jueves, 9 de enero de 2014

CRÍMENES DE HOLLYWOOD: VIRGINIA RAPPE


CRÍMENES DE HOLLYWOOD: VIRGINIA RAPPE

"Pocos de nosotros somos lo que parecemos."

Agatha Christie

Virginia Rappe fue una modelo y actriz activa en la época del cine mudo. A lo largo de su carrera interpretó pequeños papeles, pero se hizo conocida a causa de su muerte, ocurrida tras participar en una fiesta organizada por el actor Fatty Arbuckle.


VIRGINIA RAPPE: UN POCO DE HISTORIA

Virginia Caroline Rappe nació el 7 de julio de 1891 en Nueva York.  Su madre, una corista de vodevil llamada Mabel Rapp, la tuvo siendo soltera y falleció cuando la niña tenía 11 años. Virginia se mudó a Chicago con su abuela, y a los 14 años comenzó a trabajar como modelo de pasarela y fotográfica en dicha ciudad.
En 1916 la joven se mudó a San Francisco con el fin de continuar con su trayectoria como modelo. Allí conoció al diseñador de moda Robert Moscovitz, con el que mantuvo una relación sentimental y se comprometió en matrimonio.  Poco después, Moscovitz falleció en un accidente de tránsito. Tras la inesperada muerte de su prometido, Virginia se mudó a Los Angeles e intentó probar suerte como actriz. En 1917 fue contratada por el director Fred Balshofer y obtuvo un destacado papel en la película "Paradise Garden", en la que trabajó junto a la popular estrella cinematográfica Harold Lockwood. 
Balshofer volvió a contratarla para actuar con Julian Eltinge y Rodolfo Valentino en "Over the Rhine", filme por la cual fue premiada como "La chica mejor vestida en películas". Esta cinta no fue estrenada hasta 1920, cuando Balshofer hizo un nuevo montaje y la estrenó con el título "An Adventuress", presentándola nuevamente en 1922 como "The Isle of Love".
En 1919 Virginia inició una relación sentimental con el director y productor Henry Lehrman, actuando en al menos cuatro de sus películas: "His Musical Sneeze", "A Twilight Baby", "Punch of the Irish" y "A Game Lady". Debido a que muchas de las producciones de Lehrman se consideran perdidas, se desconoce el número exacto de papeles que la actriz interpretó.
Virginia Rappe falleció el 9 de septiembre de 1921, a los 30 años, en San Francisco, California. Fue enterrada en el  "Hollywood Forever Cemetery".


LA MUERTE DE VIRGINIA RAPPE

En septiembre de 1921, Roscoe Arbuckle, conocido como Fatty, un actor cómico del cine mudo que se encontraba en la cima de su carrera, se tomó un descanso de su prolífica y vertiginosa producción fílmica, y se desplazó hasta San Francisco con sus amigos Lowell Sherman y Fred Fischbach. Se registraron en el "Saint Francis Hotel", y dieron una fiesta el 5 de septiembre, para la cual invitaron a varias mujeres a su habitación. Una de ellas era Virginia Rappe, quien, aparentemente, comenzó a sentirse mal durante el festejo. Virginia fue examinada por el doctor del hotel, que dictaminó que, probablemente, no tenía nada más que una fuerte borrachera. Cuatro días después, la joven falleció a causa de una rotura de vejiga urinaria complicada con una peritonitis. 
Maude Delmont, quien había estado con Rappe en la fiesta, implicó a Fatty Arbuckle en la muerte de la joven, denunciando que la ruptura de vejiga se produjo mientras el actor violaba a Virginia con una botella. Delmont tenía antecedentes policiales por extorsión y chantaje y, aparentemente, sólo quería llegar a un arreglo económico con Arbuckle, pero el asunto se le fue de las manos. 
El caso contra  Arbuckle se convirtió en un acontecimiento nacional y ocupó las portadas de los periódicos, especialmente de los pertenecientes a William Randolph Hearst, que no dudaban en presentar en sus crónicas al actor como culpable, haciendo juicios anticipados y predisponiendo a mucha gente a condenar a Fatty, además de tratar a Virginia como una advenediza. Los periódicos de Hearst siempre fueron conocidos por su periodismo amarillo y sus titulares espeluznantes, pero la muerte de Virginia Rappe recibió, incluso, más cobertura de lo normal. El romance de Hearst con la joven actriz Marion Davies se convirtió en una gran noticia al mismo tiempo que empezaban a aparecer detalles sobre Fatty Arbuckle Virginia Rappe. La carrera de Marion comenzó a sufrir y se corrió el rumor de que Hearst dio el visto bueno a sus periódicos para explotar todos los escándalos de Hollywood de la época, incluido el de Fatty, para desviar su atención de él y su joven amante. 
Después de dos juicios nulos, el 12 de abril de 1922, Arbuckle fue declarado no culpable de la muerte de Virginia Rappe. Su absolución se acompañó de una disculpa sin precedentes, ya que el jurado afirmaba que se había cometido una gran injusticia con él ya que "no había la más ligera prueba para acusarlo de la comisión de un crimen", pero su carrera cinematográfica y su vida personal quedaron destruidas.  

