jueves, 12 de enero de 2023

LAS VERDADERAS HISTORIAS DETRÁS DE LOS CUENTOS Y LAS PELÍCULAS INFANTILES: LAS ZAPATILLAS ROJAS


 LAS VERDADERAS HISTORIAS DETRÁS DE LOS CUENTOS Y LAS PELÍCULAS INFANTILES: LAS ZAPATILLAS ROJAS

"No hay en el mundo cosa que pueda compararse a unos zapatos rojos."
Hans Christian Andersen

Buenas noches, amables lectores. Aquí estoy nuevamente para ofrecerles otra entrega de la saga “Las verdaderas historias detrás de los cuentos y las películas infantiles”, esta vez dedicada a una historia escalofriante: "Las zapatillas rojas", de Hans Christian Andersen, un cuento que me quitó el sueño de niña, debido a su crudeza y a su final sin perdices.


LAS ZAPATILLAS ROJAS

“Las zapatillas rojas” (“De røde Skoe) es un cuento de hadas del escritor y poeta danés Hans Christian Andersen. Fue publicado por primera vez el 7 de abril de 1845 por C.A. Reitzel en Copenhague en la colección “Nuevos cuentos de hadas. Primer Tomo. Tercera colección. 1845.” (“Nye Eventyr. Første Bind. Tredie Samling. 1845.”).


EL CUENTO

Karen es una niña muy pobre, que en verano anda descalza y en invierno usa unos zuecos toscos, que lastiman sus pies. La viuda de un zapatero, conmovida, le regala un par de zapatillas rojas hechas de paño colorado, muy humildes. Karen las estrena el día del funeral de su madre.
Una mujer rica que pasa por allí ve a la niña y decide adoptarla. Arroja las zapatillas de Karen al fuego y la cubre de regalos, por lo que la niña crece vanidosa. Cuando llega el momento de elegir calzado para su confirmación, se inclina por un par de zapatos rojos de charol, dignos de una princesa. Durante la ceremonia sólo piensa en sus zapatos, sin prestar atención a la palabra de Dios.
Karen vuelve a la iglesia el domingo próximo, luciendo sus regios zapatos, a pesar de que su madre adoptiva le advirtió que no lo hiciera. En la puerta del templo, un soldado lisiado de barba roja, elogia sus zapatos y les golpea la suela. A partir de ese momento, parecen cobrar vida propia, y obligaron a la niña a bailar, aún contra su voluntad. Karen logra quitárselos, pero no puede resistir la tentación de usarlos otra vez.  Los zapatos la obligan a bailar y cuando quiere descalzarse no puede.
Bailando llega a la iglesia y allí un ángel blanco la condena a bailar por toda la eternidad como castigo a su vanidad.
Después de bailar días y días, Karen llega a la casa del verdugo y le pide que le corte los pies. El verdugo accede, y los zapatos siguen bailando con los pies cortados dentro. La niña se arrepiente de su comportamiento y el ángel la perdona. El corazón de la muchacha queda tan rebosante de luz, de paz y de alegría, que estalla, y su alma vuela junto a  Dios.


EL ORIGEN DE LA HISTORIA

Hans Christian Andersen nació en el seno de una familia sumamente humilde. Su padre, Hans Andersen, era zapatero remendón. Durante el día, mientras trabajaba, estimulaba la fantasía de su pequeño hijo con relatos de la tradición oral,  y por las noches, sentado al borde de la cama, con los cuentos de “Las mil y una noches”.
Andersen comentó que “Las zapatillas rojas” tuvo su origen en un incidente que presenció cuando era niño. Una rica clienta le envió a su padre un pedazo de seda roja para hacer un par de zapatillas de baile para su hija. Hans Andersen  usó cuero rojo junto con la seda e invirtió mucho tiempo en el trabajo. Sin embargo, la cliente le dijo que las zapatillas eran una basura y que había estropeado la seda. "En ese caso, dijo el padre del escritor, estropeé mi cuero también", y destruyó las zapatillas delante de la mujer.

