jueves, 17 de marzo de 2022

HOLLYWOOD PARANORMAL: MARY PICKFORD


HOLLYWOOD PARANORMAL: MARY PICKFORD

"Agregarle sonido a las películas sería como ponerle lápiz labial a la Venus de Milo."
Mary Pickford

Hollywood está lleno de leyendas e historias trágicas y, por supuesto, de cuentos de fantasmas y casas encantadas, a tal punto que existen tours para conocer lugares malditos y embrujados, sitios que, incluso, aparecen señalados en los mapas de la ciudad.
Los actores son muy supersticiosos y casi todos tienen una marcada inclinación por lo esotérico y lo paranormal. Prueba de ello es la historia que se cuenta acerca del pedido de mano de Nicolás Cage a Lisa Marie Presley, hija del mítico Elvis Presley, del cual Cage es fanático.  El actor quiso tener la aprobación del padre se su novia y ambos se contactaron con el Rey del Rock mediante una tabla Ouija. Elvis dio el OK y la feliz pareja se casó el 10 de agosto de 2002. Pero, a pesar de la bendición del cantante, el amor duró poco: Nicolas Cage solicitó el divorcio tres meses después, el 25 de noviembre de 2002 El proceso de divorcio, que finalizó el 16 de mayo de 2004, duró más tiempo que el matrimonio.
Pasemos ahora a una nueva entrega de la saga “Hollywood Paranormal”, dedicada esta vez a Mary Pickford, a primera novia de América.