 DISTINTAS VERSIONES PARA UNA MISMA HISTORIA 
Muchos detalles se comentaron durante los tres largos juicios a los que fue sometido Arbuckle, pero los más escabrosos fueron obra directa de los medios sensacionalistas, y, especialmente, de William Randolph Hearst, que había encontrado una auténtica mina de oro con el escándalo del que era el más famoso actor cómico de su época.
Las historias (nunca comprobadas) sobre lo que pasó en las habitaciones 1219, 1220 y 1221 del "Saint Francis Hotel"  el 5 de septiembre de 1921, hablaban incluso de que Arbuckle, con sus más de 120 kilos de peso, había fracturado en dos a Virginia Rappe, pero sobre todo de que, debido a su extremo grado de embriaguez, fue incapaz de penetrar a Virginia, por lo que la había violado con una botella de champagne (otras versiones hablaban de una botella de Coca-Cola) o, incluso, un afilado trozo de hielo.
Según consta en las actas del juicio, Arbuckle llevó hasta su habitación del hotel un gramófono, varios discos, y abundante ginebra y whisky, desacatando directamente el Acta Volstead, que desde hacía un año prohibía la producción y venta de bebidas alcohólicas en todo el país. Después de 48 horas de fiesta, Virginia Rappe se incorporó al evento, donde fue recibida por Arbuckle en pijama (lo que provocó las acusaciones de que el actor caminaba semidesnudo por los pasillos del hotel). Virginia empezó a ingerir también grandes cantidades de alcohol, hasta que tuvo que ir al baño para vomitar. Allí la encontró Arbuckle, quien se encerró con ella durante quince minutos, tiempo suficiente, según la acusación, para cometer la violación.
Durante los juicios se presentó primero una versión totalmente idealizada de Virginia Rappe, como una joven actriz a la búsqueda de una oportunidad que cayó en las garras de una estrella depravada. Pero luego salió a flote un oscuro pasado, que presentaba de tres a cinco abortos previos (operación prohibida e ilegal hasta los años '70) y prostitución ocasional. También se la acusó de causar una epidemia de sífilis y ladillas entre los trabajadores masculinos de los estudios de Mack Sennet, historias jamás comprobadas y que de poco sirvieron en los tribunales. También se dijo que Rappe había dado a luz a un niño en Chicago en 1918, y lo había dado en adopción, algo que la autopsia de la joven desestimó. 
Según los médicos que la examinaron, los daños en la vejiga de Virginia Rappe podían haber sido consecuencia de un aborto mal practicado pocos días antes de su muerte.
Nunca se supo qué pasó realmente con Virginia.

Hasta aquí, amables lectores, todo lo que tenía para ofrecerles hoy. Me despido de ustedes, esta vez, con unas palabras de Eduardo Galeano: 

LA MUJER SIN MIEDO

"Hay criminales que proclaman tan campantes 'la maté porque era mía', así no más, como si fuera cosa de sentido común y justo de toda justicia y derecho de propiedad privada, que hace al hombre dueño de la mujer. Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los super machos tiene la valentía de confesar 'la maté por miedo', porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo."