ANÁLISIS PSICOLÓGICO

En el libro "Mujeres que corren con los lobos"  ("Women Who Run with Wolves", 1992), la psicoanalista Clarissa Pinkola Estés da una detallada interpretación junguiana de "Las zapatillas rojas": "La verdad psicológica que encierra el cuento de 'Las zapatillas rojas' es que a una mujer se le puede arrancar, robar y amenazar su vida más significativa o se la puede apartar de ella por medio de halagos a no ser que conserve o recupere su alegría básica y su valor salvaje.
El  cuento nos invita a prestar atención a las trampas y los venenos con los que fácilmente tropezamos cuando estamos hambrientas de alma salvaje. Sin una firme participación en la naturaleza salvaje, una mujer se muere de hambre y cae en la obsesión de los 'me siento mejor', 'déjame en paz' y 'quiéreme… por favor'.
Cuando se muere de hambre, la mujer acepta cualquier sucedáneo que se le ofrezca, incluyendo los que, como placebos inútiles, no le sirven absolutamente para nada y los que son destructivos, amenazan su vida y le hacen perder lastimosamente el tiempo y las cualidades o exponen su vida a peligros físicos. El hambre del alma induce a la mujer a elegir cosas que la harán bailar locamente y sin control… hasta llegar finalmente a la casa del verdugo.
Por consiguiente, para comprender más profundamente este cuento, tenemos que percatarnos de que una mujer puede extraviar totalmente el camino cuando pierde su vida instintiva y salvaje. Para conservar lo que tenemos y encontrar de nuevo el camino de lo femenino salvaje, tenemos que saber qué errores comete una mujer que se siente tan atrapada. Entonces podremos retroceder y reparar los daños. Entonces podrá tener lugar la reunión.
Tal como veremos, la pérdida de las zapatillas rojas hechas a mano representa la pérdida de la vida personalmente diseñada y de la apasionada vitalidad de una mujer, así como la aceptación de una existencia excesivamente domesticada, lo cual conduce a la larga a la pérdida de una percepción fiel, que provoca a su vez los excesos que llevan a la pérdida de los pies, la plataforma que nos sostiene, nuestra base, una parte muy profunda de la naturaleza instintiva que sostiene nuestra libertad.
'Las zapatillas rojas' nos muestra cómo se inicia el deterioro y a qué estado nos reducimos si no intervenimos en nombre de nuestra propia naturaleza salvaje.
No nos engañemos, cuando una mujer se esfuerza por intervenir y luchar contra su propio demonio cualquiera que éste sea, su esfuerzo es una de las batallas más dignas que se pueden emprender tanto desde el punto de vista arquetípico como desde la perspectiva de la realidad consensual.
Aunque la mujer pudiera llegar como en el cuento hasta el fondo del mayor de los abismos por medio del hambre, la captura, el instinto herido, las elecciones destructivas y todo lo demás, el fondo es el lugar que alberga las raíces de la psique. Allí están los apuntalamientos salvajes de la mujer. El fondo es el mejor terreno para sembrar y volver a cultivar algo nuevo. En este sentido, alcanzar el fondo, aunque sea extremadamente doloroso, es también llegar al terreno de cultivo.
Aunque por nada del mundo desearíamos la maldición de los perjudiciales zapatos rojos y la consiguiente disminución de vida ni para nosotras ni para las demás, hay en esta ardiente y destructiva esencia algo que combina la vehemencia con la sabiduría en la mujer que ha bailado la danza maldita, que se ha perdido a sí misma y ha perdido la vida creativa, que se ha precipitado al infierno con un barato (o caro) bolso de mano y que, sin embargo, se ha mantenido aferrada en cierto modo a una palabra, un pensamiento, una idea hasta que, a través de una rendija, pudo escapar a tiempo de su demonio y vivir para contarlo.
Por consiguiente, la mujer que ha perdido el control bailando, que ha perdido el equilibrio y ha perdido los pies y comprende el estado de privación a que se refiere el final del cuento de hadas, posee una sabiduría valiosa y especial. Es como un saguaro, un espléndido y hermoso cacto que vive en el desierto.
A los saguaros se los puede llenar de orificios de bala, se les pueden practicar incisiones, se los puede derribar y pisotear, y ellos siguen viviendo, siguen almacenando el agua que da la vida, siguen creciendo salvajes y, con el tiempo, se curan.
Los cuentos de hadas terminan al cabo de diez páginas, pero nuestras vidas, no. Somos unas colecciones de varios tomos. En nuestras vidas, aunque un episodio equivalga a una colisión y una quemaduras siempre hay otro episodio que nos espera y después otro. Siempre hay oportunidades de arreglarlo, de configurar nuestras vidas de la manera que merecemos. No hay que perder el tiempo odiando un fracaso. El fracaso es mejor maestro que el éxito. Presta atención, aprende y sigue adelante. Eso es lo que estamos haciendo con este cuento. Estamos prestando atención a su antiguo mensaje. Estamos aprendiendo lo que son las pautas perjudiciales para poder seguir adelante con la fuerza propia de quien puede presentir las trampas, las jaulas y los cebos antes de caer en ellos o ser atrapados por ellos."