MARY PICKFORD: UN POCO DE HISTORIA

Gladys Marie Smith, conocida como Mary Pickford nació en Toronto, Canadá, 8 de abril de 1892, hija de Charlotte John Charles Smith. Tuvo dos hermanos menores,  Lottie y Jack. Fue una de las  grandes estrellas del cine mudo durante la década comprendida entre 1915 y 1925. Sus papeles eran siempre los de una jovencita ingenua y romántica, y llegó a ser a ser la actriz más poderosa y mejor pagada en la época. Entre el público estadounidense se la conoció como la pequeña Mary, la chica del cabello dorado y la primera novia de América.
El padre de Mary, alcohólico, murió cuando ella era una niña, determinado en la actriz una personalidad arriesgada y depresiva, y dejando a la familia en la miseria Un amigo les aconsejó introducirse en el mundo del teatro, y la pequeña Mary, conocida en ese entonces como Baby Gladys, fue todo un suceso. A los 15 años viajó sola a Nueva York, con la ilusión de trabajar en Broadway. En 1907 se rebautizó con el nombre con el que sería mundialmente conocida. Pronto se sintió atraída por el mundo del cine y debutó la película “Mrs Jones Entertains” (David W. Griffith, 1909), que fue el puntapié inicial de una prolífica carrera en el cine mudo que la llevó a intervenir, en sus comienzos, en casi cincuenta producciones anuales. Su primer papel protagónico llegó con “The Violin Maker of Cremona” (David W. Griffith, 1909).
En el año 1911 se trasladó a la compañía de Carl Laemmle, pero regresó junto a Griffith en 1912, para marcharse en 1913 con Adolph Zucker y formar parte de los Famous Players.
En esa época, Mary estaba exultante: el amor y el éxito le sonreían. A los 19 años,  el 7 de enero de 1911, Mary  contrajo matrimonio en secreto (su madre no quería que se casara) con Owen Moore, un actor intrascendente que conoció en los estudios de grabación. Cuando la madre de la actriz conoció la noticia lloró y se lamentó durante tres días.
El 17 de abril de 1919Mary Pickford, junto con Charles ChaplinD.W. Griffith y su futura pareja Douglas Fairbanks, fundaban la United Artists, asociación de artistas que perdura hoy día.
Los tabloides echaron a correr el rumor de que Owen era alcohólico y terriblemente celoso. También se dijo que Mary había estado embarazada y un aborto involuntario había afectado su capacidad para concebir. El salto a la fama de la actriz, que filmó una exitosa película tras otra,  hizo que su inseguro esposo se sintiera humillado, y el matrimonio fracasó enseguida.  Estaba aún casada cuando se enamoró de  Douglas Fairbanksactor famoso por sus papeles de galán exótico, casado con Anna Beth Sully y  con un hijo pequeño, Douglas Fairbanks, Jr. La relación provocó un verdadero impacto en la opinión pública, pero la pareja apostó al amor. Se casaron el 28 de marzo de 1920 tras conseguir sus respectivos divorcios. Iniciaron luego una serie de giras por Estados Unidos para promover la venta de bonos de guerra.  El matrimonio era sumamente exitoso y las multitudes los seguían a todas partes. Participaron juntos en la película “The Taming of the Shrew” (“La fierecilla domada”, Sam Taylor, 1929).
En 1928 había muerto Charlotte, la madre de Mary, lo que la sumió en una profunda depresión. Decidió abandonar sus papeles de huérfana pobre, cortó sus tirabuzones dorados y estuvo un año sin trabajar, el primero de toda su carrera. Su siguiente película fue “Coqueta” (Sam Taylor, 1929), que significó un cambio radical en su trabajo y la hizo ganar un Premio Oscar a la Mejor Actriz. Pero sus admiradores no quedaron conformes  con su evolución de personaje de víctima ingenua hacia caracteres más adultos. Su matrimonio con Douglas Fairbanks se desmoronó; el se enredó con la socialité inglesa Edith Louisa Sylvia Hawkes  y se divorciaron en el año de 1936.
Su hermano Johnny Pickford falleció en 1933, a los 36 años, de una neuritis progresiva múltiple, que atacó todos sus centros nerviosos, y su hermana, Lottie, en 1936, de un ataque cardíaco (ambos eran alcohólicos). La depresión de Mary no hizo más que agravarse. La actriz se recluyó en su mansión y se consagró a la producción, primero como Vicepresidente de la United Artists y luego como productora independiente hasta 1956, pero jamás volvió a trabajar como actriz. Su última película fue “Secrets” (“Secretos”, Frank Borzage, 1933). 
El 24 de junio de 1937, Mary se casó con el talentoso  actor y músico de jazz  Charles Rogersquien en 1927 protagonizó junto a la efervescente vampiresa Clara Bow el filme “Wings”, el primero de la historia en obtener un Oscar a la Mejor Película.   Rogers era doce años menor que ella. Junto a él adoptó, en 1943, a dos niños: Ronnie  Roxanne. Mary sostuvo con los ambos relaciones muy tensas, producto de los trastornos psiquiátricos que ya había empezado a manifestar. Criticaba lo feos que eran, se burlaba de Ronnie porque era bajito (a pesar de que ella medía  1’54) y de Roxanne, por sus dientes torcidos. Era incapaz de expresar su amor maternal. Mary permaneció casada con Rogers hasta su fallecimiento en 1979. Él la recordó en el 2003: “Nunca me olvidaré de ella. Creo que era una buena mujer.” 
Desde 1965, tras asistir al homenaje que le tributara la Cinemateca Francesa, la actriz vivió recluida con su marido e hijos en "Pickfair Manor", la famosa mansión de Beverly Hills que debe su nombre a la contracción de los apellidos Pickford y Fairbanks, recibiendo tan sólo muy contadas visitas de sus amigos. En sus últimos años prácticamente se recluyó en su dormitorio. Incluso pretendió que se destruyeran todas sus películas: "Por lo mismo que dejé el cine, para que no me sucediera como a Chaplin, que al prescindir de su personaje de vagabundo éste se volvió contra él y lo mató, quiero ahora desprenderme de unas películas que ya han cumplido su función. El tiempo pasa, y el público me comparará con las actrices modernas, y quiero evitar que esto ocurra". Afortunadamente, la destrucción de los films no se llevó a cabo. La Mary Pickford Foundation invirtió alrededor de 200.000 dólares en recuperar y restaurar negativos y efectuar copias de 29 largometrajes y 28 cortometrajes. La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos recibió la donación de 51 cortometrajes. En 1976 se le otorgó un Oscar honorífico "por su contribución a la industria del cine".
Mary Pickford  falleció el 29 de mayo de 1979, víctima  de una hemorragia cerebral,  en una habitación del Hospital de Santa Mónica. Tenía 87 años.


