jueves, 15 de agosto de 2019

TODO LO QUE LOS HOMBRES ODIAN DE NOSOTRAS EN LA CAMA


TODO LO QUE LOS HOMBRES ODIAN DE NOSOTRAS EN LA CAMA

“El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.”
Buda

Parece, mis queridas, que nosotras, las damas, no somos las únicas que detestamos ciertas actitudes que el sexo opuesto pone de manifiesto a la hora de los bifes. Los hombres también odian ciertas cosas que nosotras hacemos (o no hacemos) cuando las papas queman. Por lo menos, eso es lo que sostiene Patricia González en una nota publicada en el sitio web EllaHoy, intitulada sabiamente: Hombres: Todo lo que odian de nosotras en la cama, que apunta, por supuesto, a que reconozcamos estas conductas deleznables y tomemos conciencia de que, si nuestro chico se niega a acostarse con nosotras, no es porque tiene otra o descubrió que es gay, sino porque hacemos, entre las sábanas,  cosas que lo fastidian mucho.
Con el permiso de Patricia, paso a enumerar cuáles son esas conductas ripiosas, con el fin de que damas y  damitas nos unamos en una cruzada para erradicarlas y hacer felices a los hombres que supimos conseguir, sobre todo si nos mantienen. De nada.

Hombres: Todo lo que odian de nosotras en la cama

1) Falta de ganas: Cuando hacemos las cosas sin ganas, por mucho que nos esforcemos en poner buena cara, se nota. Muchas veces las mujeres vamos al encuentro sexual poco motivadas, tan sólo porque consideramos necesario para la continuidad de la relación, hacerlo por lo menos una vez por semana. Los hombres perciben este desgano erótico. Y lo detestan.

2) Pasividad: Las mujeres cometemos este error frecuentemente: instalarnos cómodamente en el colchón y dejar que el macho haga todo el trabajo. Por si no lo saben se los digo: los hombres odian que seamos amebas a la hora del amor.  Quieren damas emprendedoras. Pero, ¡ojito!, que las únicas gataflóricas no somos nosotras. Ellos quieren que seamos activas, pero no tanto como para quitarles el control de la situación.

3) Apatía: Por h o por b, hay días en los que las mujeres no queremos saber nada con el sexo. Nos duele la cabeza, nos está por venir, no nos depilamos, etc. No les crean a señoras como Gioconda Belli que siempre están dispuestas a los temblores y maremotos, o como Moria Casán, siempre dispuestas también, pero con menos vuelo poético. Mienten. Hay veces que no tenemos ganas y está muy bien. El problema surge cuando nunca tenemos ganas. Y rechazamos los avances de nuestro hombre de manera constante. Los hombres repudian que seamos desganadas como mojarras en coma.

4) Monotonía: Harto sabido es que si siempre comemos pizza de vez en cuando se nos antoja una empanada. Para eso somos humanos. Sobre todo cuando hace varios años que estamos en pareja y la pizza viene fría y sin aceitunas. La rutina es un veneno fatal para el amor. Por eso es necesario innovar: nuevas posiciones, nuevos lugares donde dar rienda suelta a nuestros bajos instintos, algún juguete, algún disfraz hot.

5) Vergüenza: A los hombres los fastidia mucho, mucho, que apaguemos las luces y nos enrosquemos en una sábana cuando salimos de la cama para ir al baño. Les molesta que no asumamos nuestra desnudez con naturalidad y que nos quejemos constantemente de nuestro cuerpo. La cantaleta de los rollos, la celulitis, la flaccidez, les tiene las tarlipes por los suelos.

6) Agobio: Ya les dije que los varones también son gataflóricos. Odian tanto que siempre nos neguemos a hacerlo como que siempre queramos hacerlo. Si estamos todo el tiempo manoteándolos y haciéndoles propuestas indecentes podemos llegar a agobiarlos. Yo nunca conocí un hombre agobiado. No sé ustedes.

Hasta aquí, mis queridas, las cosas que ellos odian de nosotras en la cama según Patricia  González. Espero que hayan tomado nota. Despido a Patricia agradeciéndole su sapiencia y buena disposición. Y también las despido a ustedes con un pensamiento de Ogden Nash: “Cualquier muchacho de escuela puede amar como un loco. Pero odiar, amigo mío, odiar es un arte.

Buenas noches.

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