UNA HISTORIA SOBRE LAS ADICCIONES

La escritora Vivienne Tuffnell, autora del libro “Away With The Fairies” (2017), sostiene que “Las zapatillas rojas” es “un cuento de hadas oscuro sobre la compulsión y la adicción”. Según Tuffnell, quien hace un paralelismo entre el cuento y una conocida canción de Kate Bush que cuenta una historia parecida, en la historia aparece “un embaucador, una persona que engaña a la joven para que tome los zapatos prohibidos que sangran en sus sueños. Solo se los ofrecen, no pueden forzarla. Elige tomarlos.” Tal como nos sucede con determinadas sustancias, ideas, acciones o personas que nos dañan “tratamos de deshacernos de los zapatos rojos, por lo general pasándolos a otra víctima involuntaria que compra los mismos sueños oscuros; y, sin embargo, aunque regalemos o vendemos los zapatos, siguen estando ahí, pegados a nuestros pies”.
Vivienne Tuffnell sostiene que la solución a las situaciones compulsivas y adictivas “es siempre radical”: “Mira tus zapatos rojos. (…) ¿Puedes quitártelos y tirarlos en el río o en el fuego o la idea de deshacerte de ellos te hace temblar? Si no puede quitártelos, es hora de encontrar a alguien que pueda, incluso si también te quita los pies. Es mejor andar cojo que bailar en el infierno.”
Clarissa Pinkola Estés también advierte en la historia la presencia de las adicciones y sus trágicas consecuencias: “El abuso de sustancias tóxicas constituye una auténtica trampa. Las drogas y el alcohol se parecen mucho a un amante que al principio trata bien a la mujer y a continuación la pega, se disculpa, la trata bien durante algún tiempo y después la vuelve a pegar. La trampa reside en el hecho de intentar quedarse por lo que la situación tiene de bueno, procurando pasar por alto lo malo. Es un error que jamás da buen resultado. (...) Las personas que se sienten atraídas y arrastradas por las zapatillas rojas siempre creen al principio que cualquier sustancia a la que sean adictas será de alguna manera su gran salvación. A veces ello les hace experimentar una extraordinaria sensación de poder o una falsa sensación de poseer la energía suficiente para permanecer despiertas toda la noche, dedicarse a crear hasta el amanecer y pasarse horas y horas sin comer. Quizá les permite dormir sin temor a los demonios, o les tranquiliza los nervios, o las ayuda a no preocuparse tanto por las cosas que las preocupan o tal vez las ayuda a no querer amar ni ser amadas nunca más. Sin embargo, su adicción al final sólo crea, tal como vemos en el cuento, un borroso fondo que gira vertiginosamente sin dejarnos vivir realmente la vida. La adicción es una Baba Yagá que ha perdido el juicio, devora a las niñas perdidas y las deja tiradas en la puerta del verdugo.”