PICKFAIR MANOR

"Pickfair Manor" fue una propiedad de casi 8 hectáreas en la ciudad de Beverly Hills, California, diseñada por el arquitecto Wallace Neff para el matrimonio compuesto por Douglas Fairbanks Mary Pickford. Llamada "Pickfair" por la prensa, la revista "Life" la describió como “un sitio un poco menos importante que la Casa Blanca... y mucho más divertido.”
Localizada en el 1143 de Summit Drive, en San Ysidro Canyon, Beverly Hills, la propiedad era una cabaña de caza cuando fue adquirida por Fairbanks en 1919 para su novia, Mary Pickford.  Se convirtió en una mansión de 25 habitaciones, con establos, cuartos de criados, pistas de tenis, un ala de huéspedes grande y varios garajes. Wallace Neff utilizó en la mansión en un estilo neo-tudor. Los frescos en el techo, el parquet flotante de madera, las salas de caoba y pino blanqueado, y los espejos decorativos añadieron encanto a una propiedad, que fue la primera en el área de Los Ángeles en incluir una piscina excavada en tierra. Pickford y Fairbanks eran fotografiados allí remando en canoa. 
"Pickfair" tenía muebles franceses e ingleses del siglo XVIII, obras de arte (que incluían pinturas de Philip Mercier, Guillaume Seignac, George Romney, y Paul DeLongpre) y antigüedades. Las obras de arte eran muchas y diversas e incluía pinturas de Frederic Remington. La mansión también presentaba un estilo viejo oeste en su  salón, con una de barra de caoba bruñida traída de un saloon en Auburn, California, y pinturas de Frederic Remington. El interior de "Pickfair" estuvo decorado y actualizado durante años por Marilyn Johnson Tucker, Elsie De Wolfe, Marjorie Requa, Tony Duquette Kathryn Crawford.
Durante los años 20 la casa fue el centro de las actividades sociales de Hollywood. Una invitación a "Pickfair" era una señal de aceptación social en la cerrada y elitista comunidad de estrellas. Las cenas en la mansión eran legendarias; entre sus huéspedes se contaron Charles Chaplin, los Duques de Windsor, Greta Garbo, George Bernard Shaw, Albert Einstein, Elinor Glyn, Helen Keller, H.G. Wells, Louis Mountbatten, Fritz Kreisler, Tony Duquette, Amelia Earhart, F. Scott Fitzgerald, Joan Crawford, Noël Coward, Franklin D. Roosevelt y Eleanor Roosevelt, Pearl S. Buck, Charles Lindbergh, Max Reinhardt, Arthur Conan Doyle, Thomas Edison, Lillian Gish, Gloria Swanson, los Duques de Alba, los Reyes de Siam, Austen Chamberlain, Vladimir Nemirovich-Danchenko, el profesor espiritual Meher Baba, y Sir Harry Lauder. 
Fairbanks y Pickford se divorciaron en enero de 1936 y Mary residió en la mansión con su tercer marido, el actor y músico Charles "Buddy" Rogers, hasta su muerte en 1979. Cuando Mary Pickford recibió un Oscar honorario 1976, el premio fue presentado en el salón de "Pickfair", lo que proporcionó al público un vistazo de la legendaria mansión.
Vacía durante muchos años después de que Mary muriese, "Pickfair" fue finalmente vendida a el dueño de "Los Ángeles Lakers", el Dr. Jerry Bussquién continuó preocupándose por preservar su encanto. Pero en 1988, fue adquirida por la actriz Pia Zadora y su marido Meshulam Riklis. Anunciaron que planeaban renovar la mansión, pero en 1990 revelaron que habían derribado "Pickfair" y que, para reemplazarla, iban a construir un palacio de estilo veneciano.


EL FANTASMA DE LA NOVIA DE AMÉRICA

 "Pickfair" fue conocida por su actividad paranormal mucho antes de que Mary Pickford falleciera. Pickford dijo haber visto en varas ocasiones el fantasma de una mujer criada en la casa, pero no fue hasta después de su muerte, que comenzaron a ocurrir gran cantidad de fenómenos paranormales allí. Su marido dijo que en el momento de su muerte vio el fantasma de una mujer de blanco, que se parecía a Mary, y que, a partir se ese momento, lo visitaba asiduamente.
La finca fue vendida al propietario de "Los Angeles Lakers", Jerry Buss, en 1980. Él también informó de avistamientos similares, así como la presencia de un fantasma masculino. 
Pia Zadora adquirió la casa en 1988. Cuando la actriz y su esposo, Meshulam Riklis, decidieron demoler "Pickfair"  fueron muy criticados, incluso por Douglas Fairbanks, Jr. Zadora se defendió, declarando que la casa estaba infestada con termitas. Pero en el año 202, la actriz dio una entrevista al programa de TVFamosos y fantasmas, del canal BIO, donde declaró que la razón real del derribo no fueron las termitas sino el fantasma de una mujer que atormentaba la mansión. “Hace años mi marido y yo derribamos uno de los iconos de Hollywood debido a termitas… pero aquello no fue la razón real. Cuando nos mudamos a la casa todo era bonito, todo era perfecto, un sueño… Pero cosas extrañas empezaron para pasar... Así que mi marido y yo decidimos destruirla", confesó la actriz.  Defendiendo sus "Si hubiese tenido otra opción, nunca habría derribado esta casa vieja. Me encantaba esta casa, tenía una historia. Puedes luchar contra las termitas, pero no contra lo sobrenatural." 
La demolición de "Pickfair" concluyó con las extrañas apariciones de una dama vestida de blanco que muchos identificaron como el fantasma de la novia de América, Mary Pickford.