Buenas tardes.

domingo, 5 de enero de 2014

FRASES PARA DECIR ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DEL SEXO


FRASES PARA DECIR ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DEL SEXO

“Necesitamos doradas, inmensas copulaciones.
Jim  Morrison

Saben quienes son asiduos lectores de este lamentable blog, que llevo años defenestrando  notas de revistas y sitios femeninos, en una inútil (aunque no por eso menos noble) cruzada en pos de derribar el estereotipo de mujer moderna e independiente, pero esclava de su aspecto físico y de los antojos de su chico. Cierto que es una quijotada bastante pavota, pero por lo menos me entretengo y entretengo a mis amigas. Para mi sorpresa (y la de muchos) acabo de descubrir que no sólo son los pasquines dedicados a la mujer los encargados de dilapidar estupideces de forma escandalosa. También las revistas para hombres muestran la hilacha de vez en cuando. Por eso, hoy nos referiremos a una publicación orientada al público masculino, la reconocida “Men's Health”. Con semejante título, una tendería a creer que la revista en cuestión se ocupa de cosas trascendentes como la diabetes, el colesterol y los problemas de próstata. Pero no. La “Men's Health” también tiene consejos para que la vida sexual de sus lectores sea más feliz y plena. Con los deslices que esto acarrea.
En un esfuerzo de producción que me enaltece, hoy les acerco las frases que los hombres deben decir antes, durante y después del sexo según el ojo avizor de una revista masculina. Para que vean que la pavada no es sólo propiedad de la “Cosmopolitan” y, tal como sospecharon alguna vez, el mundo de fue redondamente al carajo. Pasen y lean.



La “Men's Health” arranca avisándole al hombre que a las mujeres nos gusta hablar y que nos hablen. En un restaurante, en la cama, donde sea. Porque para nosotras la comunicación verbal es fundamental para conseguir intimidad emocional. Esto dicho por la psicóloga Terri Orbuch, investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Michigan, y avalado por mí. Terri nos explica amablemente que los hombres tienden a lograr una conexión emocional a través de sexo mientras que las mujeres necesitan tener esa conexión emocional previamente, para querer tener sexo. Así de jodida es la naturaleza. "Las palabras son un poderoso afrodisiaco y con frecuencia no las usamos lo suficiente", agrega Ian Kerner, autor del libro “She Comes First”. Por lo tanto, es necesario decirnos cosas y que esas cosas sean las adecuadas, para que nuestra entrepierna arda y, si ya ardió, que renazca de sus cenizas como el Ave Fénix y quiera una segunda vuelta.
Antes de ir a las frases, la “Men's Health” advierte al hombre:

-SÉ GENUINO: Es fundamental que el hombre crea a pie juntillas en las frases con las que va a obsequiar a su amada. El lenguaje corporal nunca miente, y si uno le dice a su chica que huele bien frunciendo la nariz, ella, por pajarona que sea, notará que el caballero está mandando fruta. Nuestra amiga Terri, que sabe por psicóloga y sabe por mujer, avisa que las damas nos damos cuenta cuando nos están mintiendo descaradamente. Tenemos espejo.

-SÉ ESPECÍFICO: Ser específico hace que el hombre suene más considerado y atento, y le demuestra a la chica que ha notado algo especial en ella. Mucho mejor que decir “Estás hermosa” es exclamar “Tus ojos son hermosos”, explica la licenciada Orbuch.

-ANDÁ AL GRANO: Si bien el hombre se ve exhortado a hablarle a la chica, con la ladina intención de que ella haga en la cama todo lo que él pretenda, no es necesario que se vaya por las ramas. Otra psicóloga, Rachel Needle, del Centro de Salud Marital y Sexual de la Universidad del Sur de Florida, le pide sabiamente al hombre: “No divagues.”  Thank you, Rachel

Después de estas sesudas consideraciones, las  frases.



"TU CABELLO SE VE MUY BIEN DE ESE MODO": Cualquier piropo dirigido físico de la chica hará que se sienta más confiada. Pero si el cumplido alude a algo en lo que, además, invirtió tiempo y esfuerzo, va a ser doblemente efectivo. Nada de “en el pelo de hoy, ¿cuánto gastaste?” La chica será la rubia tarada pero el hombre no es  Luca Prodan. Recuerden que está leyendo los consejos sexuales de una revista. Y eso, decididamente, no es rock.