ALGUNAS ADAPTACIONES DE LA HISTORIA

-“Las zapatillas rojas” (The Red Shoes”): Película británica de 1948 escrita, dirigida y producida por The Archers, equipo formado por Michael Powell y Emeric Pressburger, y protagonizada por Moira Shearer. La película utiliza el recurso del relato dentro del relato y cuenta la historia de una joven bailarina que se suma a una compañía consolidada y se convierte rápidamente en prima ballerina en un nuevo ballet llamado "Las zapatillas rojas", basado en el cuento de Hans Christian Andersen. Su deseo de bailar entra en conflicto con su necesidad de amor, y finalmente, la lleva a la muerte.

-"El uso de la sonrisa" ("The Wearing of the Grin"):  Corto de animación de Looney Tunes dirigido en 1951 por Chuck Jones. Fue escrito por Michael Maltese y protagonizado por el cerdito tartamudo Porky. En la historia, Porky, de viaje por Irlanda, es acusado por un par de leprechauns de querer robar su olla de oro y condenado a usar unos zapatos verdes que lo obligan a bailar sin poder detenerse. 

-"La danza de la muerte" ("The Dance of Death"): Novela de Jo Gibson publicada en 1996. Narra la historia de Donna Burke y sus amigas, un grupo de adolescentes que se divierte en un carnival y se ven envueltas en una maldición cuando Tammy Peters compra un par de zapatos de color rojo rubí en un misterioso y alejado stand.

-“Las zapatos rojos” (“Bunhongshin”) : Película de terror surcoreana del año 2005, escrita y dirigida por Kim Yong-gyun. Cuenta la historia de Sun-jae, quien abandona a su marido infiel y se traslada a un viejo apartamento con su hija  Tae Su. Un día, de regreso a casa, la mujer encuentra un par de zapatos rojos de taco un vagón de metro. Su hija se obsesiona con los zapatos y Sun-jae descubre que todos aquellos que los poseyeron murieron de forma violenta, ya que son portadores de una maldición. 

-“Las zapatillas rojas” (The Red Shoes”): Novela de John Stewart Wynne publicada en 2013 que cuenta una versión versión gay contemporánea del clásico cuento de Andersen, ambientada en Manhattan. El narrador, John Laith, vive frente al Seminario Episcopal de Chelsea. Dentro de su silenciosa capilla y acogedores jardines, encuentra consuelo, llorando la prematura muerte de su compañero Frank y tratando de recuperarse de esa pérdida. Jared, un joven bailarín al que socorre luego de un violento ataque sexual, le regala un par de zapatillas rojas, que lo empujan a un viaje peligroso a través de los lados opulento y sórdido de una Manhattan que vive con intensidad el cambio de milenio.

-“Barbie y las zapatillas mágicas” (“Barbie in The Pink Shoes”): Película de animación dirigida por Owen Hurley en 2013. Cuenta la historia de Kristyn, una chica que sueña con actuar en alguna compañía importante de ballet. Un día antes de una actuación, se le rompen las zapatillas de baile, y tiene que comprarse una nuevas. Para su sorpresa, sus nuevas zapatillas son mágicas, y le permiten hacer realidad sus sueños y ser la protagonista de sus ballets favoritos: El lago de los cisnes y “Giselle”. 

Hasta aquí, mis queridos, esta breve semblanza sobre "Las zapatillas rojas". Me despido de ustedes con el trabajo de una de mis poetas favoritas, la norteamericana Anne Sexton:

LAS ZAPATILLAS ROJAS

Estoy en el centro
de una ciudad muerta
y anudo las zapatillas rojas.
Todo lo que estaba en calma es mío, 
el reloj caminando con una hormiga,
los pies, alineados como perros,
la estufa mucho antes de que hierva sapos,
el salón, blanco en invierno, mucho antes de las moscas,
la cierva tumbada sobre el musgo, mucho antes de la bala.
Anudo las zapatillas rojas.

No son mías.
Son de mi madre.
Y de su madre.
Transmitidas como una herencia,
pero escondidas como cartas vergonzosas.
La casa y la calle que le corresponden
están escondidas y todas las mujeres también
están escondidas.

