaba como oficinista en la policía local. A raíz de este suceso su padre le echó de  su casa. Mientras servía como soldado de infantería durante la Primera Guerra Mundial,  fue herido en un ataque con gas, suceso que le permitió recibir, posteriormente, una pensión por incapacidad. En 1920 se casó con Ethel Waddington, quien lo abandonó por sus constantes problemas con la ley, aunque a pedido de Christie accedió a volver a su lado. En 1938 el matrimonio se trasladó al Nº 10 de Rillington Place. Un año después, consiguió, gracias a su relación con el ejército, un trabajo como policía especial.
En agosto de 1943, mientras investigaba a un hombre por robo, John Reginald Christie conoció a su primera víctima, Ruth Fuerst, una prostituta de 17 años. Aprovechando que Ethel estaba ausente, invitó a la joven a su casa y después de tomar el té con ella la estranguló, sepultando su cadáver en el jardín trasero. A finales de ese año asesinó a Muriel Eady, de 31 años, enterrándola en el mismo lugar. 
En marzo de 1948, Timothy y Beryl Evans se mudaron al Nº 10 de Rillington Place, junto a su pequeña hija Geraldine, de poco más de un año. El joven matrimonio congenió con Christie y su mujer, que estaba encantada con la niña. En 1949, Beryl quedó embarazada, lo que supuso un problema, ya que los ingresos de su esposo eran escasos. Christie  se ofreció a practicarle un aborto, convenciendo a la pareja  de que la intervención podía realizarse en su misma casa. El 8 de noviembre de 1949, cuando regresó de trabajar,  Timothy recibió la noticia de que Beryl no había sobrevivido a la operación. John  Reginald Christie lo convenció de ocultar el cadáver y abandonar la ciudad por un tiempo,  asegurándole que él se encargaría de dar en adopción a la pequeña Geraldine.
Aunque el joven se marchó de la ciudad, no pudo olvidar el trágico suceso, por lo que se presentó ante la policía y confesó haber matado a su esposa. El cadáver de Beryl Evans se halló en su casa, doblado debajo del fregadero, enrollado en una manta y oculto detrás de unos troncos. Estaba vestida y con una corbata alrededor del cuello: había sido estrangulada. La pequeña Geraldine se encontraba junto a ella, asesinada del mismo modo. Evans fue trasladado a Londres y acusado de los homicidios de su mujer e hija. Desesperado, decidió confesar la verdad e implicar a Christie como único responsable del aborto fallido, pero nadie le creyó. Fue sentenciado a la horca.
El 14 de diciembre de 1952, John Reginald Christie asesinó a su esposa. Conservó su cadáver varios días en la cama, hasta que decidió esconderlo bajo las tablas del suelo. Justificó la ausencia de Ethel alegando que estaba de viaje y, entre diciembre de 1952 y marzo de 1953, atrajo hasta su casa a las que serían sus tres últimas víctimas. El 21 de marzo abandonó Rillington Place y comenzó a vagabundear por la ciudad. Días después, el nuevo inquilino de la casa, encontró tres cadáveres ocultos en un hueco en una de las paredes de la cocina.   En un registro posterior se hallaron otros dos cuerpos enterrados en el jardín y el cadáver de la señora Christie oculto bajo las tablas del suelo de la habitación principal.
John Reginald Christie admitió haber cometido siete crímenes entre 1943 y 1953, aunque nunca confesó el asesinato de la pequeña Geraldine. Fue sentenciado a morir en la horca.
Timothy Evans fue exonerado por los asesinatos de su mujer y su hija dieciséis años después de ser ejecutado. Este terrible incidente contribuyó a la abolición de la pena capital por asesinato en el Reino Unido, en el año 1965.



"THE ZODIAC KILLER" (1971)