"AMO LA PASIÓN CON LA QUE ME BESáS": “Para las damas es importante saber que te gusta besarlas”, señala el terapeuta sexual Eric Marlowe Garrison. “Cuando elogies sus besos, enfocate exactamente en lo que te gusta de ellos”, agrega. Y advierte que es una torpeza decir "Sos buena besando", porque la chica se sentirá comparada con otros besos y otras bocas y ya sabemos lo odiosas que son las comparaciones.

"ME SIENTO MUY BIEN CUANDO ESTOY CON vos": El hombre bolacea y la chica va queriendo. La sexóloga Ava Cadell señala que no hace falta hablar chanchadas para excitar a la dama en cuestión. "Hacerle saber que hace una diferencia en tu vida, la hará sentir especial y sensual", indica. "Este es un tipo de intimidad que las mujeres ansían y cuando la consiguen les gusta agradecerla con más sexo". Miren si será sátrapa el hombre que todo lo hace para obtener favores sexuales.

"NO PUEDO ESPERAR PARA ESTAR DENTRO tuyo": Antes de escucharlo murmurar esta frase espantosa prefiero que el hombre calle para siempre. Pero yo soy una vieja desengañada de la vida y el hombre no busca seducirme a mí: le costaría demasiado y, la verdad, no valgo la pena. Nuestra amiga Rachel, la que le pidió amablemente al hombre que no divague, aclara que esta frase no se puede decir en la tercera cita pero que es sumamente estimulante una vez que el hombre ya estuvo dentro de la chica en un encuentro anterior. Se puede decir en persona o por mensaje de texto: "Esta frase es más detallada de lo que aparenta. Indica que estás fantaseando con las sensaciones, el calor, la humedad… exactamente lo que sientes al penetrarla".



"AMO TU…": Aquí el hombre tiene libertad para amar lo que guste. Pero recordando siempre que “ella quiere saber que estás con ella y no en una fantasía con tu guapísima instructora de yoga", según señala Paul Hokemeyer, terapeuta marital. Por eso es menester que el hombre preste mucha atención a su parte favorita del cuerpo de la chica, ya sean sus senos, su estómago o sus nalgas. Y que la admire y la acaricie gentilmente. Ella se va a derretir como chocolate cobertura a baño María.

"ME ENCANTA TU SABOR": Así como el hombre se preocupa por su pene, vara justiciera casi mística de la que ya hemos hablado de sobra en este espacio, para la chica también es importante lo que su bombón escocés piensa de sus partes pudendas. Por eso el hombre debe elogiar su vagina.

"AAAAAHHH": El hombre debe gemir. Según nuestro amigo el terapeuta sexual Garrison, “a ella le gusta saber que lo estás pasando bien”. Así como al hombre lo estimula escuchar los aullidos de la chica en pleno acto sexual, también a la chica le apetece un poco de espamento.

"EN ESA POSICIÓN TE VES MUY SEXY": Nuestra amiga Rachel opina que la chica suele preguntarse cómo se ve en tal o cual posición, cosa que la preocupa mucho. Por eso, el hombre debe hacerle saber que le encanta el panorama que se abre ante sus ojos para ayudarle a olvidar sus miedos. "Mientras más atractiva y cómoda se sienta con su cuerpo, mejor será el sexo".



"WOW": Corto y conciso. Esta es la exclamación perfecta para cuando el hombre, satisfecho con el encuentro sexual, se desploma sobre la chica. Les juro que yo no puedo creer que el hombre necesite indicaciones de una revista para decir “Aaaaahhh” o “Wow”. No lo juzgaba tan limitado.

"GRACIAS": "El sexo es el mejor regalo que una mujer le puede dar a un hombre, así que sé agradecido", recomienda la sexóloga Cadell. El hombre debe hacerle saber a la chica que aprecia su gesto de entrega.

"PODRÍA QUEDARME ACOSTADO JUNTO A VOS POR SIEMPRE": “Hazle saber que aprecias la conexión que tienen y que no tienes prisa por seguir con tu vida”, sugiere  el terapeuta marital Paul Hokemeyer. Quizás el hombre se sienta algo cursi pronunciando esta frase que parece extraída de una balada de Aerosmith. Pero tiene que tener claro que la chica detesta a los hombres que, concluido el acto, corren a jugar a la PlayStation o se dan vuelta y se ponen a roncar como un sochantre, tal como postularía nuestro amigo Gustavo Adolfo Bécquer. La chica necesita mimos para sentirse algo más que un cacho de carne sin corazón que satisfizo la gula demencial del hombre.