Todas esas chicas
que usaron las zapatillas rojas
abordaron un tren que no se detuvo.
Las estaciones volaron como pretendientes y no se detuvieron.
Todos bailaron como truchas en el anzuelo.
Jugaron con ellas.
Les arrancaron las orejas como imperdibles.
Sus brazos se les cayeron y se convirtieron en sombreros.
Sus cabezas rodaron y cantaron calle abajo.
Y sus pies - oh Dios, sus pies en el mercado -
sus pies, esos dos escarabajos, corrieron hacia la esquina
y luego bailaron como si estuvieran orgullosos.
Sin duda la gente exclamó
seguramente son mecánicos.
 De otra manera…

Pero los pies continuaron.
Los pies no pudieron parar.
Fueron enrollados como una cobra que te ve.
Eran elásticos tirando de sí mismos.
Eran islas durante un terremoto.
Eran naves chocando y bajando.
No te preocupes por ti y por mí.
No pudieron escuchar.
No pudieron parar.
Lo que hicieron fue el baile de la muerte.

Lo que hicieron los dejó entrar en ella.

Buenas noches.


 Ilustración 1: Jasmine Becket-Griffith
Ilustración 2: Sara V. 
Ilustración 3: Misaki Reki
Ilustración 4: Mamiboo
Ilustración 5: Alejandro Dini
Ilustración 6: Inna Kuzubova
Ilustración 7: Anne Anderson

lunes, 2 de enero de 2023

BANG! ¡BANG! ESTÁS LIQUIDADO: SAM COOKE


 BANG! ¡BANG! ESTÁS LIQUIDADO: SAM COOKE

“Lo principal no es la tumba sino la memoria.” 
Mario Vargas Llosa

Buenas días, amables lectores. Les traigo hoy la historia del cantante y compositor estadounidense Sam Cooke, considerado uno de los artistas de soul más influyentes de todos los tiempos.


SAM COOKE: UN POCO DE HISTORIA

Sam Cooke, nacido en Clarksdale, Mississippi, el 22 de enero de 1931,  fue un cantante y compositor estadounidense comúnmente conocido como el "Rey del Soul" por su voz distintiva, sus contribuciones pioneras al género y su importancia en la música popular.Su padre era ministro bautista de la Iglesia de Cristo. Cooke cantó en el coro de la iglesia de su padre y comenzó su carrera con sus hermanos en un grupo llamado Singing Children cuando tenía seis años. Se hizo conocido como cantante principal de Highway QC cuando era un adolescente.
En 1950, Cooke reemplazó al tenor de gospel RH Harris como cantante principal de su grupo de gospel The Soul Stirrers, y a partir de allí tuvo una exitosa carrera musical. El primer sencillo pop/soul de Cooke fue "Lovable" (1956), una nueva versión de la canción gospel "Wonderful". Fue lanzado bajo el alias Dale Cook ya que había un estigma considerable contra los cantantes de gospel que interpretaban música secular. Sin embargo, esto no engañó a nadie: su voz única y distintiva era fácilmente reconocible.
Sam Cooke tuvo 30 éxitos entre los 40 Primeros en Estados Unidos entre 1957 y 1964. "You Send Me", "A Change Is Gonna Come", "Cupid", "Chain Gang", "Wonderful World", "Another Saturday Night" y "Twistin' the Night Away" son algunas de sus canciones más destacadas.  También estuvo entre los primeros intérpretes y compositores negros modernos en atender el lado comercial de su carrera musical. Fundó un sello discográfico y una editorial como extensión de su carrera como cantante y compositor y participó activamente en el Movimiento por los Derechos Civiles. Fue amigo de Muhammad Ali, se acercó a Malcolm X y tenía una fuerte relación con Martin Luther King.