Hasta aquí, amables lectores, todo lo que tenía para ofrecerles por hoy. Me despido de ustedes con un precioso poema del chileno Óscar  Hahn:

"NACIMIENTO DEL FANTASMA 

Entré en la sala de baño
cubierto con la sábana de arriba

Dibujé tu nombre en el espejo
brumoso por el vapor de la ducha 

Salí de la sala de baño
y miré nuestra cama vacía

Entonces sopló un viento terrible 
y se volaron las líneas de mis manos 
las manos de mi cuerpo 
y mi cuerpo entero aún tibio de ti

Ahora soy la sábana ambulante
el fantasma recién nacido 
que te busca de dormitorio en dormitorio"

Buenas tardes.

sábado, 12 de marzo de 2022

56 COSAS QUE SÓLO VIVIRÁS CON EL AMOR DE TU VIDA II


56 COSAS QUE SÓLO VIVIRÁS CON EL AMOR DE TU VIDA II

"El verdadero amor, el amor ideal, el amor del alma, es el que sólo desea la felicidad de la persona amada, sin exigirle en pago nuestra felicidad".
Jacinto Benavente

Heme aquí, mis queridas, dispuesta a ofrecerles la segunda y última parte de la lista compuesta por Kimberly Sue Huerta para la revista virtual cultura Colectiva, intitulada “56 cosas que sólo vivirás con el amor de tu vida”.  Disfruten.

56 COSAS QUE SÓLO VIVIRÁS CON EL AMOR DE TU VIDA II

29-Cuidar del otro cuando se enferma

Cuidar de nuestro pastelito cuando se enferma y que él cuide de nosotras en tal calamitosa situación es una muestra de amor despampanante. ¿Definitiva? No sé, no sé.

30-Enfermarse juntos por tratar de cuidar al otro

Y, sí, estas cosas suceden.

31-Reírse de la historia de cómo se conocieron

Esto de reírse de la historia de cómo nos conocimos con un señor no es siempre oportuno. ¿Qué pasa si se conocieron en los pasillos de un hospital mientras ambos cuidaban a pacientes moribundos? No da para la carcajada.

32-Enviarse mensajes sin sentido que sólo ustedes entienden

Este ítem entra en la misma categoría que el 17 ("No llamarse el uno al otro como todo el mundo los llama.") y está relacionado directamente con las cataratas de estupidez que inundan cualquier relación amorosa (definitiva o no) en sus primeras etapas.

33-Encontrar que tus defectos son los aspectos que tu pareja más ama

Que me perdone Kimberly, pero esto no se lo cree nadie.

34-Echarse gases sin culpa ni pena

No. Eso sí que no. Echarse gases es una actividad absolutamente reñida con el amor, pasajero o definitivo. No tiene que ver ni con la confianza ni con la aceptación del otro: tiene que ver con la falta de respeto y la falta de delicadeza. La verdad, me apenan estas chicas modernas que confunden la grosería con las muestras de afecto.

35-Dar opinión sobre algún aspecto sin sentir culpa, temor o reserva

Cierto. El amor nos quiere libres.

36-Aceptar la opiniones sin sentirse ofendido

Siempre y cando las opiniones no sean ofensivas. Tampoco corresponde que en nombre del amor aceptemos que opinen que estamos gordas como barriles o que nuestro nuevo corte de pelo nos queda para el traste.

37-Admirar a la otra persona

Cierto. Yo soy de las que sostienen que no hay amor sin admiración por el otro. 

38-Sentir que caminan en el mismo espacio, Universo, galaxia, tierra…todo es perfecto, no hay manera en que no sea posible que  se separen

¡Epa! ¿No será mucho?

39-No sentir culpa por gastar dinero en la otra persona

Les juro qué leí "No sentir culpa por gastar dinero de la otra persona". Brutal acto fallido.