“AMO CUANDO VOS…”: Esto no es sólo un piropo orientado a que la chica  se predisponga alegremente para un encuentro sexual futuro. Se trata de que el hombre le haga saber a su media naranja qué cosas le gustan para que la chica las vuelva a hacer. La “Men's Health” le da luz verde al hombre para alabar las habilidades sexuales de la chica durante horas, incluso días, después de haber tenido sexo. A mí me parece una exageración, qué quieren que les diga.

Yo, pequeño dinosaurio insurrecto, considero que las cosas que uno dice antes, durante y después del coito deben ser únicas e irrepetibles. Y, por supuesto, no guionadas por ninguna revista ni recomendadas por psicólogos, sexólogos, terapeutas familiares y chamanes de toda laya. No quiero que un sospechoso estudio de la Universidad de Palo Alto le sople al oído a mi partenaire lo que tiene que decirme en la cama. Pretendo algo de imaginación, algo de rebeldía, algo de autenticidad. Pero yo soy señora grande, y una agitadora, y no creo estar en el radar de ningún hombre Men's Health. Quizás todavía haya para mí algún pretendiente El Gráfico, pero no sé. Por el momento estoy feliz al lado de un señor que no lee revistas.

Me despido de ustedes con un pensamiento de Valerie Tasso: “El sexo es un mal animal de carga. Mientras más obligaciones, sugerencias, objetivos y consejos se le imponen, más se encabrita.”

Buenas noches.

lunes, 23 de diciembre de 2013

HOLLYWOOD PARANORMAL: BÉLA LUGOSI


HOLLYWOOD PARANORMAL: BELA LUGOSI

"Imagino que me parezco a un lobo solitario. No digo que no me guste la gente en absoluto pero, para ser sincero, sólo me gusta si tengo una oportunidad de mirar en el interior de sus corazones y sus mentes."
Bela Lugosi

¿Quién puede poner en duda que Bela Lugosi fue el mejor Drácula de la historia del cine? Seductor, elegante, misterioso, Lugosi estaba convencido de que éramos las mujeres las fanáticas del terror:Son las mujeres quienes aman el horror. Se regodean con él. Se alimentan de él. Y el horror se nutre de ellas. Las mujeres se estremecen, se encogen, gritan y siempre vuelven por más.”
Bienvenidos, amables lectores, a una nueva entrega de la saga “Hollyood paranormal”, dedicada esta vez al incomparable Bela Lugosi.