LA MUERTE DE SAM COOKE

El 11 de diciembre de 1964 Sam Cook perdió la vida en un episodio confuso. Luego de una noche en un restaurante en Los Angeles, el músico se retiró del establecimiento con una mujer llamada Elisa Boyer. Se dirigieron al Hacienda Motel. Los que sucedió allí nunca pudo establecerse claramente. Lo cierto es que Cooke apareció semidesnudo en la conserjería del hotel preguntando por la mujer que lo acompañaba. La conserje, Bertha Franklin, luego de un forcejeo, le disparó a quemarropas. Simultáneamente,  Elisa Boyer, quien había escapado del motel, llamó desde una cabina telefónica a la policía denunciando que había sido víctima de un rapto y de un intento de violación. 
Tanto Boyer como Franklin, quien aseguró que le había disparado a Cooke en defensa propia, pasaron posteriormente las pruebas del polígrafo y el jurado forense finalmente aceptó la explicación de Franklin y emitió un veredicto de homicidio justificado. Con ese veredicto, las autoridades cerraron oficialmente el caso sobre la muerte de Sam Cooke.
Algunos familiares y partidarios de Cooke han rechazaron la versión oficial. Sobre la falta de una investigación profunda del hecho, el amigo cercano de Cooke, Muhammad Ali, dijo: "Si Cooke hubiera sido Frank Sinatra, los Beatles o Ricky Nelson, el FBI estaría investigando".
La cantante Etta James vio el cuerpo de Cooke antes de su funeral y cuestionó la exactitud de la versión oficial de los hechos. Describió que las lesiones que observó estaban mucho más allá de la versión oficial de que Cooke había luchado solo contra Franklin, ya que Cooke fue golpeado tan brutalmente que su cabeza casi quedó separada de sus hombros, sus manos rotas y aplastadas y su nariz destrozada.
Algunas especulaciones dicen que el manager de Cooke, Allen Klein, tuvo un papel en su muerte. Klein era propietario de Tracey Ltd, que poseía todos los derechos sobre las grabaciones de Cooke, con quien estaba entrando en una disputa comercial. Sin embargo, no se ha presentado ninguna prueba concreta que respalde una conspiración criminal.
Sam Cooke está enterrado en el Forest Lawn Memorial Park Cemetery en Glendale, California.

Hasta aquí, queridos míos, este pequeño homenaje a Sam Cooke. Me despido de ustedes con sus palabras: "La luna es de todos. /Las mejores cosas de la vida son gratis. /Las estrellas son de todos. /Se aferran allí para ti y para mí".

Buenas tardes.

sábado, 31 de diciembre de 2022

SEXO EXPRESS: LOS MEJORES 9 LUGARES PARA UN "RAPIDITO"


SEXO EXPRESS: LOS MEJORES 9 LUGARES PARA UN "RAPIDITO"
"Algún día voy a alquilar este ascensor toda una tarde."
E. L. James, "Fifty Shades of Grey"

Parece, mis queridas, que las damas somos sumamente propensas a imitar lo que vemos en pantalla. Es esa tendencia más bien inocentona y no la estupidez lisa y llana lo que nos ha hecho ponernos vestidos con muchos volados y refunfuñar como 
Vivian Leigh en "Lo que el viento se llevó" o llenarnos la cabeza de trencitas y correr por la playa emulando a  Bo Derek en "10". Y es esa tendencia, además, la que hace que tengamos especial predilección por tener sexo en lugares atípicos. Por lo menos es lo que insinúa una jugosa nota publicada por el sitio web Entre Mujeres y titulada, muy suelta de cuerpo, Sexo express: los 9 mejores lugares para un “rapidito” Sucede que, de tanto ver películas donde la gente tiene sexo en ascensores y baños de restaurante, las redactoras de Entre Mujeres tuvieron la original idea de inspirarse en la ficción para agregarle a las aburridas relaciones de siempre picantes dosis de adrenalina, riesgo y espontaneidad. Pasen y vean.

LOS MEJORES 9 LUGARES PARA UN "RAPIDITO"


-EL AUTO

Hacer el amor en un auto no es algo del todo inusual: en despedidas de solteras u otros ámbitos de confesiones femeninas, muchas damas y damitas se animan a contar que tuvieron alguna experiencia sexual en un auto. Sobre todo quienes, como vuestra servidora, han sido jóvenes, bellas, flacas y requeridas eróticamente en décadas ya idas, cuando los novios no se quedaban jamás a dormir en las casas de las novias (y viceversa), y no había dinero para pagar un hotel alojamiento.  Si bien el auto no es el lugar más cómodo ni el más privado (y acá Entre Mujeres me clava la estocada asegurando que hay algo de exhibicionismo en esta práctica que una no ejercitaba por degenerada sino por pobre), hay parejas que se animan a tener relaciones en el asiento trasero (y en el delantero también, agrego yo que más de una vez volví a mi casa con una palanca de cambio incrustada en la espalda). Entre Mujeres nos avisa, eso sí, que hay que tener cuidado: el auto es el tercer lugar más peligroso para tener sexo. Sí, ya lo sé. Yo también veo películas: a los psicópatas les encanta despanzurrar parejitas ardorosas dentro de los autos. 