40-Alegrarse por los logros del otro

Que sólo nos alegremos por los logros del amor de nuestra vida habla muy mal de nosotras como personas. Salvo que los tipos sea muy, muy guanacos y una esté saliendo con ellos exclusivamente con fines de tortura, las mujeres de bien nos alegramos de los logros de todos los señores que nos pagan la Coca.

41- Que te haga ver todo desde otro punto de vista

¿Su punto de vista? 

42-Ir a una feria y compartir toda la comida mientras caminan

A esta altura de la lista, Kimberly y su media naranja deben estar rodando por los caminos.

43-Vomitar sin que al otro le de asco

Yo sabía que esta chica iba a terminar así. Vomitando por los caminos.

44-Aprender a preparar nuevas recetas

Pero no, no escarmentó. Sigue dándole al diente.

45-Amar cosas que el otro odia y tomarlo con humor, ya que encuentran un equilibrio para que no haya problemas 

Depende. Si uno ama el estilo de vida swinger y el otro lo odia no creo que la relación llegue a buen puerto, a pesar de los viajes en ruta, las comilonas, las vomitonas y las series en Netflix.

46-Las discusiones no representarán un conflicto mayor, ya que se solucionarán rápido

Parece que, por más belicosas que seamos (y yo lo soy, de cabo a rabo) si estamos trenzadas en lucha con el amor de nuestra vida los despelotes serán pasajeros, ya que los conflictos surgidos en el seno de una yunta concertada en los cielos se deben a malos entendidos y jamás a violencias o faltas de respeto. 

47-Llorar juntos

Nuestra amiga Kimberley no especifica cuáles serían los motivos capaces de lograr que dos bellos tórtolos lloren al unísono. ¿Una película onda "Titanic"? ¿Un dolor de barriga insoportable por tragar como avestruces enloquecidas todo lo que encuentran, en el sacrosanto nombre del amor? ¿Un asalto a mano armada como consecuencia de esa estúpida costumbre de salir a caminar a media noche?

48-Estar en malas situaciones, pero no pesan tanto si se acompañan

Creo que está lista ya me agotó.

49-Que te enfermes por probar la comida del otro.

Decididamente me agotó. Ya no puedo pasar un bocado más.

50-Que te valgan las supuestas reglas de la relaciones

Supongo, en mi ignorancia argentina que la expresión "que te valgan" debe significar "que te importen tres carajos". Que algún mexicano me confirme si estoy en lo correcto.

51-Enojarse por el comportamiento de la otra persona sin que cause mayor conflicto

¿Enojo sin conflicto? Raro.

52-Comunicarse a su manera

Sí, sí, ya sabemos que cuando estamos enamorados el nivel de boludez en sangre se dispara a niveles insospechados. Es como si fuera verano todo el año y tuviéramos nuestra única neurona recalentada por los soles de enero. Y eso hace que le hablemos a nuestro amorcito de la misma estúpida forma que le hablamos a bebés, perros y gatos.

53-Reconocer el olor de la otra persona

Yo reconozco el olor de todos los señores que usan Carolina Herrera For Men. Sospecho que el amor de mi vida son los perfumes.

54-No sentir el tiempo pasar cuando están juntos

Al contrario: cuanto mejor estamos más rápido pasa el tiempo. Transcribo aquí unos pertinentes versos del poeta chino Hsiao Kang, con la única finalidad de que esta estúpida nota valga la pena: "Pregunta por la medida del dolor. / Se calcula por la duración de la noche."

55-Tener fotos que nunca compartan

Hasta que se pudra el rancho y a alguno de los dos le roben el celular.

56- Sentir que todos los momentos malos o buenos los llevan a un futuro, no a un fin

Nuestra amiga Kimberly jura que cuando encontramos a nuestra alma gemela, todo aquello que suceda alrededor cobra un sentido diferente y especial. Recordar ese sentido cuando la relación esté a punto de desfallecer nos hará seguir adelante a pesar de todo, esforzándonos, con fe y alegría.

Gracias a Dios y a todos los santos aquí culmina la lista de 56 cosas que sólo viviremos con el amor de nuestras vidas. Hacía rato que no me aburría tanto. Debe ser porque tengo mil años y estoy bastante desengañada de los amores pasados, presentes y futuros.
Me despido de ustedes con un desestabilizador pensamiento de la bailarina y coreógrafa estadounidense Isadora Duncan: "El amor puede ser un pasatiempo y una tragedia".

Buenos días.