BELA LUGOSI: UN POCO DE HISTORIA

Béla Ferenc Dezső Blaskó, conocido como Bela Lugosi, nació un día entre el 20 y el 29 de octubre de 1882 en Lugoj, Banat, región de la actual Rumania, pero en ese momento perteneciente al Imperio Austro-Húngaro. Fue el más pequeño de los cuatro hijos de un empleado bancario. Profundamente infeliz en su infancia, huyó de su hogar a los  doce años con el firme deseo de abrirse paso por sí mismo, sin depender de sus padres.
Sus comienzos fueron muy duros: trabajó como minero y luego se empleó en los tendidos de ferrocarril que conectaban las distintas localidades de su país. Su hermana lo ayudó prestándole dinero y consiguiéndole papeles de figurante en las representaciones del Teatro Szabadka.
De acuerdo con la rigurosa jerarquía de la interpretación teatral a fines del XIX, Béla consiguió papeles cada vez más complejos y extensos, obteniendo bastante éxito. Fue entonces cuando cambió su nombre por el de Bela Lugosi, en homenaje a su pueblo natal. Sus primeras giras teatrales fueron muy duras. Llegó a interpretar cuarenta roles distintos en una misma temporada. Su repertorio era igual de extenso: melodramas románticos, operetas, comedias bufas y drama histórico. 
Su interpretación del galán protagonista en la obra de William ShakespeareRomeo y Julieta”, llamó la atención de un agente teatral de Budapest, que lo contrató en 1911. Al poco tiempo, Bela Lugosi era un actor principal del Teatro Estatal Húngaro, pero su carrera se vio interrumpida por el estallido de la Primera Guerra Mundial. Aún con la posibilidad de quedar exento del servicio activo, Bela decidió ir al frente, con el grado de Teniente de Infantería.
Cuando la guerra concluyó, Lugosi volvió al teatro. También incursionó en la incipiente industria del cine, utilizando el seudónimo de Arisztid Olt, para no confundir a sus fans teatrales. Comenzó a militar activamente en la izquierda de su país y fundó el Sindicato de Actores. En 1917 se casó con Ilona Szmik, matrimonio que concluyó en 1920, supuestamente por diferencias políticas con los padres de su esposa. En 1919, tuvo que exiliarse debido a su actividad política. Su primera parada fue a Alemania, y posteriormente  los Estados Unidos, en 1921. Como no hablaba inglés, optó por formar una compañía de repertorio que actuaba en idioma húngaro. Su primer papel teatral en lengua inglesa fue el de apache en la producción de Broadway “The Red Poppy”, en 1923. Lo hizo memorizando fonéticamente el libreto.
En octubre de 1927 fue contratado para el papel principal de otro montaje teatral de Broadway, “Drácula”, drama escrito por Hamilton Deane y John Balderston  adaptando la novela homónima de Bram Stoker.
Con maquillaje verde y una capa roja y negra, Bela Lugosi personificó al vampiro por excelencia. Su pronunciación deficiente, en lugar de ser un escollo, contribuyó a dar verosimilitud a su trabajo, aunque algunas veces complicaba las réplicas de sus compañeros de reparto. La obra permaneció 33 semanas en  cartel en el Fulton Theatre y luego inició una gira por todo el país que consolidó la identificación de Lugosi con el siniestro Conde. En 1931, el director Tod Browning lo eligió para que diera vida a Drácula en una producción cinematográfica. La película fue un éxito.
Contratado por Universal Studios, Lugosi participó en los años siguientes en varios títulos de terror: “Murders in the Rue Morgue” (“ El doble asesinato de la calle Morgue”, Robert Florey/Edgar G. Ulmer,/Eddie Sutherland, 1932), “White Zombie” (“La legión de los hombres sin alma”, Victor Halperin, 1932), “Island of Lost Souls” (“La isla de las almas perdidas”, Erle C. Kenton, 1933) y “The black cat” ("El gato negro", Edgar G. Ulmer, 1934). Bela Lugosi rechazó interpretar al monstruo en Frankenstein” (James Whale, 1931), pero realizó un buen trabajo interpretando al trastornado Ygor en dos secuelas, “Son of Frankenstein” (“El hijo de Frankenstein”, Rowland V. Lee, 1939) y “Ghost of Frankenstein” (“El fantasma de Frankenstein, Erle C. Kenton, 1942), antes de aceptar interpretar finalmente al monstruo en Frankenstein Meets the Wolf Man” (Frankenstein y el hombre lobo”, Roy William Neill1943). Tuvo también un pequeño papel en la comedia clásica “Ninotchka” (Ernst Lubitsch, 1939), junto a Greta Garbo.