-EL ASCENSOR

El ascensor es un clásico de clásicos y no puede faltar en una lista de lugares aptos para que el sexo sea novedoso y picante.  Es un lugar estrecho, íntimo, caliente. Que tiene ese morbito de  imaginar que nos pescan en cualquier momento y nos recuerda a muchas series, películas y canciones de Joaquín Sabina. Además, nos da la posibilidad de imaginar que nuestro amorío común y corriente es una pasión desenfrenada e inevitable como las de Hollywood, en las que dos tórtolos incinirados por el deseo están tan, pero tan calientes, que no pueden aguantarse hasta llegar al departamento. ¿No es hermoso?
Debo advertiles, mis queridas, que si bien los ascensores no son tan peligrosos como los autos, suelen tener espejos de mierda. Sí, ya sé: las habitaciones de los hoteles también tienen espejos, pero suelen estar más lejos. En los ascensores están demasiado cerca. Y ya se sabe que después de cierta edad un espejo demasiado cerca es una catástrofe.  
Los ascensores, como ya habrán imaginado, no son aptos para claustrofóbicos. Y no ofrecen grandes comodidades. Pero nos dan la posibilidad de tirarnos una canita al aire con un perfecto desconocido y hacernos la ilusión de que somos Maria Schneider. 


-EL PROBADOR

Ir a comprar ropa con un novio/marido/amante no tiene que ser para el susodicho una experiencia aterradora. Los probadores suelen ser lugares ratoneadores como pocos. Son sitios íntimos y calentitos donde esconderse del resto del mundo... pero no tanto. Porque una está adentro del probador y sabe que afuera hay un montón de gente. Y eso, para mucha gente, es sumamente estimulante. Además, el probador es uno de los pocos lugares aptos para el sexo express  donde las personas se pueden desnudar completamente.
El probador como lugar del encuentro sexual tiene muchas ventajas: la adrenalina de ese delicioso momento hará menos doloroso el paso por caja, tendremos una experiencia que todas nuestras amigas envidiarán y, si todo va viento en popa, nuestros hombres se harán adictos a las compras. Pero también tiene sus desventajas: otro espejo gigante a menos de medio centímetro de nuestros cuerpecitos sudorosos, luces estridentes y vendedoras hincha pelotas que cada treinta segundos preguntan: "¿Y? ¿Cómo te quedó?" Sin contar la cortinita endeble que en cualquier momento se va al carajo.
El probador, obviamente, tampoco es apto para claustrofóbicos. 


-EL BAÑO DE UN BOLICHE

Parecen que los baños de boliches, bares y restaurantes están entre los lugares favoritos de los hombres para hacer el amor.  El sexólogo Walter Ghedin cree que "es posible que en ellos las fantasías voyeuristas, es decir, la probabilidad de ser visto por otros, incrementen la jactancia, uno de los aspectos de la virilidad”.  
A mí los baños me deserotizan totalmente. Jamás haría el amor en el baño de un bar. No sólo por temor a  que algún parroquiano con ganas de mear interrumpa el coito sino porque los baños de los boliches, bares y restaurantes, lejos de ser los lugares afrodisíacos que imaginan los especialistas que escriben en revistas y sitios femeninos, son antros inmundos donde los inodoros pierden, el papel higiénico sucio está esparcido por todo el recinto y la expendedora de preservativos o toallas femeninas no funciona.  Demasiado triste todo como para que a una le queden ganas de tirarse una canita al aire.