“The Zodiac Killer” (“El asesino del Zodiaco”) es una película de 1971 dirigida por Tom Hanson y protagonizada por Hal Reed, Bob Jones, Ray Lynch y Tom Pittman. Su trama está basada en los asesinatos cometidos por el asesino del Zodíaco en el área de de la Bahía de San Francisco y sus alrededores a finales de ’60, aunque se toma muchas libertades con respecto a la investigación real de este caso policial emblemático, ya que le proporciona una identidad al homicida y lo retrata como un satanista que  tiene motivos personales para elegir a sus víctimas, a quienes conoce previamente.
La identidad del verdadero  asesino del Zodiaco nunca fue descubierta. Este criminal feroz atacó a sus siete víctimas conocidas en Benicia, Vallejo, Lake Berryessa y San Francisco entre diciembre de 1968 y octubre de 1969. Las víctimas fueron cuatro hombres y tres mujeres de edades entre los 16 y 29 años. Solía enviar cartas a la prensa con criptogramas burlándose de sus perseguidores. Se estimó que el Zodíaco (tal como se autodenominaba) tendría entre 20 y 30 años en el momento de sus crímenes; que era blanco, corpulento, de pelo castaño, con conocimientos sobre lenguajes cifrados y gran inteligencia.
A finales de 2003 el caso del  asesino del Zodiaco tuvo un impactante descubrimiento, ya que las huellas recogidas en sus cartas no coincidían con las de Arthur Leigh Allen,  considerado siempre el sospechoso principal del caso.



“BURKE & HARE” (1971)

“Burke & Hare” es una película de terror de 1971, dirigida por Vernon Sewell y protagonizada por Derren Nesbitt, Harry Andrews y Glynn Edwards. Se basa en los asesinatos de Burke y Hare, también conocidos como los asesinatos de West Port, una serie de crímenes cometidos en Edimburgo (Escocia), desde noviembre de 1827 y hasta el 31 de octubre de 1828. Estos asesinatos fueron atribuidos a los inmigrantes irlandeses William Burke y William Hare, quienes vendieron los cadáveres de sus 16 víctimas como material de disección. Su comprador fue el doctor Robert Knox, un investigador privado de anatomía que daba clases en el Edinburgh Medical College.
La historia de estos asesinos marcó un antes y un después en la cultura popular británica, en lo que se refiere a casos policiales. 


"7 CADAVERI PER SCOTLAND YARD" (1972)

“7 cadaveri per Scotland Yard” (“Siete cadáveres para Scotland Yard”) es una película italiano-española de 1971, dirigida por José Luis Madrid. Está basada  en la historia de Jack el Destripador, que en el filme es  representado como un caníbal.
Entre el 31 de agosto y el 9 de noviembre de 1888, la ciudad de Londres  entró en pánico: los asesinatos de cinco prostitutas en Whitechapel, una de las zonas más pobres de la capital británica, conmocionaron a la opinión pública debido a su manifiesta brutalidad, ya que incluían atroces mutilaciones, y a la forma en la que ponían de manifiesto la terrible pobreza y degradación de los barrios obreros. En medio de la histeria colectiva, Scotland Yard recibió una carta, presuntamente obra del asesino, en la que éste se identificó con el nombre con el que ha pasado a la historia: “Jack el Destripador”. En otra macabra misiva, dirigida a un comité ciudadano de vigilancia y acompañada por un pedazo de riñón (perteneciente, se supone, a una de sus víctimas, Catherine Edowes), Jack tuvo la amabilidad de proporcionar su dirección, aclarando que la carta era remitida desde el infierno. Tras el asesinato de Marie Kelly, su última víctima conocida, Jack el Destripador se desvaneció, y aún hoy perviven las especulaciones acerca de su verdadera identidad.



“GIROLIMONI: IL MOSTRO DI ROMA” (1972)

“Girolimoni, il mostro di Roma” (“Girolimoni, el monstruo de Roma”)  es una película italiana de 1972 dirigida por Damiano Damiani y protagonizada por Nino Manfredi. Se basa, con algunas licencias históricas, en el caso de Gino Girolimoni, injustamente acusado de una serie de asesinatos de niños ocurridos en Roma entre los años 1924 y 1928.
Girolimoni fue detenido en 1927 durante la dictadura de Benito Mussolini, que quiso dar solución a un caso que aterrorizaba a la opinión pública. Se lo acusó por los asesinatos pero las evidencias en su contra eran inexistentes: Girolimoni era inocente y que nada tenía que ver con los crímenes. Fue liberado unos meses después de su detención, pero su vida quedó destruida y hasta su muerte, en 1961, siguió siendo para muchos el monstruo de Roma.

Hasta aquí, mis queridos, la segunda parte de esta inquietante lista de películas de terror y crímenes inspiradas en hechos reales.  Me despido de ustedes con una frase  muchas veces adjudicada a Stephen King pero que en realidad pertenece a Robert Bloch, autor de la novela "Psycho" ("Psicosis"), en la que se basó la estupenda película de Alfred Hitchcock: "La gente cree que soy una persona bastante extraña. Eso es incorrecto. Tengo el corazón de un niño pequeño. Está en un frasco de vidrio sobre mi escritorio."

Buenas noches.