En muchos films, como The Black Cat y “Son of Frankenstein”, Bela Lugosi  compartió cartel con su mayor rival en el mundo del cine de terror, Boris Karloff. La actitud de Lugosi hacia Karloff es tema de muchas y muy variadas opiniones entre los expertos e historiadores de cine. Muchos de ellos hablan de un Lugosi resentido por el éxito y la habilidad de Karloff para conseguir mejores papeles dentro de la escena del cine de terror, mientras que otros sostienen que ambos actores tenían una muy buena relación.
En 1929, Lugosi se casó con la rica viuda Beatrice Weeks, pero su esposa solicitó el divorcio cuatro meses más tarde, citando a la actriz Clara Bow, la chica It de Hollywood, como la otra mujer. En 1933, volvió a casarse, esta vez con Lillian Arch, hija de inmigrantes húngaros, de 19 años. Tuvieron un hijo, Bela G. Lugosi, que nació en 1938. Se divorciaron en 1953, en parte debido a los celos de Bela. 
Tras la Segunda Guerra Mundial, los gustos del público variaron, y los vampiros europeos de Lugosi, aristocráticos y sofisticados, pasaron de moda. Bela se vio forzado a aceptar papeles donde caricaturizaba sus terroríficos personajes. Recreó por última vez el papel de Drácula en la película “Abbott and Costello Meet Frankenstein” (“Abbott y Costello contra Frankenstein”, Charles Barton, 1948). Cada vez más ocioso, se dedicó a leer y coleccionar obras de arte. Aunque se hallaba muy unido a su familia y a la comunidad húngara de Los Angeles, su fragilidad psicológica lo llevó a hacerse adicto a la  morfina, sustancia que comenzó a utilizar durante su estancia en el frente de guerra para apaciguar el dolor por la herida sufrida en una pierna.
En el final de su vida, Lugosi volvió a aparecer en películas de dudosa calidad. El histórico director Ed Wood, desde siempre un fanático del actor, consiguió convencerlo para que participara en un pequeño papel en su película “Glen or Glenda (“Glen o Glenda”, 1953), un docudrama acerca del travestismo y la transexualidad, totalmente adelantado para su época pero considerado por el crítico Leonard Maltin "posiblemente la peor película jamás hecha".
Lugosi se casó con Hope Lininger, su quinta esposa, en 1955. Permanecieron casados ​​hasta el día se su muerte. Había sido una fan del actor, que le escribía cartas cuando estaba en el hospital recuperándose de su adicción a Demerol.  
Lugosi volvió a interpretar a un científico loco en otra película de Wood, "Bride of the Monster” (“La novia del monstruo”, 1956). Su personaje fue el Doctor Eric Vornoff, un científico ruso con planes absurdos para crear una raza superior y dominar al mundo.
Uno de los papeles más famosos de Lugosi fue el que interpretó en una película ya clásica que sería estrenada después de su muerte, también dirigida por Ed Wood. “Plan 9 from Outer Space” (“Plan 9 del espacio exterior”, 1959) contenía metraje de Lugosi intercalado con escenas de un doble que no se parecía para nada a él. Wood había tenido enormes dificultades para financiar el proyecto, y sólo fue capaz de filmar escenas cortas y mudas que planeaba incorporar en el montaje final una vez que hubiese encontrado el resto de su financiación. Pero Lugosi falleció tres años antes de que esto sucediera, así que Wood contrató al quiropráctico de su esposa para doblar a Lugosi, al que podemos distinguir del auténtico Drácula por el hecho de que no se parece en nada a él  y porque, además, se cubre la cara con una capa en cada una de sus tomas.
Béla Lugosi falleció de un ataque al corazón a la edad de 73 años en Los Angeles, California, el 16 de agosto de 1956. Fue enterrado llevando puesto su traje de Conde Drácula, en el Holy Cross Cemetery de Culver City, California
Béla Lugosi es considerado uno de los grandes actores clásicos del cine de terror, junto a Lon Chaney Jr. (como el Hombre Lobo) y Boris Karloff (como El Monstruo de Frankenstein y La Momia). Por su contribución al cine, fue galardonado con una estrella en el legendario Paseo de la Fama, en el 6340 de Hollywood Boulevard.
La película biográfica “Ed Wood,” dirigida por Tim Burton en 1994, refleja la entrañable relación de Wood con  Lugosi, interpretado magistralmente por Martin Landau, que ganó por su actuación un premio Oscar como Mejor actor secundario.