-EL CASAMIENTO DE UNA AMIGA

Sí, lo vimos en cientos de películas. Las damas solteras se ponen cachondas en los casorios ajenos. No existe ninguna explicación científica para este curioso hecho que las comedias románticas dan por sentado.  Ni siquiera se sabe si existe el hecho en sí o es otro invento de Hollywood para llenarnos la cabeza de pájaros.
Personalmente, no creo que el casamiento de una amiga sea el lugar propicio para desfogarse. Salvo que estemos muriendo de envidia porque ella se casa y nosotras no, y queramos consolarnos con el padrino del convite. 


-EL GUARDARROPAS O EL LAVADERO

“Los lugares chicos son variantes a explorar, aunque es raro que una pareja que tenga otras opciones cómodas opte por ellos. Sirven para casos de urgencias”, jura el sexólogo Walter Ghedin. Y ya saben, mis queridas, las películas están llenas de urgencias de este tipo.
Si bien guardarropas y lavaderos son lugares chicos, no son tan agobiantes como los probadores y los ascensores. Hay un poquito más de aire.
Según mi humilde opinión, los lavaderos son más interesantes para consumar el acto que los guardarropas. El lavarropas es un adminículo que no debe ignorarse si pretendemos sexo como el de Hollywood. Cierta vez leí que, si una quiere emular la escena de “Pretty woman” en la que Richard Gere hace el amor con Julia Roberts mientras ella está arriba de un piano, y no tiene piano, lo puede reemplazar alegremente por un lavarropas.  ¿Vieron que todo tiene solución? Eso sí, no esperen a que sus amados las depositen sobre el electrodoméstico cual si fueran etéreas muñequitas de papel: trépense solas y evítenles a sus hombres una hernia de disco.


-EL BALCÓN, LA TERRAZA, EL JARDÍN

Según los expertos de Entre Mujeres, los balcones, terrazas y jardines pueden ser lugares ideales para tomar un buen vino a la luz de la luna y ponerse hot.
Los balcones y terrazas están muy bien, pero hay que tener algunos cuidados: tratemos de que los embates eróticos no arremetan contra las barandas y que el buen vino no nos haga perder el equilibrio.
Hacer el amor en el jardín, sobre todo en verano, es lindo y bucólico. Los jardines delanteros nos exponen a la vista de curiosos y voyeurs, y puede que algún vecino díscolo llame a la policía, pero los jardines traseros son prácticamente inofensivos, salvo por la proliferación de insectos y alimañas que pueden hacer estragos en zonas que, generalmente, no suelen  ver el sol.


-EL HOTEL (TRADICIONAL O ALOJAMIENTO)

Los expertos de Entre Mujeres promocionan el hotel (tradicional o alojamiento) como un lugar distinto (y, por ende, más excitante)  en el que no se corre el riesgo de ser descubierto en plena faena erótica.  Agrega, además, que esta locación resulta ideal para las parejas que buscan algo nuevo en sus relaciones y son la alternativa más buscada fuera de casa, ya que al acto carnal pueden sumársele otros chichitos, como el jacuzzi. Por supuesto que coincido plenamente: me encantan los hoteles. Con lo que no estoy de acuerdo es con el hecho de que se los incluya en un listado de lugares ideales para tener sexo express. Los hoteles son para explayarse, mis queridas. Para hacerla larga. No vamos a pagar la tarifa de un hotel por dos minutitos de pirotecnia.


-EL LUGAR DE TRABAJO

EL lugar de trabajo es, para muchos, un lugar más que propicio para el sexo express. El asunto es fácil de concretar si una trabaja en una oficina privada o en un consultorio, donde puede cerrar la puerta y a otra cosa mariposa. Pero se complica enormemente para los empleados de McDonald's y las cajeras del supermercado chino.

Hasta aquí, mis queridas, la lista de lugares ideales para el sexo express que confeccionó el sitio Entre Mujeres. Curiosamente, esta lista ignoró a un clásico de clásicos: los medios de transporte. Que suelen ser sumamente populares entre modelitos y vedetongas, cuyas confesiones candentes incluyen siempre un encontronazo erótico en pleno vuelo (las más adineradas) o sobre ruedas. Me despido de ustedes con una cita del escritor francés Michel Houellebecq: "Si no había de vez en cuando algo de sexo, ¿en qué consistía la vida?"

Buenas tardes.