LEYENDAS URBANAS

Son muchas las leyendas urbanas que han surgido alrededor de la mítica figura de Bela Lugosi. La más difundida cuenta que, en sus últimos años, el actor no distinguía claramente entre fantasía y realidad, y que creía ser el verdadero Conde Drácula. Se da por cierto que no salía durante el día porque creía que la luz del sol podía dañarlo, que dormía en un ataúd y hasta que se ofrecía a pagarles a algunas personas a cambio de que lo dejaran beber un poco de su sangre. 
La leyenda cuenta, también, que sus últimas palabras fueron “¡Soy el Conde Drácula, rey de los vampiros! ¡Soy inmortal!”, y que lo enterraron llevando puesto su traje del Conde, porque así lo había especificado en su testamento.
Con respecto a su funeral, se dice que fue pagado por Frank Sinatra. Y que, cuando  dos iconos del terror como Vincent Price Peter Lorre asistieron al funeral de Béla Lugosi y lo vieron dentro de su ataúd ataviado como el Conde Drácula, Lorre le dijo a Price: "¿Crees que deberíamos clavarle una estaca en el corazón por si acaso?"
En realidad, Bela Lugosi, a pesar de tener cierta fragilidad psíquica que desembocó en su adicción a la morfina, jamás creyó ser el Conde Drácula. Murió mientras dormía, alrededor de las 6:45 PM del jueves 16 de agosto de 1956. Su cuerpo fue descubierto por su quinta esposa, Hope, en su apartamento en 5620 Harold Way, en Los Angeles, cuando regresó de su trabajo. Sus últimas palabras seguramente fueron cotidianas e intrascendentes, como las últimas palabras de la mayoría de los seres humanos. 
Bela Lugosi sabía que no era inmortal. Su esposa Hope declaró a la prensa: "La muerte lo aterrorizaba. Hacia el final estaba muy cansado, pero todavía tenía miedo de la muerte. Tres noches antes de morir, estaba sentado en el borde de la cama. Le pregunté si todavía tenía miedo. Me dijo que sí. Hice todo lo posible para consolarlo, pero es imposible con gente así. Siempre van a tener miedo a la muerte."
Bela Lugosi fue enterrado con su traje de Conde Drácula a petición de su hijo Béla Jr. y su  ex esposa Lillian Arch, quienes consideraron que él lo hubiese deseado así.
La historia acerca de Vincent Price y Peter Lorre en el funeral de Bela Lugosi es totalmente falsa. Ninguno de los dos actores asistió a la Utter-McKinley Mortuary Chapel el 18 de agosto de 1956. En realidad, fueron muy pocos los que asistieron: Hope, Lillian y Béla Jr.; los directores húngaros Zoltan Korda y Steve Sekely; Scotty Beale (director adjunto de "Drácula", "Murders in the Rue Morgue" y "The Raven"); Robert Boyle (director de arte asociado en "The Wolf Man"); el cineasta Ed Wood, su esposa  Kathy y su ex esposa Norma McCarty; el productor de "Glen or Glenda", George Weiss; Forest J. Ackerman (editor de la revista Famous Monsters of Filmland); Don Marlowe, uno de sus antiguos representantes; y los actores y actrices Tor Johnson y Paul Marco ("Bride of the MonsterPlan 9 from Outer Space”), Carroll Borland ("Mark of the Vampire"),  Conrad Brooks y Dudley Manlove (Plan 9 from Outer Space”) y Loretta King ("Bride of the Monster). 
Frank Sinatra no pagó el funeral de Béla Lugosi. Fue Lilian Arch quien se hizo cargo de los gastos. Hope Lininger pagó el ataúd.


EL DEPARTAMENTO DE BELA LUGOSI

Bela Lugosi falleció en un sencillo departamento cerca de Western Avenue. Lugosi solía caminar diariamente hacia su tienda favorita de cigarrillos en el 6423 de Hollywood Blvd. Cuando el coche fúnebre con el cuerpo del actor se trasladó desde su casa a la Utter-McKinley Mortuary Chapel , donde dos días más tarde se celebraría su funeral, el chofer perdió inexplicablemente el control del vehículo y no pudo recobrarlo hasta que pasó la tienda de cigarrillos. Para muchos esa fue la despedida de Bela Lugosi. De los cigarrillos y de Hollywood.
El departamento donde vivió y murió Bela Lugosi es un punto de interés para todos los tours fantasmales que recorren la Meca del Cine.

Hasta aquí, amables lectores, esta entrega de "Hollywood paranormal" dedicada a Bela Lugosi. Escrita con el mismo esmero con el que se escriben las cartas de amor: siempre adoré a este hombre. Me despido de ustedes con una reflexión de David J. Skal, uno de los principales estudiosos de la cultura del horror, autor de numerosos ensayos sobre el tema, incluyendo “Hollywood gótico: la enmarañada historia de Drácula”: “Drácula es un personaje que cambia de forma, pero no sólo en el sentido de convertirse en murciélago. También adquiere formas culturales y es capaz de ser cualquier cosa para cualquier persona. En ese sentido, me gusta pensar que Drácula es el «político perfecto». A diferencia de otros monstruos, el aspecto exterior de Drácula parece normal, incluso atractivo. Sin embargo, representa un amplio espectro de todos aquellos impulsos que poseen los seres humanos aunque no los reconozcan directamente. Drácula alcanza la inmortalidad recurriendo a nuestros propios secretos.”

Buenas noches.